Alguien me ha descrito así,como un nómada.
Porque en realidad no tengo más raíces que las que hay justo de bajo de mis pies en este momento.
Polvo en unos zapatos que puede sacudirse en cualquier momento, para irse a otro lugar.
Sin ataduras, ni compromisos. Hijos e hipotecas son cargas que me son resbaladizas.
No tengo más cadenas que las que anidan en mi mente y me responsabilizan de cosas de las que no debería encargarme, en realidad.
Seguramente son los grilletes más correosos y difíciles romper.
Intangibles y sin perfiles nítidos, pero presentes, están ahí.
Si respondo al perfil de nómada tendré que ejercer como tal.
Cuestión de mentalizarse a dar el paso.
De hecho algo ya se está fraguando, incluso de manera inconciente.
Hay fuerzas que son imparables y que arrastran aunque uno no se de cuenta.