Un adolescente de escuela secundaria que decide dejar su impronta en las calles, en los espacios de uso común y cotidiano. Volviendo a casa, deja su etiqueta, tu tag, allá por donde pasa y mejor le parece, en estaciones del suburbano, en paredes y marquesinas de autobús. Pronto consigue hacerse con un espacio definido y reconocible por sus vecinos que ven siempre el mismo texto escrito: Taki 183
De manera anónima, motivada entre otras razones por la necesaria clandestinidad que exige el ensuciar elementos comunes de la ciudad, acto penalizado. Su acción termina generando tendencias, provoca que otros hagan lo mismo y llenen la ciudad de mensajes similares. The New York Times, acaba haciéndose eco del fenómeno y publica un artículo sobre el caso, sobre cuántas pintadas hay y el coste en horas de trabajo y dólares que supone limpiar los espacios garabateados. La más significativa de las expresiones del arte urbano, el grafitti, está ya en marcha.
Es difícil precisar cuando comenzó esta movimiento de expresión artística urbano, pero la irrupción de Taki significa uno de sus momentos primigenios.
Detrás de la figura de este grafitero se encontraba la identidad de un neyorquino de origen griego, Dimitraki, que firmaba sus pintadas con el diminutivo de su nombre y el número de la calle en el que vivía.
Desde los años setenta, presente en todo el mundo, manteniendo intacto las reglas y referencias que lo hacen un movimiento reconocible, comprometido, políticamente activo y, además, altamente rentable, con figuras ahora que son reconocibles en la aldea global, como es el caso del fenómeno Banksy, cuyas obras, se cotizan millonarias bajo la aureola de misterio sobre la identidad del artista.
La Fundación Canal expone en su sala de Mateo Inurria 2, una excelente muestra gratuita sobre arte urbano y su historia, que permite acercarse a esta manifestación artística que precisamente tiene su vocación en exponerse fuera de los espacios cerrados, de los museos.
https://www.fundacioncanal.com/exposiciones/arte-urbano-de-los-origenes-a-banksy/