jueves, 10 de septiembre de 2026

Intelecto

 Es la virtud que más admiro y aprecio, la de la improvisación, la de tener recursos para maniobrar in situ, en el momento de producirse las cosas,cuando éstas llegan sobrevenidas, sin que haya habido tiempo de prever o planear nada. Esa capacidad de reacción, de pensar para dar respuestas es un don.

  Es algo con lo que se nace, aunque hay quien piensa  que no se trata de una habilidad natural, que surge de manera espontánea; para muchos es algo que se aprende, que puede ejercitarse.

 Aquellos que la posean gozarán de un patrimonio personal único e inédito, pues de ahora en adelante será algo cotizado, todavía más si cabe. En este escenario actual que bien parece el comienzo de una distopía, será la virtud que caracterice a los que sean líderes, pues con el aprendizaje y el esfuerzo se conseguirán cada vez menos cosas; especialmente esto último ha comenzado ya su fase de agotamiento; tentados de recurrir a herramientas que nos lo dan todo hecho, estamos provocando un cambio en los itinerarios de asimilación de conceptos y habilidades, que tarde o temprano tendrá consecuencias.

 La inteligencia artificial nos hará cada vez, (paradójicamente), menos inteligentes; no sé si son escenarios excesivos los que anuncian algunos, que incluso se aventuran a describir un futuro de destrucción y aniquilación de la especie; seguramente es algo que se cueza a fuego lento y requiera del paso del tiempo, de generaciones venideras que entenderán el mundo con unos esquemas mentales forjados por unos estímulos muy diferentes a los que tenemos ahora.  Lo que sí sé es que sin intelecto, no somos nada y este ha comenzado ya su camino de deterioro por falta de interés en cultivarlo, quien sabe si irreversible.

Intelecto

 Es la virtud que más admiro y aprecio, la de la improvisación, la de tener recursos para maniobrar in situ , en el momento de producirse la...