sábado, 9 de mayo de 2026

Mil ojos esconde la noche 2. Cárcel de tinieblas

 La segunda entrega de esta novela colosal de Juan Manuel de Prada, mantiene al lector imbuido en la vida de un conglomerado de personajes hastiados y anclados en las veleidades de una ciudad que cualquier mente asocia al glamour y la luz, todo lo contrario de la atmósfera gris, plúmbea y asfixiante que narra el autor.

 En realidad el lector se da cuenta enseguida que esta segunda novela en realidad no es tal, publicada en un volumen extra dado el tamaño monstruoso de esta obra de documentación exhaustiva y paciente. Publicar en un sólo tomo un texto de más de mil quinientas páginas es un reto que sin duda echaría para atrás a muchos potenciales compradores; la estrategia de mercado es necesariamente decisiva en la labor editorial.

  Siguen por tanto en las páginas aquí referidas, las andanzas del corresponsal de Falange en París, Fernando Navales, acompañado de la misma parentela de personajes que un día eran objeto de su control y seguimiento y que de manera natural y lógica, acaban formando parte del día a día y vida del sicario político. De alguna manera la percepción del soplón se va ablandando, llegando a simpatizar con muchos de esos personajes a los que ayuda o con los que colabora en su infinidad de chanchullos pergeñados para sobrevivir en medio de una ciudad que ve como poco a poco el dominio de sus invasores se va decrepitando.

 Con sus páginas el lector se ve obligado a parar la lectura con asiduidad, para consultar la vida y milagros de muchos de los nombres que se mencionan en el texto, todos personajes que existieron; eso convierte la lectura de este libro en un manual de historia, que enlaza la trama con la oportunidad de conocer de primera mano, el final de la II Guerra Mundial desde la perspectiva de un parisino y la de sus inquilinos transitorios, aquellos que por mil razones vivieron allí aquellos años, exiliados o por razones de otra índole.

 Concluye el libro con el Desembarco en las playas de Normandía, apenas a doscientos kilómetros de la capital francesa, punto de finalización de una guerra que asoló Europa a lo largo de seis largos años. Con él se produce la estampida, la huida de unos que serán desde ese instante criminales de guerra perseguidos y la de otros, que vuelven al hogar después de desmantelarse la misión para la que habían sido designados, cruzando los Pirineos.  Con un final etéreo e íntimo en las playas de Sitges, concluye esta historia que deja un poso de tristeza por la necesidad de seguir leyendo, por las ganas de tener más andanzas y vivencias que consumir.

 En una nota final, De Prada avisa de la posibilidad de que una tercera entrega sea enviada a Espasa para su envió a la imprenta, fiando esa posibilidad a la acogida que esta obra tenga entre los lectores. Confío en poder preguntarle en la próxima Feria del Libro que comenzará en apenas unos días en Madrid, cómo de avanzado va ese proyecto.

  


 

Mil ojos esconde la noche 2. Cárcel de tinieblas

 La segunda entrega de esta novela colosal de Juan Manuel de Prada , mantiene al lector imbuido en la vida de un conglomerado de personajes ...