domingo, 30 de noviembre de 2025

Bocadillo de jamón serrano.

 Llego muy pronto al lugar donde comienza la carrera. Afortunadamente hay un centro comercial al lado y ya está abierto. Invierto así la hora que falta hasta empezar a correr viendo tiendas. Me digo a mi mismo que espero no ver nada que me cuadre por precio y necesidad, no vaya a ser que tenga que volver después de acabar los diez kilómetros. Cosas del Black Friday.

 Se acerca la hora de comenzar la prueba, salgo ya por fin a la calle y me para un señor mayor y me dice sonriente: en una horita te tomas un bocata de jamón y una cervecita para celebrarlo, que te lo habrás ganado. Le digo con una sonrisa de oreja a oreja que sin duda y continúo hacia donde han plantado la línea de meta.

 Comenzamos a correr, como en años anteriores el nivel es alto, apenas en los primeros mil metros ya me descuelgo; noto el cansancio de piernas después de la paliza que en el club me dieron el dia antes, cuando fui a entrenar. Enfilamos por la Avenida de Guadalajara cuando  casualmente, vuelvo a encontrarme con el señor que antes me paró. Esta vez soy yo el que le habla, sin pararme y le digo: ya me queda menos para el bocadillo. El hombre me reconoce y me sonríe. Continuo la ruta, cubro los seis primeros kilómetros con buenos tiempos, con buen ritmo. Como siempre se me atraganta el kilómetro siete, pero no me desalienta. Estoy contento con mi rendimiento. 

 Acabo la carrera roto, lo he dado todo aunque el tiempo sea mediocre. Me quedo con las sensaciones, que es lo que me importa, por eso corro, para sentirme bien, para tratar de divertirme. Recojo la bolsa de avituallamiento y cuando la abro me bebo la botella de bebida isotónica, para además de hidratarme recuperar minerales. De lo demás, veo un poco de fruta, agua, algo con azúcar, pero ni rastro de cerveza o de jamón serrano, me digo mientras sonrío y me acuerdo del hombre. Acaba así otro año más corriendo por las calles de San Blas y Canillejas.  

Comenzando el kilómetro tercero, 

sábado, 29 de noviembre de 2025

Espacio aéreo

 Seguimos viendo cosas inauditas, inexplicables, incomprensibles incluso desde el rechazo y desprecio que genera el régimen de Venezuela, es injustificable ver qué está sucediendo con la soberanía de este país.

 A las andanas que por mar los buques de guerra estadounidenses vienen haciendo desde hace semanas, con ataques medidos a lanchas supuestas de narcotraficantes, ahora se suma la del cierre del espacio aereo del país que desde hoy no recibirá vuelos comerciales externos.

  Normalmente el espacio aereo lo maneja el país soberano, no lo determina ningún acción de un mandatario externo. Nadie de fuera debe manejar el territorio de nadie.

 Se mire como se mire esto es un abuso, un exceso, con la mirada impasible de una comunidad internacional que convierte en papel mojado el derecho internacional público. A este paso no tardaremos en volver a ver invasiones como las que protagonizaban las tropas soviéticas en los países del Este de Europa

 El mundo sigue con sus prácticas anómalas, que nos llevan a escenarios pasados, supuestamente superados. Somos carne de involución, sin que tengamos posibilidad de respuesta alguna.  

Cesta básica

 Brotes de gripe aviar, primeros indicios de entrada de la peste porcina desde África, la cesta de la compra se convierte por momentos en una complicación, con las puertas de la navidad abiertas de par en par con sus ingestas pantagruelicas que requieren de viandas. 

 Cesta que ya lleva meses renqueante, por el paulatino aumento de precios al que se ve sometida, por factores como la inflación, el IPC y tantos indicadores como se quieran observar. 

 Lo que entra por la boca es, además de mas costoso, encima más difícil de conseguir.  

 Que los abastecimientos no se resientan y que no falten elementos integrantes de la cesta básica en los estantes de los supermercados. Ante un problema mayúsculo así, sólo vivido hasta ahora de un modo estacional por asuntos muy puntuales, ( Guerra de Irak, Pandemia), la reacción de la gente puede ser impredecible.

  

 

viernes, 28 de noviembre de 2025

Monjas cismáticas

 Las ex-religiosas de Belorado siguen dando que hablar. Expulsadas de la Iglesia, las antiguas moradoras del Monasterio de La Bretonera han vuelto a saltar a la palestra. En esta ocasión la interpelada es La exabadesa, Laura García de Viedma que junto a otra ex-monja han sido detenidas por la Guardia Civil, acusadas de comerciar a través de internet con obras de gran valor artístico que pertenecen al convento, entre ellas una figura de San Antonio de Padua del siglo XVII, hechos por los que también ha sido arrestado un anticuario de León

 Las monjas cismáticas, expulsadas de su alojamiento fisico y espiritual, tras la ex-comunión, siguen en el candelero con esta nueva faceta, que hay que sumar a la ya conocida contestataria que contradice el voto de obeciencia contra la jerarquía católica. Ahora además son pasantes de arte fraudulentas, comerciando con bienes que no les pertenecen de incalculable valor.

 Historia truculenta, soprendente y, visto lo visto, imprevisible. 

 Leyendo la noticia parece obligado aprovechar la oportunidad para recordar el extraordinario patrimonio artístico que aún pervive en decenas de pequeños templos, monasterios, conventos y otras dependencias ecleasiales sin las necesarias medidas de control y seguridad que hagan factible su custodia. No hay que dejar de pedir a las autoridades pertinentes que protejan un patrimonio que además de valioso, es de todos.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Ponzoña

 Es de esas palabras plásticas que ya con solo escucharlas transmiten, antes si quiera de conocer cual es su significado.

 Cuenta además con el encanto de tener la n con su virgulilla como letra y la z, letra de menor  uso en el castellano corriente.  

 La palabra es especial, es bonita, suena diferente, rotunda, tiene musicalidad. 

 Curiosamente su significado es todo lo contrario, representa lo malo, lo perjudicial, lo insalubre.

 Palabra diferente, de significado oscuro, que degraciadamente retrata muy bien el momento actual que como sociedad vivimos, con todas sus miserias, que parecen reproducirse exponencialmente. Inevitable querer huir de tanta cosa mala y negativa que consume, frustra y agria el ánimo de la gente.

 Tiempos oscuros que no parecen tener fin. Nada más lejos de la realidad, siempre escampa. Llegará el día en que otra palabra represente mejor que esta el momento en que vivimos.

La hoja

 Giro la cabeza hacia la izquierda hacia la ventana, para ver una columna de aire que se hace visible gracias al polvo que mueve, como si fuera un pequeño tornado.

 Es entonces cuando veo una hoja alzada en el vacío que oscila en pequeños remolinos, siempre en linea recta, hacia arriba.

 Por un momento el movimiento se minimiza, da la sensación de que levita que se mantiene suspendida en el espacio, como si flotase; me recuerda a la teoría del apeirón de Anaximandro.

 Las cosas no estan hechas de tierra, ni fuego; tampoco de agua o aire; toda la materia se desarrolla y perece en esa especie de espiral con la que la describíamos, dibujada con tiza en la pizarra en la clase de filosofía, con forma de cilindro, el espacio en donde todo se formaba sin más principio que esa nada misma; 

 No hay formas, en esencia todo parte de lo infinito, ese es el arjé, el comienzo de todo.

 Salgo de mis tribulaciones al tiempo que veo que la hoja se tambalea, para descender bruscamente y desaparecer de mi ángulo de visión. Mantengo una mirada unos segundos más antes de volver a girar la cabeza hacia la pantalla de mi portátil, para continuar trabajando con mi hoja excel. 

 

martes, 25 de noviembre de 2025

Colterales

 La imagen es rotunda. Dentro de un coche, sentada en el asiento central, en la parte trasera, rodeada de otras dos mujeres; no se percibe hacia donde mira, pero si es claro el gesto, compugido, como si sufriera de algún tipo de molestía, como si estuviese estreñida.

 Daños colaterales.  Es la estampa de una mujer sobrepasada por hechos terribles que le afectan de lleno sin tener responsabilidad alguna, por una tragedia llena de incompetentes que ni tan si quiera han tenido la dignidad de reconocer su inutilidad. No hay muertos que ahoguen ciertos egos, en política nunca.

 Seguramente aquel día de finales de octubre, cuando aceptó reunirse con el Presidente de la Generalitat valenciana en un céntrico restaurante de la capital del Turia, no se imaginaba que consecuencias traería ese encuentro. Ríos de tinta elucubrando sobre el motivo de la reunión han corrido poniendo en tela de juició su dignidad, pintándola de ramera; reunión en la que supuestamente se le iba a ofrecer la dirección del canal de televisión autonómico; posiblemente pocos nombres se habrán mancillado más en estos doce meses que el de esta mujer. Hay síntomas de machismo brutales en esta acusación sin pruebas, sin que ninguna activista feminista haya salido en defensa de la interpelada, protegida por la presuncion de inocencia, esa que en este país no existe, tan dados como somos a alimentar juicios paralelos. Cuánta cobardía.

 El peso de los 229 fallecidos es demasiado grande y se ha llevado por delante, no sólo la credibilidad y capacidad de algunos, sino que también, probablemente el futuro profesional de una persona que sólo cometió el error de estar en el sitio desgraciadamente equivocado.

 

  

Mesías

  Ayer fue un día de lo más pintoresco. Comenzó con una discusión surrealista a cuenta de la compra de un décimo de lotería compartido, que acabó en trifulca seria, continuó con un día de trabajo caótico y escasamente productivo, para rematar la faena, cuando ya tocaba la hora de cerrar, florecieron mensajes y correos que alargaron mi jornada de trabajo, más allá de mis ocho horas. Hay días que se vuelen eternos.

 Volvía a casa en el cercanías, tratando de relajarme y disfrutar de mis horas de libertad pero no lo conseguía, la cabeza me bullía y el termostato de mi cuerpo me daba un calor extra, que rozaba el estado sudoroso; En mis manos un libro trataba de amenizarme el tránsito, pero a duras penas conseguía juntar dos frases juntas y entender su significado.

 De pronto en las líneas de mi libro apareció el nombre de Händel y de la crisis de apoplejía que casi lo manda al cementerio. Milagrosamente consiguió recuperarse para componer casi a continuación su Mesías, esa pieza, joya del barroco, que tiene como parte más conocida el famoso Hallelujah.

 Ni corto ni perezoso, sin pensarlo, cerré el libro, me puse los cascos y tras una búsqueda rápida en Spotify, di con la pieza, en una grabación del año 1976 publicada por el sello DECCA, interpretada por el Coro de la Academia de St Martin in the Fields, bajo la dirección de Neville Marriner.

Así, bajo las notas interpretadas con orquesta barroca, con sus violines, violas, chelos, contrabajos, fagots o clavecines, pasaron las estaciones una detrás de otra, calmando mi ánimo y dándome el reposo que necesitaba en un día así. 

 Como suele decirse, la música amansa a las fieras. Aleluya. 

  

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 23 de noviembre de 2025

Embarazo críptico

  Fue al hospital porque tenía dolores de tripa, tenía diagnosticada una hernia de hiato que, además de las incómodas molestias, le daba ganas de ir al cuarto de baño todo el rato.

 Sometida a unas pruebas en el centro médico, tuvo rápido un diagnóstico imprevisto: estaba embarazada y los dolores eran consecuencia de que estaba de parto.

 La ecografía no engañaba. Entró en quirófano y en diez minutos tenía sobre su regazo a una niña; sana, con buen peso. Acababa de ser madre por segunda vez, apenas dieciocho meses después de haberlo sido por primera.

 Cuenta la protagonista de esta historia que  los minutos que transcurrieron después fueron un infierno, fruto de la absoluta incredulidad que sentía por no entender lo que estaba pasando, ¿Cómo podía haberse quedado en cinta si no notó nada raro, si no dejó de menstruar? ¿ Cómo el cuerpo puede desarrollar un embarazo completo sin que la protagonista fuera consciente de lo que su cuerpo estaba gestando? 

 Nunca hasta entonces había conocido el sentimiento de estar en la más absoluta soledad, pese a estar acompañada por su retoño. En esta historia kafkiana todo es exprés, incluída la depresión postparto.

 La película aún tuvo un capítulo final más, terrorífico, cuando la protagonista sufrió en sus propias carnes la incomprensión de sus familiares, que llorosos acudieron al centro sanitario al conocer la noticia;  parecía que iban a un funeral antes que a un alumbramiento. De repente a los gestos de sorpresa sucedieron los de lamento y reproche, por haber sido tan cobarde de ocultar que volvía a estar preñada. El beneficio de la duda, de opinar después de informarse, como siempre quedó sepultado.

  Es alucinante como a veces la vida se abre paso; conocía algún caso de mujeres que habían sido diagnosticadas como estériles y que terminaron viviendo la experiencia de la maternidad en primera persona; una compañera de trabajo, ya con muy avanzada edad, también alertada por síntomas que no tenían lógica, acudió a su ginecologo y vivió con sorpresa que estaba en cinta y que se preparaba para asistir a un embarazo de riesgo. Experiencia que le cambió la vida, tanto como para volver a querer repetir y tener un segundo hijo, pese a los riesgos que corría.

 Historias de maternidad, de la vida real, que son un magnífico material literario; nada mejor para inspirarse que salir ahí afuera y conocer lo que le pasa a la gente.  

  

 

sábado, 22 de noviembre de 2025

Constricción

 Como ya había visto en otras ocasiones, vuelve a aparecer en un medio escrito la lista de películas más polémicas de la historia, sin que en esta última versión ofrezca novedades significativas, pues son cintas que se refieren de algún modo, a los grandes temas tabú: el sexo y la religión.

 Sin embargo no deja de ser curioso que las dos cintas seguramente más transgresoras, duras y explícitas en sus contenidos sean, precisamente dirigidas por regidores italianos. 

 Cannibal Holocaust es una de ellas, rodada por Ruggero Deodato, cinta que se considera fundadora de la corriente found footage, en la que el montaje simula ser la reproducción de una grabación de video recuperada, tal cual fue encontrada, sin arreglos. La trama es simple, un grupo de reporteros se adentra en el Amazonas para recoger documentos gráficos de tribus canibales que habitan en la zona. La cinta es una sucesión de hechos escabrosos, donde sangre, muerte, sexo y maltrato animal se suceden y concatenan.

 Salò o le 120 giornate di Sodoma, es la segunda película, rodada por el malogrado Pier Paolo Pasolini y narra la historia de cuatro fascistas que reúnen a nueve mujeres y hombres jóvenes, sometiéndolos a 120 días de sufrimiento como esclavos sexuales, bajo tortura física y mental. De ella se dice que es tal el realismo de las escenas que hace muy duro su visionado completo. Censurada y repudiada, ha construído su leyenda gracias a esa aureola de película maldita, en la línea de todo lo que acompañó a su director, asesinado en una playa de Ostia sin que aún hoy se se sepa con seguridad quién fue el responsable del crimen.

 Dos cintas censuradas y prohibidas durante años; dos directores italianos, que provocan y que lo hacen a sabiendas de que van a encontrar un rechazo frontal y hostil. Estrategia acción-reacción-acción, se busca un resultado que permita a la creación adquirir publicidad gratuita y llegar así a más gente, con el objetivo final de conseguir una reflexión entre el gran público,que aquello que ve le haga pensar, romper cadenas y esquemas sociales rígidos, salir del camino trazado.

 Que un país como Italia sume a estos dos, una larga lista de directores transgresores no es casualidad; nacer, crecer y vivir en el lugar donde se asienta la cuna del catolicismo, marca impronta y genera reacciones, que sin duda pueden y deben exportarse; ningún sitio está libre o exento de convenciones sociales, a menudo constringentes, que cortan alas y exigen un modelo de comportamiento definido, en lo moral y en lo sexual.

  

jueves, 20 de noviembre de 2025

Agua pasada, no mueve molino

 En un día como hoy en el que no se habla de otra cosa, lo original es intentar hacer precisamente eso, no hablar del tema.

 Es evidentemente un número redondo, nada menos que cincuenta años ya. Lógico que esté en boca de todo el mundo.

 Mi parecer en cambio es otro, me encuentro entre ese grupo de personas, que no creo que sea mayoritario en este momento, que siente que volver a ese tema es airear un alfombra que huele a cerrado, a naftalina, a viejo, a rancio.

 Por ello, dejemos que el día transcurra como lo que es, un jueves corriente de trabajo, en el que no hay nada que celebrar,menos aún que recordar o enaltecer.

 Terminar esta entrada sin mencionar su nombre era una obligación antes de empezar a escribirla. Eso provoca que quede roma, incompleta; me hago cargo que habrá quien lea esto y no sepa a qué me estoy refieriendo, pero esto no podía perfilarse de otro modo. Hoy no. Seguramente otro día me apetezcar disertar sobre la cuestión, pero será así, otro día.

 No hay mejor recuerdo que el de mostrar indiferencia absoluta. Agua pasada, no mueve molino. 

   

  

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Sello exlibris

  Es una marca visual, que se le coloca en el interior, normalmente en una de las primeras páginas que están en blanco, que con una imagen, sello, escudo u otro elemento identifica a su dueño.

  Va siendo hora de que mi pequeña colección tenga su particular impronta. Comienza la búsqueda del sello distintivo que mejor se adecue a mí. No es asunto baladí.

 Exlibris, marca de la casa, nunca mejor dicho con el que tendré faena una vez adquirido, para marcar y distinguir todos y cada uno de los ejemplares que cogen polvo en los estantes de mi biblioteca. 

 Sé que para una inmensa mayoría esta intención es carne de rareza, que me convierte en un friki, como solemos decir por estos andurriales para significar las extravagancias de alguien. 

  Lo malo es que ellos no lo saben, que me consideren así es el mejor piropo que me pueden echar.

 Manos a la faena, pues. A la busca del distintivo que me represente. Tenemos tarea por delante, para deshojar la margarita como debe ser.

 


El Infierno y las Maravillas

 Los libros son para leer y para lucir, con sus relucientes lomos, apilados unos junto a a otros en estanterías elaboradas a tal efecto.

 Pero no siempre los libros están a la vista y son visibles. En ocasiones son escudidos aunque por razones de diversa índole.

 Durante mucho tiempo, se daba el nombre de infierno a un espacio concreto, siempre secreto, dentro de un armario o habitación, donde las bibliotecas escondían sus libros prohibidos. Libros que la iglesia en ocasiones censuraba, en su famoso Index, (Index librorum Prohibitorum), por considerar esas lecturas heréticas o inmorales. Index que aún existe y que puede extenderse a otros contextos, que no por laicos, dejan de ser menos respetuosos con la libertad de expresión y de creación.

 Con la iglesia, ( en todas sus vertientes, me atrevería a decir), nos hemos topado, Sancho. 

  También hubo siempre otros libros que si escondían era por la necesidad de atesorarlos, por su deslumbrante valor, que invitaba a sepultarlos en cámaras acorazadas o anaqueles de salas de lectura discretas; porque también los libros han sido y son elemento de distinción de riqueza material.

 De estas y otras cuestiones relacionadas con los libros, da cuenta esta exposición de la Biblioteca Nacional de España que, además de gratuita, no deja de sorprender por el cuadal de información que ofrece sobre las publicaciones en papel y en otros dispositivos, como mandan los tiempos modernos y sus nuevas variantes.

 https://www.bne.es/es/agenda/exposicion-infierno-maravillas

lunes, 17 de noviembre de 2025

Contrastes

 Lunes en la oficina, el comienzo de la semana siempre presagia intensidad, tensión, nervio, carga de trabajo, estrés, o eso parece; sin embargo el lugar en donde trabajo, los lunes son días de silencio, de tranquilidad, de plantas y mesas vacías, de gente teletrabajando desde sus casas.

 Es el encanto de poder elegir comenzar la semana evitando el traslado más pesado de toda ella.La pereza de los lunes es universal.

 Ocurre lo mismo con los viernes, en que ni siquiera somos pocos, esto es directamente un erial, un desierto.

 Los tres días centrales de la semana ocupan todo el espacio de trabajo real, de verse las caras, de estar juntos en el mismo sitio, como se ha hecho toda la vida en las oficinas.

 Contrastes si comparo lo que tengo ahora con lo que tuve en mis anteriores empleos; no ir a la oficina un lunes sin mediar causa de fuerza mayor era motivo de sanción. Frente a lo punitivo, la elección. O si, o no, sin que medie imposición. Cómo cambia la película.  

Muchedumbre

  Como manda la tradición, llegan los dos últimos meses del año y con él las carreras populares. El pistoletazo de salida, lo da siempre la carrera benéfica Ponle Freno, organizada por el Grupo Antena 3 Media y la Fundación AXA, que destinan la recaudación íntegra al Hospital Nacional de Parapléjicos, ubicado en Toledo.

 Más de veinte mil personas inscritas, unidas por una buena causa, para disfrutar de una jornada festiva por las calles del centro de Madrid.

 A fuerza de convertirla en una rutina, todos los pasos de la misma se vuelven algo entrañable; la charla de Matías Prats antes de dar el pistoletazo de salida, las fotos de personas accidentadas que aparecen en cada hito kilométrico, recordándonos por qué estamos corriendo y andando, los gritos de ánimo de la gente con el paso de los kilómetros y la certeza de que cada vez queda menos para llegar, la banda de música que ameniza la marcha por la Puerta del Sol y el estallido de alegría cuando se cruza la linea de meta, sin mirar el tiempo con que se ha cubierto el recorrido. La fiesta llega a su punto álgido, toca sacarse las fotos de rigor con el grupo y poner la mejor de las sonrisas. Misión cumplida. 

  Rodeado por una muchedumbre que hace dudar el número de inscritos que menciona la organización, ( todos estabamos de acuerto que no habíamos visto tanta gente junta en la Plaza de Colón en años anteriores), nos depedimos de la cita, convencidos de que el año venidero volverá a contar con nuestra presencia. 

 

 

sábado, 15 de noviembre de 2025

De tu tierra

 Es todo un acontecimento leer a Cesare Pavese en su versión novelística frente a la poética. En cuanto mis ojos se posaron sobre la vieja portada de la edicion de Alianza Editorial que estaba a la venta en uno de los tablones que las casetas de la Cuesta de Moyano habilitan para la mostrar el género, supe que tenía que hacerme con él.

 Paesi tuoi, ( De tu tierra), cuenta la historia de dos presos, que al ser liberados a la vez unen sus vidas por un tiempo al aceptar Berto, obrero y mecánico, ir con Talino, campesino libertino y dado a los excesos, a la hacienda de su familia para trabajar en la siega y recogida del trigo. La relación de Berto con su nuevo entorno rural transciende lo meramente profesional y poco a poco se inmiscuye en los asuntos de la familia, casi sin quererlo, mostrando interés en una de las hijas del clan, Gisella, por la que su Talino siente también predilección. Surge así una tensión acrecentada por el calor estival que conduce a una trifulca inesperada entre hermanos que culmina con una agresión física por parte de él hacia la muchacha.

 En este trabajo literario, Pavese esboza sus grandes  argumentos como escritor: la dicotomía entre campo y ciudad, vinculada a Turín, el valor de la soledad, la importancia de hacer siempre  referencia a las raíces familiares y su visión del mundo femenino, que tanto hizo sufrir al autor en su vida.

 Novela inspiradora, de fuertes elementos inovadores, que ponen en evidencia el talento expresivo de su autor con el uso de recursos como la elipsis, convirtiéndose así en uno de los grandes renovadores de la literatura italiana y fuente de inspiranción de toda una generación de autores en el periodo de posguerra.

 


 

 

 

  

 

viernes, 14 de noviembre de 2025

Lugar extraño y trágico.

 Pocas figuras me resultan tan enigmáticas, hipnóticas y atrayentes como esta, superando con creces la simple admiración y el reconocimiento que por sí sólo ya merece su trabajo creativo.

 Cada cierto tiempo completo un nuevo episodio de la biografía del actor, director y  comunicador, Orson Welles.

 Tal vez porque ahora que vivimos tiempos de carencia y de falta de talentos a todos los niveles, es por lo que me fijo y me llaman la atención figuras como la del gigante de celuloide. 

 Amante de este país, lo último que he conocido es qué ciudad hubiera elegido para fijar su residencia en España y esta fue su repuesta: Ávila.

 Interrogado por el periodista que le formuló la pregunta éste añadió: “Está en el centro de España. El clima es horrible, muy cálido en verano, muy frío en invierno. Es un lugar extraño y trágico. No sé por qué siento algo tan especial”.  

 Sobre lugares extraños trágicos siempre dan ganas de indagar. ¿Veo yo como él a esta ciudad como un lugar así, tal y como lo describe? La respuesta es sí y en mi humilde opinión lo asocio, además a lo que llamo carácter castellano, del que tanto me gusta hablar y con el que me identifico por sus cualidades esenciales: seco, recio y firme. 

 Buen fondo para marcar un sitio como especial, extraño, también trágico.

 Quizá Los Cuatro Postes, lugar donde se dice que Santa Teresa se descalzó para quitarse el polvo de sus alpargatas y decir aquello de: A Ávila, ni el polvo, se un buen referente de ese espítu trágico y atrayente, tal y como lo veía el genio de Winsconsin.

 Deterministas son los planteamientos que otorgan alta significación al clima en la constitución del carácter, a lo sumo pueden ser aliño para esta ensalada, que otorga a esta maravillosa ciudad, punto más elevado en altitud geodésica del país en cuanto a capitales de provincia, una aureola tan especial. 

Nunca llueve a gusto de todos

 Hoy me viene hablar de esta expresión, tan común en lengua castellana, cuando estoy mirando fotos de calles anegadas,árboles arrasados y viendas, coches y enseres con desperfectos en algunas ciudades del suroeste del país, a cuenta de una nueva borrasca de precipitaciones intensas.

 Porque lo que agrada a unos, no ha de hacerlo necesariamente a otros.

 Es como si todo fuera matemáticas, un juego de suma resta que ha de equilibrarse en algún momento.   

 Decía el formador que me ha estado dando un curso estas dos semanas, que hay que evaluar las cosas desde un punto de vista diferente y ponía como ejemplo la percepción que tenemos de la palabra riesgo.

 Mientras que para la mayoría es equivalente a un problema, en según que circunstacias puede ser una oportunidad, si no que se lo digan a los que invierten en bolsa y ganan dinero a espuertas.

  Si sabemos que siempre va a llover, quizá el secreto esté en no partir de ideas preconcebidas a la hora de observar la lluvia, no al menos hasta que veamos en qué cantidad y con que intervalos de tiempo lo hace. Los anticipos mentales no siempre son sinónimo de acierto.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Práctica

 Incluso cuando no tengo nada que escribir, cuando siento que no tengo nada que decir o comunicar, me obligo a ello.

 Decía el maestro Sandor Márai que era un oficio que había que practicar a diario; él incluso se prestaba a dar ciertas reglas, como cuándo era el mejor momento para expresarse con la pluma, o el número de páginas que había que escribir, ( no menos de treinta al día).

 Cotas de nivel superior, inaccesibles para este aprendiz que ni tan siquiera busca emular a nadie que este dotado para estos menesteres. 

  Simplemente me limito a seguir con mis hábitos, que como bien se sabe hacen al monje y yo, ciertamente es así, soy feliz perteneciendo a la orden de los escribientes, que vierten sobre un papel, sus cuitas, reflexiones o anécdotas del día a día, aunque no le interesen a casi nadie. 

 La gracia está en escribir, que por si sóla ya muestra efectos beneficiosos increíbles; lo demás son efectos secundarios, siempre bienvenidos y no suficientemente agradecidos por el tiempo perdido en estas cosas, habiendo tanto y tan bueno por leer, por ahí repartido.

martes, 11 de noviembre de 2025

Mil cosas

 Esta última novela publicada por Juan Tallón es un relámpago, un chispazo intenso que se lee en un suspiro.

 Comprada el pasado sábado en la Librería Soportales frente a la Catedral de Murcia, me ha acompañado hoy en el comienzo de mi trayecto en tren cercanías hasta la Puerta del Sol, para cuando cambié el tren para continuar mi trayecto con el metro hacia la oficina, ya había leido más de la mitad de sus ciento cincuenta y dos páginas. Bastó retornar a casa por los mismos medios para darle el finiquito y dar pie así, a escribir esta reseña.

 Mil cosas, (Editorial Anagrama), cuenta la historia de Anne y Travis, una pareja de padres primerizos que viven las últimas horas en el trabajo antes de comenzar sus vacaciones de verano; atormentados por las altas temperaturas en la ciudad y el ritmo de vida frenético que llevan en sus respectivos oficios, se ven envueltos en una serie de extraños episodios que suben la tensión en vez de apuntar hacia la relajación propia de quien está en puertas de comenzar su periodo vacacional, convirtiendo la trama en un episodio de crecientes nervios que culmina con un final inesperado.

 Con un estilo sencillo y directo y una calculada tensión escalonada,  Juan Tallón convierte una historia corriente de una pareja normal, en un alegato contra el tren de vida moderno que hace que las personas se vuelvan marionetas movidas por unos hilos alienantes que convierten la existencia en un sinsentido, carente de referencias y de la tranquilidad para disfrutar de la vida.

 


 

lunes, 10 de noviembre de 2025

Cuerda

 El domingo amaneció con cielos limpios y con esa variante meteorológica que hace de esta tierra un paraiso peninsular, con temperaturas de primavera cuando en el resto del país arrecia el primer frío otoñal de noviembre.

 Tocaba despedirse y decidí hacerlo con el desayuno, en un bar de barrio de la ciudad y no en el bufet del hotel. Un último paseo para ver la costa y los muros de la ciudad alta, después de desayunarme una suculenta tortilla de patatas con el café. 

 Sin prisas comencé la marcha desandando lo caminado el día anterior, pasando por los mismios sitios, antes de pedir al GPS que me llevara por la vía más corta a Albacete, mi último destino.

 Dudaba qué hacer, si avisar a mis nuevos amigos albaceteños, conocidos a lo largo de las últimas cuatro etapas de mi último camino, pero al final, desistí de hacerlo. Sabedor de sus apretadas agendas los fines de semana, consideré lo adecuado no molestarles ni alterar sus planes, para estar un rato conmigo, que era lo que yo tenía previsto. 

 Llegué pronto y dejé el coche delante de El Corte Inglés, referencia comodísima para no perderse cuando se visita una ciudad nueva. Tantas veces había pasado delante de la ciudad, incluso por tren donde llegué a hacer parada una vez sin bajarme, que me dije que esta vez debía aprovechar la coyuntura para visitarla.

  No me costó adentrarme en el meollo de la ciudad, bordeando el Parque de Abelardo Sánchez antes de transitar por las calles del casco viejo, que no tardaron en llevarme a la Plaza de Altozano, donde tres esculturas llaman la atención: una de la Bicha de Bazalote en bronce, réplica de la original de caliza que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, otra dedicada a la figura del cuchillero, símbolo de la ciudad por la dedicación que ésta brinda desde hace siglos a la confeccion de navajas, cuchillos y tijeras, aprecidas en medio mundo.

 De la tercera, daré cuenta un poco más abajo. 

 Siguiendo las indicaciones que llevaban a la Catedral, dedicada a San Juan Bautista, me topé con una muestra callejera que conmemoraba el 650 aniversario de fundación de la ciudad, mostrando una panorámica cronológica, donde se resaltaban hitos importantes, así como los nombres de algunos de sus ciudadanos más ilustres; tras visitar el templo, rodeado de una plaza imponente y a la que se accede por una empinada escalinata, pude visitar el Museo de la Cuchillería, donde se muestra y da información extensa del oficio convertido en arte que da nombre a este sitio. De los museos más originales y especiales que pueden visitarse en este país, sin duda.

 Y hablando de hijos ilustres de esta ciudad, antes villa, cuando se separó de Chinchilla, ahora sí toca hacer reseña de la tercera escultura que mencionaba antes, situada delante de la Filmoteca de Albacete, donde reposa todo el legado artístico de uno de los directores de cine más insignes que tiene este país, Jose Luís Cuerda.

 El creador de títulos tan notables como La lengua de las Mariposas, El bosque animado, Los girasoles ciegos y la inolvidable Amanece, que no es poco, cuenta con esta estatua en bronce, que surge de la tierra, como los hombres que brotaban de los banacales, precisamente en esa cinta, alegoría con la que Jose Luis Serzo, autor de la pieza, ha homenajeado al ilustre hijo de la ciudad.  

 Tras dar cumplida cuenta del almuerzo, me despedí de la que hasta ese momento había sido una simple ciudad de paso, como bien ilustra el cacareado pareado, un tanto ordinario, que dice que si vas a Albacete, caga y vete; sin duda un craso error por todo lo que tiene que ofrecer.

  Las menos de tres horas de retorno, las cubrí aún con luz para llegar a mi destino, de vuelta al redil, a Valdemoro, escuchando música, sin prisas, imbuido en mis pensamientos y tranquilo, estado que no tenía cuando salí de allí apenas treinta horas antes. Escapada revigorizante y reflexiva, que, muy probablemente sea pilar sobre el que se sustenten decisiones futuras. 

  


 

  

Arqva

 Decidí madrugar y salir a oscuras, con la tranquilidad que da verse libre de otros vehículos y la calzada entera para mí. 

 Tenía claro que la ruta debía enviarme hacia abajo, a ser posible hacia la costa. Por un momento mi mente pensó en Almería y su Cabo de Gata, aún virgen para mi conocimiento.

 ¿Contactaría con alguien, buscaría compañía además de salir de Madrid? los kilómetros iban bajando, por una carretera secundaria que me hizo cruzar la Provincia de Toledo y entrar en la de Albacete para evitar peajes. Así se me hizo de día.

 Mis pasos al volante pronto cogieron la A30  y con ella me fui aproximando a la Región de Murcia, sin ser aún consciente de que era allí a donde al final me dirigiría.

 Paré a media mañana para almorzar en Molina de Segura, fue entonces cuando aclaré las partes de mi aventura que estaba incierta: 

 1.- Pasaría el fin de semana sólo.

 2.- No iría más lejos de donde estaba.

 Con apenas diez kilómetros de distancia de donde me encontraba, decidí que mi primera parada sería Murcia capital; dejé el coche cerca de la plaza a la que da nombre el diario local, La Opinión, y me fui andando hacia el centro. Tras franquear El Corte Inglés, pronto me vi envuelto por el ruido y algarabía de las callejuelas del centro, muchas con nombres de oficios artesanos,  en dirección al Casino, para desembocar el Plaza de la Catedral, que pude visitar sin coste para mi bolsillo.

 Hermosa, bien cuidada, visité por segunda vez la tumba de Saavedra Fajardo, jurista, diplomático y escritor de un libro considerado como El Príncipe español, contrapuesto al original de Maquiavelo

 Tocaba continuar el paseo dirigiendo mis pasos hacia Paseo del Malecón, bordeando la Casa consistorial, cruzando el Rio Segura, de aguas turbias, por varios de sus puentes antes de regresar a buscar el coche, visitando primero el Palacio Arzobispal.

 Parada y sustento en una terraza para tomar una cervezuela y planificar mis siguientes pasos, que  inevitablemente me iban a llevar a la cercana Cartagena. Reserva de habitación de hotel a través de Booking y vuelta a la carretera.

 Localizado el lugar donde dormiría, en la perifieria de la ciudad cantonal, encontré donde comer en un mesón antes de ir a la habitación y descansar un rato. Tras una pequeña siesta, me dirigí con el coche al centro de la ciudad.

 Pero antes de pasear por la Calle Mayor, ver el Puerto deportivo y visitar la Plaza de los Héroes de Cavite, tenía que rendir visita a uno de los museos más especiales que hay en este país. 

 Con apenas poco tiempo trancurrido desde que fui con mi adorada Débora  al Museo Naval de Madrid, tenía la oportunidad de completar el círculo y visitar el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQVA), donde pueden verse restos de pecios, utensilios como ánforas, espadas, cráteras y monedas, destancando el tesoro recuperado en 2012 del barco Nuestra Señora de las Mercedes, con cerca de seiscientas mil monedas de oro y plata, que habían sido extraídas del mar por Odyssey Marine Exploration, cinco años antes en el lugar donde el barco naufragó, y con los que hubo que pleitear ya que pretendían quedárselas en propiedad. 

 Feliz e impactado tras mi visita, terminé la jornada paseando por las calles de la ciudad militar y costera, que tan buenos recuerdos me trae siempre; tras coger algo de comida para cenar en la habitación del hotel, pronto el sueño me venció agotado tras tantas horas de conducción y paseos improvisados. 

 




 

 

 

Carretera y manta

 Llegó el viernes y me lo cogí libre, con una cosa clara en mi mente. Descansar, dormir, relajar los músculos, esos que me bloquearon la espalda el jueves, producto de los nervios y del estrés del trabajo.

 Tres días por delante para pensar.

 También para hacer cosas, por qué no. 

 Hora de coger coche y poner rumbo hacia alguna parte, sin más pretensión que la de salir.

 No estoy escapando, sólo me tomo un pequeño periodo de libranza.

 Porque eso es lo que necesito, sentirme libre de ataduras, especialmente de aquellas que cada vez me aportan menos.   

 Mucho menos.

 Carretera y manta, que decía mi abuelo y que la autopista me lleve a alguna parte, lejos de aquí. Necesito paz.

 


 

  

 

viernes, 7 de noviembre de 2025

Rey emérito

 Sólo me quedan tres semanas para poder acceder a él. De hecho ya podría hacerme con un ejemplar, pero al estar editado sólo en francés, me echa para atrás.

 El libro se llama Reconciliación y tendrá su correspondiente reseña en este espacio; en él, Juan carlos I, trata de redimirse contando su versión de los hechos, repasando toda una vida pública y de servicio, donde como ocurre habitualmente, las sombras llaman más la atención que las luces. 

 Los diarios del país que muestran algunas píldoras a cuenta gotas sin hacer spoiler,  ya avanzan que poco menciona sobre los asuntos económicos que han deteriorado su imagen, hasta el punto de llevarle al destierro del que pretende volver.

 Reconozco que sin ser partidario nunca de la causa monárquica, siempre fui un tanto juancarlista, simpatizante de la figura de un Rey al que creo que la historia juzgará positivamente cuando se haga balance. 

 Menos de un mes para que llegue el día 3 de diciembre y esté mi ejemplar disponible en las librerías, que adquiriré como a mi me gusta, físicamente y en papel.  Como cuando me hice con una copia de las Memorias de Angela Merkel, mi última autobiografía leída, titulada Libertad.

 Qué importante me ha parecido siempre leer este tipo de textos; unos son ejemplarizantes, otros inspiradores y siempre arrojan luz sobre cuestiones sobre las que a menudo tengo otra opinión. Nada más enriquecedor que contrastar datos y repensar las cosas. 

jueves, 6 de noviembre de 2025

Frénetico

 Locura de día. Desde las seis de la mañana en pie. Tres horas de conducción y atascos, más de seis de formación densa en un aula en la oficina, trabajo que sacar sin horas de las que disponer, clases particulares que dar. A esta hora estoy apagando el ordenador y terminando estas líneas. Fundido a negro estoy.

 Hay días que no pasarán a los anales por sus virtudes y gloria. Menos mal que la mente pronto se sacude de encima aquello que no necesita y lo sepulta entre los recuerdos. Hoy es uno de ellos. Sólo me queda tumbarme en el sofá, seguramente lo mejor que me pase en todo el día.

 Sigo con mi runrún mental, dándole vueltas a la cabeza a cómo cambiar algunas cosas. Lo siento, pero no es esto lo que quiero.No deseo continuar con este estilo de vida.No.

 Necesito un cambio y ha de ser profundo, radical.La perspectiva asusta pero también atrae. Lo malo es acometer las decisiones, ¿Por donde empezar? 

miércoles, 5 de noviembre de 2025

El día después

 Aunque han pasado más de dos semanas, esta larga serie de entradas bien merece un epílogo con algunas conclusiones, por someras que estás sean.

 La primera, que el camino siempre viene a mi rescate, cuando más oscuras parecen las cosas surge la oportunidad de andar y de despejar la mente. Es, de algún modo mi bálsamo de fierabrás.

 Guardo como oro en paño las botas que uso para andar, como si el polvo que acumulan las suelas fuera un preciado tesoro. Es lo que me traigo de vuelta después de tantos kilómetros de pateo, mejor que ningún otro recuerdo de Santiago.

 Mis piernas y pies ya vuelven a estar como antes, pese a las ampollas de esta ocasión que no han sido óbice para llegar a la meta. Activas y entretenidas, corriendo y haciendo rutas de senderismo esporádicas, hasta que vuelva el gusanillo a entrar en mi mente y llegue la hora de planificar una nueva entrega de este andar sempiterno, porque  soy y seré peregrino. 

  Y lo más importante para terminar, sigo acumulando experiencias, en forma de conocer personas, gentes de todas las edades, con las que haces migas de la manera más sorprendente y casi sin querer. Aunque ahora me duela reconocerlo,(son muchos los recuerdos y los sentimientos que afloran al decirlo), el camino es y será siempre, conocer a personas con las que te cruzas, que de algún modo permanecen siempre dentro de tí, dejando una huella indeleble.

 

martes, 4 de noviembre de 2025

Beethoven

 Y llegó el día ansiado por muchos, pero que deja el cuerpo del peregrino sentido trastocado, como triste por llegar a su fín.

 Para el fin de fiesta la ruta  reserva unos últimos veinte kilómetros que incoporan al viandante al área metropolitana de la capital de Galicia, una ciudad con alma de pueblo que apenas tenía más vida que la que le ofrecía el ambiente universitario hace apenas unos años y que ahora goza de notoriedad, influencia politica y económica y dinero, una parte del cual lo mueven las rutas xacobeas que llegan hasta allí.

 Para ello toca bordear Lavacolla, aldea de la Parroquia de Sabugueira, hoy integrada en la capital, donde cuentan que los peregrinos se aseaban antes de entrar a la ciudad, lavándose los cuellos y en donde hoy están las pistas del Aeropuerto Internacional Rosalía de Castro, (quién le hubiera dicho a ella que fuera a dar nombre a un espacio donde aterrizarían nada menos que aviones), antes de llegar a San Marcos y su polígono industrial, donde tienen su sede las corporaciones audiovisuales RTVE y TVG. El caminante pasará de largo y se decantará por fijarse en el camping que hay, un poco más adelante,  que ofrece el último avituallamiento antes de entrar en el Monte do Gozo, cuyo nombre sin conocer la historia, todos podemos imaginarnos a qué motivo se debe. 

 Aquellas lomas que ya permitían al peregrinos vislumbrar los campanarios de la Catedral son hoy sede de un complejo donde se halla el abergue de peregrinos más grande de todos los caminos, con más de ochocientas camas, además de otras instalaciones como un enorme auditorio al aire libre. Sin desviarse de la ruta, aparece la pequeña Capilla de San Marcos que contiene uno de los sellos más preciados que toda credencial debe lucir antes de oficializar la consecución de la Compostelana.

 Allí en la puerta, esperando a su dueño pacientemente, estaba el bueno de Beethovenperegrino cuadrúpedo  procedente de Sevilla que completó desde Sarria la ruta con nosotros. Son cada vez más los animales que comparten aventura y experiencias con los humanos, por eso la mejor manera de darle el punto y final a esta nueva excursion mochilera era convertir esta última entrada en un pequeño homenaje y aplauso para ellos.

 Atrás quedaron más de doscientos veinte kilómetros hechos y certificados, muchas anécdotas en albergues y en los caminos, gente maravillosa conocida en el trayecto y un buen puñado de experiencias gastronómicas siempre regadas con vino o buena cerveza.  Misión cumplida.

 La vuelta al foro en tren y en silencio, siempre tiene un cometido, pensar en la siguiente meta, en qué nueva ruta acometer, porque como todos sabemos, esto es tan sólo un punto y seguido. El peregrino nunca deja caminar, ni aún cuando está en otros menesteres. Ultreia. 

 

 

 

 

 

lunes, 3 de noviembre de 2025

Razón para caminar

 Guillermo Watt fue un peregrino suizo de sesenta y nueve años que sufrió un colapso que le costó la vida a la altura de Salceda, mediada la etapa que une Arzúa con O Pedrouzo, a menos de treinta kilómetros de cubrir el recorrido completo y ver la Catedral en el Obradoiro. Poco más puede encontrarse de él por internet, ( desde donde inició la peregrinación, por ejemplo), salvo el monumento que le recuerda, unas botas esculpidas en bronce, en el que muchos peregrinos al pasar dejan alguna piedra u objeto a modo de ofrenda. 

 Un centenar de personas han fallecido en el camino, la mayoría por problemas de salud, (infartos) o por percances de carretera, al ser atropellados.  Una lista sombría y sorprendente, máxime si se tiene en cuenta que los datos están recogidos desde 1993, cuando la Xunta relanzó con  pompa y boato el Camino, modernizando la red de albuergues y la señalización de las diferentes rutas.

 No deja indiferente la presencia que la muerte tiene en la peregrinación; se cuentan por decenas los altares improvisados, atestados de piedras y objetos de toda índole en los que es fácil ver fotos de personas fallecidas, ( la mayoría sin haber hecho el camino), que se hacen visibles a través de sus allegados, que llegan a Santiago en señal de promesa personal. Cada cual con su razón y con sus argumentos, la motivación íntima y espiritual siempre anda presente detrás del esfuerzo y la aventura de tantos días.

 Algo dentro de ti te mueve a dar ese paso, nunca mejor dicho. Lo cual no quiere decir que sea esa siempre la razón del viaje. 

   Para otros el sentido de fiesta es el que manda, especialmente entre los más jóvenes, que terminan empleando la ruta para socializar y conocer gente, quién sabe si para comenzar una relación sentimental. Da para mucho y sus consecuencias son imprevisibles.

 Sea como fuere, dormir en O Pedrouzo es velar armas, excitado por la constancia y evidencia de que la tumba del Apóstol apenas dista veinte kilómetros desde allí. No hay cansancio que quite de la boca la sonrisa de unos caminantes que saben que tan sólo un último arreón les aleja del gran objetivo. 

 




 

  

domingo, 2 de noviembre de 2025

Ribadiso

 Esta es la etapa del pulpo, la que justo a mitad de camino, cuando se han cubierto cerca de doce kilometros, observa la llegada a Melide el pueblo que más raciones del cefalópodo sirve en toda la comunidad gallega.

 Es una parada obligada y también, una trampa. La foto en la pulpería con el grupo que poco a poco se va configurando desde Sarria, hace que la estancia se alargue más de lo debido y convierta en bola el segundo tramo de la ruta hacia Arzúa, que dista desde el inicio cerca de ventiocho kilómetros.

 En este punto el camino se vuelve cada vez más social, más imprevisible, asfalto y corredoiras se interlacan, dejando la crónica cultural en manos de la hermosa Iglesia de Santa María de Melide, abierta al público y lugar de sellado obligado, gracias a unos voluntarios que la custodian y enseñan a quien quiera conocer algún dato de su larga historia como templo románico.

 Antes de llegar a Leboeiro, el trayecto abandona las tranquilas tierras de Lugo, para adentrarse en las de Coruña.  Es la tercera provincia que recorre esta ruta, que contará ya con mas de ciento cincuenta kilómetros en las piernas cuando acabe la faena del día.

 Con la proximidad de Boente la jornada comienza a tocar a su fin, un último tramo de cuestas empinadas que se hace más largo de lo que debiera por atravesarlo en las horas centrales del día y con un sol de justicia para ser el mes de octubre. Pero todo esfuerzo tiene su compensación. Al final de la bajada, como si de un oasis de desierto se tratase, aparece bucólico y caudaloso el pequeño Rio Iso, a cuya vera el peregrino ya puede parar para hacer fonda al haber un albergue de peregrinos justo al lado.

 Ribadiso da Baixo, dista apenas tres kilómetros del casco urbano de Arzúa, pero es como una tentación. Prestos todos los transeuntes, descalzamos los castigados pies para surmergirlos en las heladas aguas de este riachuelo, que algunos, osados se atraven a disfrutar sumergidos enteros. De repente los calores se marchan, los dolores desaparecen y una dulce y placentera sensación de paz se adueña del cuerpo y te pide que no sigas caminando, que te quedes allí. Pequeño espejismo. La realidad manda y la reserva en el alojamiento ya pactado más allá, así que toca despedirse de este remanso de paz y gloria, tomando algo y despidiéndose de los que deciden prolongar la estadía para hacer noche allí.

 El día termina con el obligado descanso tras la ducha y una copiosa cena en una pulperia parrillada llamada Europa, lejos de la linea de acceso de los peregrinos, sólo transitada por lugañeros, de la que una empleada de frutería dio cuenta a la hora de hacer la clásica pregunta de forastero tras comprarle unas manzanas:  ¿Dónde se puede comer bien aquí?  

 Tortilla de patatas poco cuajada, queso de la tierra y una pequeña parrillada de carne, antes de irse a la litera. Es maravilloso cuando de una etapa de la que esperas poco se convierte en uno de los puntos álgidos de toda la ruta. Un día así sólo podía terminar de una manera, durmiendo mucho y bien.

 


 

 

  

sábado, 1 de noviembre de 2025

Galicia natural

  Esperaba sinceramente encontrarme más pancartas por todo el recorrido en señal de protesta por la intención de levantar un complejo industrial dedicado a la celulosa en esta comarca gallega, por donde trancurrieron los veinticinco kilómetros de la etapa, que unen Portomarín con Palas de Rei. Es algo muy de esta tierra, mirar más por la pasta que por el entorno, sólo así se explica la irrupción del monocultivo del eucalipto, por citar algún ejemplo, que tanto daño está haciendo a los ecosistemas locales por su agresividad con el resto de especies vegetales.

 División de opiniones que dirían los taurinos.

 Hacer el camino no es sólo cruzar de paso los sitios por los que transcurre la ruta; es también hacer comunión con sus paisajes, con su entorno vegetal tan hermoso, con sus gustos y tradiciones tan adorables como exportadas al resto del país.

  El peregrino cuando  llega a Galicia, descubre andando que conoce de ella mucho más de lo que se imagina.

 Quién sabe, igual algún día la ruta se repite y uno desea ver los mismos parajes, las mismas corredoiras, los mismos pastos habitados por caballos silvestres, sin que la mano humana cometa alguna tropelía en forma de destrozo. A veces el progreso es miseria.

 Por eso no ver manifestaciones de rechazo en Gonzar, Castromaior, Ligonde o Lestedo, se hace difícil de entender. Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

 La jornada transcurrió anodina, con paso suave y con buen tiempo, con las paradas de refrigerio previstas, llenas de recuerdos por otros caminos en los que conocí a gente que me marcó y con la entrada a Palas por una carretera infinita que desmerece todos los tramos pasados previamente. Los mismos sellos en los mismos sitios, las mismas cervezas en la plaza del pueblo, rodeados de otros peregrinos en la que viene siendo una de las fotos de grupo tradicionales... Palas de Rei, además de a estiércol, huele a añejo a nostalgia.

  


  

BB

 Se fue el pasado 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes para los católicos.  Siempre fue para mí alguien a quien vi desde la distanc...