sábado, 4 de julio de 2026

Gracias Fofó

  Era un deseo por cumplir, largamente postergado, que ayer a medio día se cumplió finalmente.

 Dejó el coche en las inmediaciones del Cementerio de Vallecas, salgo  con un calor rotundo que aplana y desquicia, que hace sudar al poco de comenzar a caminar. Observo que pared con pared, junto al campo santo estan las instalaciones del Campo de fútbol municipal Virgen de la Torre

 Oigo ruido, gritos de niños que deben estar entrenando, en zona sombreada espero, antes un clima tan inclemente. Niños siempre cerca de ti, que hiciste de ellos el centro neurálgico de tu existencia. Me sonrío al pensarlo.

 Accedo al recinto funerario. Un cartel avisa de la prohibición de subirse a las sepulturas, tumbas y panteones en su mayoría; como otros cementerios pequeños de Madrid, en este tampoco hay demasiados nichos o columbarios; busco en internet información al respecto y me confirma que el lugar no acepta nuevos enterramientos, salvo en aquellas tumbas donde se depositan cenizas de familiares y allegados. Hay más gente residiendo muerta en el municipio que viva, Qué parajoda

 Tengo como referencia el gran crucifijo de mármol negro que culmina tu mausoleo, hay varios similares en el emplazamiento; los visito uno a uno hasta dar con el tuyo; acompañado por unos operarios municipales que trasiegan moviendo andamios: muchas tumbas están en mal estado con las lápidas incluso destrozadas que dejan entrever el féretro de quien está debajo; gentes que seguramente no tengan nadie vivo que pueda rendirles visita, ni mantener digna la sepultura.

 No necesito caminar mucho cuando en la misma calle central veo tu tumba. Me embarga la emoción.


 

 Sé que te veía, porque así me lo han confirmado mis padres, pese a mi corta edad, (aún no tenía los cuatro años cuando te marchaste), en aquellos tiempos de televisión en blanco y negro y programacion infantil por las tardes, junto a mi hermano mayor. 

- ¿Cómo estan ustedeeeees??? 

- ¡Bieeeen!, gritaba yo con todos los demás, antes de comenzáseis la función.

 Aparecías tu rodeado de tu séquito de hermanos, artistas y payasos, la Familia Aragón que tantos años hizo las américas, hasta el punto de dar a luz a una estirpe de comediantes de origen cubano, en lo que fue siempre una señal de identidad del artista de circo, no tener más patria que la del lugar donde se realizaba la función. Así tu naciste en Ulea, en Morcia, o Miliki lo hizo en Carmona, en Sevilla: murcianos y andaluces por casualidad,  por necesidad del espectáculo.

 Con esa cara de bueno que tan bien ha sabido reproducir el escultor en tu rostro pétreo de mármol, con oficio y maestría te ganaste el corazón de niños y mayores. Cuando el país supo de tu enfermedad, nos invadió la angustia de no saber qué te aquejaba, y sólo respiramos aliviados al conocer que la intervención de un tumor cerebral, al parecer benigno, había sido un éxito.


 Pero el destino estaba escrito y quiso ser cruel con el tuyo, una transfusión realizada para la intervención te hizo contraer la hepatitis B, provocando el fatal desenlace cuando te creíamos recuperado. Entramos en shock, dejando un sentimiento de orfandad como nunca antes el país había vivido. Incrédulos, incapaces de aceptarlo, asistismos a tu sepelio por televisión, en este mismo lugar donde hoy te acompaño.

 Hace de eso ahora cincuenta años. Un 22 de Junio. Te marchaste con 53 años, los mismos que tengo yo ahora. Igual es cosa del destino, que ahora que ando inmerso en un momento existencial de dudas, de presumibles cambios, con toda la incertidumbre que eso conlleva haya decidido por fin venir a verte y conocerte.

   Me marcho con una sonrisa tan grande como la de un buzón de correos, con una extraña liviandad y tranquilidad, con la canción de los pelos y la barba con su soniquete a modo de bucle en mi cabeza; luego cuando me suba al coche la sustituiré por la de Susanita y su ratón chiquitín. Lleno de ternura y alegría continuo con mi día, feliz de haber encontrado el momento de venr a verte. Gracias Fofó.

 https://www.youtube.com/watch?v=zL6ZJiti1MI&list=RDzL6ZJiti1MI&start_radio=1

  

Gracias Fofó

  Era un deseo por cumplir, largamente postergado, que ayer a medio día se cumplió finalmente.  Dejó el coche en las inmediaciones del Cemen...