499 y una hoja al alcance de mis pies;
Cómo una simple costumbre de sacar foto a la plaza de aparcamiento para no olvidar donde dejo el coche, se convierte en una curiosidad que hace reflexionar.
¿ A que podría asociar ese número?
Tan significativo, antesala de la quinta centena.
Como la habitual estrategia de precios psicológicos, que hacen morder el anzuelo por creer que se paga un poco menos.
Seguiré cavilando sobre un número pintado en el suelo de hormigón con revestimiento, habitual en los aparcamientos de centros comerciales.
Para otro momento dejaré lo que me rememora la hoja seca, siempre volátil y efímera, movida por el viento.
