sábado, 31 de enero de 2026

82

 Dice mi padre que llegaremos todos a esa edad, que es una cuestión de genes. 

 Puede que tenga razón, aunque no basta con que el engranaje sea bueno. Es necesario que el mantenimiento sea el adecuado.

 Ojalá cumpla yo los 82 y llegué igual de bien.

 Feliz cumpleaños, papá.  Que venga muchos más. Te quiero. 

El sur

 Otro día de carretera. La A4 es ya como una segunda casa. Somos animales de costumbres. Parada después de dos horas de conducción en la misma estación de servicio. En Valdepeñas, con aires rocieros, o al menos así figura en su nombre.

  Una gozada ver caer los kilómetros con la carretera despejada, sin apenas camiones, con la fresca, a oscuras, con música relajante, huyendo del frío. Ventajas de tener raíces en el sur. 

viernes, 30 de enero de 2026

La vida da muchas vueltas

 Termina el día como otras veces, dando un paseo de una hora antes de comenzar la noche en casa. Varío la ruta y me dirijo al centro del pueblo, a la calle de las tiendas, para darme un baño de masas depués de una jornada de teletrabajo metido en casa.

  Afortunadamente la lluvia ha dado una tregua; además de refrescar el ambiente, ya de por si frío por las bajas temperaturas de enero, el agua comienza a hacer de las suyas, desvencejando muros y poniend en peligro la integridad de alguna vieja casa deshabitada, de las muchas que aún quedan el pueblo;vestigios del viejo Valdemoro, abocadas a la demolición.

  Inicio la vuelta calle arriba y me doy de frente con un pedigüeño, aunque no lo parece, está hablando animadamente con otra persona, viste bien, con vaqueros y un plumas de color oscuro. 

 Justo al lado, tres perros de pequeño tamaño, ataviados cada uno con un chuvasquero, miran tranquilos a la gente pasar. Están limpios, bien nutridos y se nota que están acostumbrados al contacto con la gente. Forman una estampa entrañable, imposible no pararse a mirar o a hacerles carantoñas. 

 El plan de marketing del necesitado, se completa con un cartel de cartón de caja doblado, que luce el mismo mensaje en sus dos caras, junto a un cestillo lleno de monedas; en él puede leerse: la vida da muchas vueltas. A diferencia de otros carteles, no expone ninguna necesidad,  no hay intento de dar pena, de sacudir la conciencia de nadie; más bien, al contrario, lanza un mensaje breve pero contundente, enigmático, que incluso invita a pensar.

 Sigo mi caminata con una sonrisa en la cara, pensando; pronto inundan mi cabeza, personas, situaciones, algún recuerdo incluso, que casan a la perfección con el mensaje mendicante. Asiento para mí como dando la razón y sigo caminando.   

jueves, 29 de enero de 2026

Asalariados

 Son números de récord, pero no dan para distribuir las ganancias con todo el mundo. 

 Hay que repartir dividendos, pagar bonus  concertados en contratos al más alto nivel, pingües beneficios que ya tienen dueño antes incluso de producirse. 

 ¿Qué queda para el resto?  La palmadita en la espalda, un gracias que, aunque en muchas ocasiones es sincero, dista mucho de ser suficiente.

 Tal vez por eso discrepo tanto en las formaciones, cuando nos insisten en la teoría de que ahora nosotros mismos somos nuestros propios jefes, quienes nos marcamos la agenda, planteamos las prioridades, organizamos las actividades, con tanta libertad como nunca antes habíamos experimentado, sin la presión de un mando superior que revise constatemente tu trabajo. Esa flexibilidad, no sólo no rebaja la presión, sino que la aumenta, al enfocar todo a los resultados antes que a los procesos. Si llegas a lo que te marcan bien, si no...

  Soy jefe de mi vida en privado, no en mi trabajo. Ni a nivel nominal, ni tampoco a nivel salarial.Conviene emplear las palabras y términos con correción  y no confundir, otras maneras de organizar la tarea con el estatus real que se tiene en la empresa. Un asalariado será siempre un asalariado, por mucho que quieran pintarlo de otra manera.

martes, 27 de enero de 2026

Uclés

 Es el autor del texto literario más comentado, libro que además estoy leyendo en estos momentos y del que daré cuenta en este blog cuando lo termine.

 Sin embargo su autor no es noticia por su obra, ni por el reciente Premio Nadal que le ha sido concedido por su nueva creación. La razón de estar en el disparadero es su negativa a participar en unas jornadas de debate sobre la Guerra Civil Española, a celebrar a comienzos de febrero en Sevilla, patrocinadas por Arturo Perez Reverte.  

 El motivo del desistir en su participación, la presencia de dos personas, un ex-presidente del gobierno y un ex-parlamentario de una organización ultra conservadora, con los que se niega a debatir. Así de simple. 

 Críticas por una decisión que le está costando un estado de laceración en redes sociales tremebundo, destacando su condición de sectario, como apelativo más cariñoso; también le está poniendo en el foco, alcanzando con ello un eco y una publicidad que dificilmente hubiera conseguido de otro modo.

 No sé si la situación dada ha sido buscada o sobrevenida; la única certidumbre de todo esto es la de siempre: las ampollas que levanta el tema de una guerra, que duró tres años, pero que vive perenne en nuestras mentes, sin solución de conclusión posible, pasen las generaciones que pasen.  Pasan los años pero no lo hacen los traumas, ni por lo que se ve, las trincheras.

  

 

lunes, 26 de enero de 2026

En remojo y en remoto

 En remojo como las lentejas, así va el día. La pantalla de cristal evita el agua pero no el frío. La manta ayuda a pasar el trago, al tiempo que amilana y amodorra después de terminar de comer.

 La tele de fondo, mientras mira la pantalla y soluciona un par de asuntos. Llamada al 060 para pedir los talonarios. Ya está amortizada la jornada, el que da comienzo a la semana que liquida el mes. La cuesta apura su tiempo.

 Queda lo de mirar billetes para el fin de semana para celebrar el cumpleaños paterno; se vislumbra peliguado el trámite, fruto de los efectos colaterales del terrible percance de hace 7 días. No hay trenes que viajen hacia el sur, sine die.

 Trenes que no dan servicio o que la dan deficientemente, como el de esta mañana, que no llegó a su hora y cuando lo hizo, fue con tanto retraso que motivó el comienzo de la semana en remoto, cuando el plan era otro. Madrugón para nada.   

  Ni que fuese lunes.

domingo, 25 de enero de 2026

Selenitas

 Apenas tenía yo cuatro meses cuando se cerró la escotilla del Apolo XVII, módulo espacial enviado al satélite de la tierra en misión de reconocimiento, una más, de la superficie lunar. Desde entonces la NASA no ha vuelto a enviar misión alguna al astro.

 Por qué dejó de tener interés la exploración del único cuerpo que orbita alrededor de la Tierra es algo que no ha quedado del todo claro; cuestiones presupuestarias aparte, siempre muy costosas,  la necesidad de abrir otros frentes de investigación, sin duda reorientó los objetivos de una agencia espacial, siempre tensionada por la dura competencia ofrecida desde el lado soviético.

 Ahora se ha anunciado una nueva misión con objetivo orbitar alrededor de la Luna. Denominada Artemis 2, contará con una tripulación de cuatro miembros, entre ellos una mujer.  

 Sin motivaciones políticas, sin las necesidades que dieron origen a aquello que se dio en denominar carrera espacial, aquellas que llevaron a la administración Kennedy a impulsar el Programa Apolo en sus orígenes, ahora las nuevas misiones que se envien obedecerán a cuestiones sólo científicas. Es gratificante saberlo.

  Hay dinero para cuestiones pacíficas, para programas de investigación, que siempre pueden abrir oportunidades de conocimiento, quien sabe si de avance para la humanidad en ese país obesionado ahora con fustigar al mundo si no pasa por el aro que ellos predican. Qué suerte tienen los selenitas, (si es que existieran), porque para lunáticos, ya tenemos a a algunos gobernando aquí abajo en el planeta azul.

 

sábado, 24 de enero de 2026

Viento

 Estoy a resguardo bajo mi manta a cuadros, sentado en el sofá con mis libros a mano, entregado a la lectura mientras tomo a sorbos un café de cápsula.

 Doy la espalda al balcón, no veo lo que acontece allá afuera, sólo que la temperatura es muy baja, apenas dos grados a esta hora, tal y como me dice mi smartphone. Oigo como el viento ulula a intervalos, ese mismo que me ha acompañado toda la noche, que ha propiciado que me desvelase, que me ha paralizado, hasta el punto de no acudir a entrenar, tal y como tenía previsto.

  Es sólo aire, pero me paraliza. Desde muy chiquitito. Cuando corre aire, me obligo a ponerme a resguardo en el acto, no importa si ese aire es frío o caliente, es aire, es molesto me ahoga, me arrastra, no me gusta.

 Qué paradojas. Lo que necesito para respirar, lo denosto si me da en la cara con fuerza. Qué relación de amor odio más intensa.

  Tal vez por eso el destino ha traído mi residencia hasta una zona del lugar donde vivo que se llama los altos del airón, que deben a ese nombre mucho, porque no ha sido puesto por capricho. Valdemoro oeste está siempre muy bien oreado.

 Sigo leyendo, sigo escribiendo, sigo escuchando las persianas cimbrearse  movidas por el viento racheado que golpea fachada y cristales de ventanas y se cuela por los intersticios. Lo detesto. Quiero mi silencio de sábado por la mañana.

 Que el pronóstico nos sea propicio y cambien las tornas, que cambien el tiempo, al menos en lo relativo al viento.  

 

viernes, 23 de enero de 2026

Cansancio

  Es viernes, pocos hacemos acto de presencia en la oficina en el último día de trabajo. Las caras denotan cansancio, acusan todo el trasiego de la semana, después de cinco dias de faena, el cuerpo pide parar.

 La gestión del agotamiento es una variable que ahora se valora de un modo diferente;  prima antes el hacer que el no hacer; hay un exceso de actividad, incluso cuando hay tiempo para hacer precisamente lo contrario, o sea, nada.

 Hay que buscar tiempo para parar, para no hacer nada, para aburrirse; en estos tiempos en que se normaliza el cansancio, en el que no se cuestiona si todo lo que se hace tiene sentido, en los que se busca incluso sustancias y complementos para llegar a todo lo que uno se propone, para contrarestar el decaimiento.

 Quien sabe, tal vez la clave esté en invertir tendencias, en ligarlas a problemas de salud que no se sabe de donde salen y que obedecen a que se pone el cuerpo al límite, hay que educar a la gente para que aprenda a descansar, a relajarse. De algún modo hay que concienciar, es algo que debe interiorizarse; no sólo es méritorio todo lo que se pueda hacer, también cuando se encuentra el punto adecuado de desconexión y paz. 

 Dime cómo te aburres y te diré cuanto te admiro. 

jueves, 22 de enero de 2026

Boro

 Boro mira curioso, extrañado de ver a tanta gente a su alrededor. Está sentado en el asiento trasero de un coche, junto a una de sus dueñas que le acaricia y le habla para tranquilizarle. Fue ella, herida leve en el fatal accidente de tren de Adamuz, la que pidió ayuda para localizar al animal, que huyó asustado del lugar del percance. Durante cuatro días ha permanecido a la intemperie,sin alejarse demasido, donde las asistencias y equipos de rescate siguen trabajando para localizar los últimos cuerpos de las víctimas de un percance que traerá cola. 

 En lo que va de semana ha sido la única noticia alegre, reconfortante, la de ver a ese pobre perro a buen recaudo por fin y con su familia,mientras se celebran los primero funerales de los fallecidos. Pesadumbre que se aligera al menos con el último adiós que precede al merecido descanso de unas personas que no deberían haberse ido por culpa de un accidente que no tendría que haber ocurrido nunca.

    Larga será la resaca, muy larga. Mucho ruido, mucha bronca, muchas miserias y podredumbre, como sólo los políticos saben hacer, para que seguramente no cambie nada y todo quede en el olvido. Tercermundismo renovado y de nuevo cuño.

miércoles, 21 de enero de 2026

Un trozo de hielo

 El tirano sólo quiere un trozo de hielo, para garantizar la seguridad de un mundo que es tremendamente ingrato con él y con su país. Con arrogancia y agresividad, el imperialista lanza soflamas e invectivas en la patria de los pacíficos, en el corazón mismo de un viejo continente que no se arrastra más porque no puede.

 Aprendiz de déspota, encarnación triste y vulgar de Luis XIV, personaje anacrónico de conducta dispersa y caótica.

  En qué momento decidimos dejar el mundo en las manos de semejante esperpento.

 Si nadie lo remedia, veremos activar la cláusula quinta de la NATO, por agresión... nada menos que de un miembro de la organización. Después de tantos años de guerra fría, resulta que el enemigo estaba dentro y no fuera. 

 ¿Quién ha escrito el guión de esta distopía?

  

   

martes, 20 de enero de 2026

Dolor

  Cuando es ajeno no se sufre, pero si se siente cercano , produce congoja, congela el ánimo, empequeñece el espíritu.

  Por qué hay dramas con los que se conecta antes, se empatiza de algún modo, agitan la conciencia, conmueven y llevan a un estado de desánimo y desazón, sin sufrirlos ni directa, ni indirectamente.

Por ejemplo en mi caso. Observar cómo un sitio por donde se ha pasado infinidad de veces, está sembrado de un amasijo de hierros retorcidos, esparcidos en torno a unas vías por las que circulan trenes que se toman con regularidad. El encogimiento viene determinado por la sensación de proximidad, por el pensar que, en el fondo, podríamos haber sido los demás los que viajásemos en ese convoy y haber sufrido las pavorosas consecuencias de su descarrilamiento y posterior choque.

 El dolor es más cuando se visualiza, cuando se imagina proyectado en uno mismo; es ahí cuando entonces florece la solidaridad, la tristeza se comparte, se ve alterado el estado anímico. Siempre desde afuera pero desde muy cerca; las sensaciones se acrecientan.

 Por más que queramos mostrarnos sensibles, el padecimiento en carnes ajenas sólo nos hace mella cuando lo percibimos como una realidad, no como algo lejano, que pasa a otros, a los que somos completamente desconocidos, por su situación o lugar en el mundo. Si distante, antes se olvida, antes pasa a ser problema de otro.

  ¿Mecanismo de defensa propio, forma de inmunizarse de la tragedia? La clave está en manejar el impacto; no por graves todas las cosas provocan el mismo estado de shock.

  Vivimos rodeados de calamidades y no por ello dejamos de desear la alegría, de ser felices, aunque para ello debamos ponernos orejeras que nos impidan ver la realidad de todo lo inmundo y cruel que sucede ahi afuera, sea en forma de desgracia fortuita o desastre planificado. 

  

lunes, 19 de enero de 2026

Marianne

  Una figura emerge en la imagen desde la derecha, siguiendo a un hombre en traje oscuro, ataviado como un funcionario de juzgado. Embutida en una gabardina gris clara, una mujer delgada de pelo moreno largo, desarreglado, camina con la mirada clavada en el suelo.

 De repente, sin llegar a pararse del todo, levanta la mirada, pero no mira hacia delante; gira la cabeza a su izquierda y clava la mirada en un punto que queda fuera de cámara, sin pestañear; deja de observar su objetivo para comprobar la posición de sus pies, es el último momento de preparación antes de comenzar su ejecución, apenas en un instante. Al tiempo que levanta la cabeza, saca de uno de los bolsillos la mano; en ella lleva una pistola, una beretta 70 de fabricación italiana que nadie sabe cómo ha conseguido introducir en sede judicial. Con frialdad y precisión, comienza a disparar, descerrajando ocho disparos a quemarropa, ante la mirada atónita de los asistentes al juicio, sentados detrás, que tardan unos segundos en reaccionar mientras miran hacia quién dispara; quien antes precedía a la ejecutora, ahora le agarra el brazo y le hace bajar la pistola del punto de mira antes de quitársela.  La tiradora se deja coger, se deja hacer, con la mirada perdida, fija en un punto, sin dejar de observar ni un sólo instante a quien ha disparado hasta la muerte.  

 El fallecido respondía al nombre de Klaus Grabowski, un carnicero de treinta y cinco años, violador y asesino confeso de su hija, un depredador sexual reincidente;  la asesina era Marianne Bachmeier, que en apenas un momento pasó de ser testigo en el juicio del asesino de su hija a ser homicida. Justicia por mano propia. Pura ley del talión.

 El caso generó controversia en la opinión pública alemana, entre detractores y defensores de la acción de la madre. Condenada a seis años de prisión por su acción, cumplió la mitad y se exiló para comenzar una vida nueva, en Nigeria primero  e Italia después, donde enfermó pasados los años, del más letal de los cánceres, el de páncreas. Tenía cuarenta y seis años, cuando falleció, a mediados de los años noventa, apenas quince años después de que lo hiciera su hija. Sólo para morir regresó a casa.

  Vidas marcadas por la muerte, por el dolor, por el sufrimiento. Vidas que cambian por cuenta de un hecho luctuoso, impactante, que deja una marca de la que nadie se recupera.

 He sabido de este caso por puro azar y tal ha sido la impresión que me ha producido que he tenido necesidad de escribir estas líneas, por solidaridad y respeto ante una acción tan triste como imposible de juzgar. El dolor de una madre no admite cortapisas, ni atenuantes.  

 https://www.youtube.com/watch?v=uPp1IVuTpQM 

domingo, 18 de enero de 2026

Greenland

 ¿ Por qué la llaman la tierra verde si en realidad está siempre cubierta de un inmenso manto blanco?

  A decir verdad, por qué no mencionar algún otro color con el cual asociarla, siendo como es un tesoro que acoge minerales, en forma de tierras raras y reservas de hidrocarburos que están prestas a explotarse a medida que se acelera el deshielo de la zona. 

 La ídilica isla que todo el mundo conoce porque en el colegio te la enseñan como la isla más grande que existe en el globo terráqueo, en clase de geografía, es un polvorín, un pedrusco inmenso que se ha convertido en objeto de codicia, de deseo de control por razones que poco tienen que ver con lo estratégico o defensivo y si están vinculadas al interés económico.

 Un país no es un negocio, no es una empresa y, como tal, debe gestionarse de otra manera. Cuando se pone de presidente de un gobierno a un magnate ávido de ganar dinero, antes incluso que de obtener poder, comienzas las fricciones, las incongruencias, las decisiones absurdas, alejadas todas ellas del pragmatismo y la magnanimidad.

 Disfruten de lo votado, pues no en vano estos son abusos legitimados por las urnas, por la democracia representativa, el menos malo de los sistemas políticos, como decía Churchill. No hay margen para echarse las manos a la cabeza, en todo caso para rectificar, cuando toque volver a votar.

 Mientras tanto, que siga el espectáculo. Sólo falta ver, cuál es el papel en la puesta de escena, de otros llamados a la representación, que deben dejar su actitiud de convidado de piedra. Se terminaron las excusas para obviar el choque y la confrontación frente al ogro codicioso, al que la obtención de la gran isla danesa, no parará ni contentará.     

sábado, 17 de enero de 2026

Treinta años

 Mi experiencia vital viviendo fuera de mi país se reduce a mi año de residente Erasmus en Milán. Apenas fueron tan sólo 9 meses, pero cambiaron mi vida para siempre.

 Aquel año me europeicé de una manera brutal, llegó a mi vida la auto-imposición del reciclaje de basuras, de incluir el deporte en mi vida diaria, mi mente se abrió a otras gastronomías, a otras culturas con la oportunidad de poder leer en otros idiomas.

 Sobre la alfombra italiana que pisaban mis pies, me empapé también de cultura francesa, portuguesa y alemana. Un abanico inmenso.  

 Un grado de respeto, tolerancia y comprensión hacia el otro quedó en mi como una pátina indeleble, alojado a perpetuidad en mi conciencia.

 Es difícil explicar quien soy, sin considerar lo que viví en esos pocos meses fuera.  

 Ya ha llovido. Hablamos de una persperctiva vital que da una vivencia que dista treinta años. Media vida.

 No estamos en tesitura de hacer balances, aunque queda mucho recorrido por hacer, quien sabe si aquí o en otras latitudes, pero como hito personal es sin duda una efeméride que bien merece que se destaque, después de treinta y de sesenta años. El patrimonio gana valor cuando envejece.  

Protestas

 Las comparaciones son siempre odiosas, son de hecho terribles, si aquello que se compara cuenta con muertos de por medio.

 Muertos, muchísimos.Vivimos a diario con ellos y los digerimos como si tal cosa.

 Son absolutamentes desconcertantes las notocias que llegan desde Irán, donde su arcaico y tiránico régimen vive desde hace semanas en la cuerda floja. La gente se ha echado a las calles a protestar y como todo régimen autoritario, la respuesta de la autoridades ha sido de represión brutal, con órdenes explícitas de disparar a matar, contra su propio pueblo. Atroz.

  Este crimen inexplicable, no está llenando las calles de protestas en el mundo civilizado y nadie sabe muy bien por qué; algunos creen que esa indolencia viene por razones de interés; desde hace años la política exterior de los ayatolás ha implicado entre otras cosas, alimentar a importantes partidos políticos de izquierdas en occidente, base sobre la cual movilizar a diferentes corrientes de opinión, a grupos de agitación social que sólo pisan las calles cuando reciben la orden pertinente. Dicho de otro modo, con la financiaciación de las actividades de estas organizaciones, Irán se asegura la sordina posterior para cuando las cosas vengan mal dadas, como sucede ahora. Nadie va a tirar piedras sobre su propio tejado, ni va a cercenar la mano que le da de comer.

 Sin embargo, ¿Esa explicación vale para el resto? ¿Por qué los demás que si que nos sentimos impelidos a salir a la calle para protestar, como hicimos con otras situaciones de abuso, exceso y crimen consumado, como lo acontecido en Palestina antes, (y aún ahora), callamos y no hacemos ver nuestra frontal oposición a la represión de aquel país y a sus consecuencuas, letales? ¿Hay miedo a posicionarse abiertamente, a enfrentarse a musulmanes radicales, por las posibles consecuencias que podrian derivarse a posteriori? El miedo siempre justifica la cobardía.Paraliza, atenaza, anula la acción.

  Faltaría hablar del marketing, ese que no suele referirse así tan explicitamente en cuestiones políticas, pero que existe, por intereses de parte como es normal, como ocurre en el ámbito económico; es un producto más que se vende y se compra, que se interioriza y se utiliza, que está, además, muy vinculado a la imagen percibida y a las posibles incoherencias. ¿Tiene caso salir a protestar con un fular palestino contra la brutalidad de los hebreos y hacer lo propio contra los radicales chiies? 

 No deberíamos caer en el error de posicionarnos en las trincheras que nos ofrecen, ni ser esclavos de sus mecanismos, clichés y argumentos de pertenencia. Si uno ve algo injusto, hay que salir a denunciarlo, venga de donde venga, más si hay vidas humanas de por medio. El dolor no se puede racionalizar, mercantilizar ni teorizar, no se puede asumir así, de esta manera. 

viernes, 16 de enero de 2026

Amigo, tengo hambre

 Tras la carga de trabajo y de horas de obligada presencia en la oficina por una formación, me tomo la tarde libre para recuperar, eso conlleva volver a casa en un horario inhabitual, a medio día.

 Tanto metro como tren de cercanías están repletos de gente, consigo hacerme hueco en el vagón para abrir mi libro y poder leer con un mínimo de comodidad; no tardo en imbuirme en la lectura y las estaciones pasan rápido hasta llegar a Sol.

 En el convoy consigo incluso sentarme, intercalo páginas de lectura con vistas al paisaje, ese que habitualmente esta a oscuras cuando me muevo en transporte público para regresar a casa en invierno. 

 Hay poco bullucio, pocas personas charlando; al rato esa tranqulidad se rompe con la llegada de un joven de color, que como si estuviera rezando una plegaria repite insistentemente: una moneta, por favor, amigo, tengo hambre.

 Seguramente su castellano sea aún muy precario, no lo es así su indumentaria, vestido  con vaqueros de color azul, camisa a rayas y cazadora clara. Unas deportivas blancas completan el outfit

 La retahila hace su efecto y la puesta en escena, también, pese a ser obvio que no hay nada de famélico en el sucedáneo de necesitado que pretende fingir ser; en un momento dado se arrodilla en mitad de los asientos y sigue con su letanía, recitada como si se tratase de un papagayo; cuando se incorpora,  ve cual es el fruto de su performance, son muchos los contribuyentes que le dan algunas monedas; con el botín a buen recaudo en el bolsillo, continua caminado por el vagón y poco a poco se va a pagando la voz, hasta que la jaculatoria se hace imperceptible. 

 Vuelvo a mi libro y a mi historia de guerra y muerte en la Rusia zarista, mientras pienso cuál será el origen del pedigüeño y de qué conflicto armado del África subsahariano, vendrá huyendo. Como muchos otros, estará en ese interim de espera hasta que se resuelva su expediente de asilo, que dictaminará si puede permanecer aquí o no.   

  

miércoles, 14 de enero de 2026

Números

 Número redondo, el equivalente a dar cuatro veces la vuelta a la tierra. Se dice pronto.

 Kilómetros de marcha, rodando por carreteras, mucha de ellas desconocidas, pues la inmensa mayoría de ellos se realizaron por otras manos.

 Matriculado en el sur de la península, quien sabe como llegó al centro de la piel de toro. La razón oficial de su disponibilidad en el mercado, el cambio de auto por aumento de la familia. A la fuerza ahorcan.

   Apenas la décima parte corren de mi cuenta, para ampliar un bagaje que ya sobrepasa los sesenta mil kilómetros de pilotaje, en apenas cinco años.

  Libro empezado tardíamente, que a buen seguro seguirá desarrollando aventuras y rellenando páginas en lo sucesivo. A por la próxima efeméride.  

 


 

  

martes, 13 de enero de 2026

Intocables

 Primero fue Plácido Domingo el acusado por varias compañeras de profesión y escenario, por acoso sexual.

 Hace poco hemos sabido del testimonio de una mujer que denunciaba al primer presidente del gobierno de la democracia española, ya fallecido, Adolfo Suárez, por agresión sexual en los años 80, cuando ella todavía era menor de edad. 

 El último en ser apuntado como responsable de comportamientos de este tipo ha sido Julio Iglesias, acusado por dos ex-empleadas de agresiones sexuales.

 Los tres casos comparten el mismo tipo de denuncia, espaciada en el tiempo, que actúa como una espoleta de efecto retardado, pero no por ello menos explosiva y expansiva.

 ¿ Por qué tanta tardanza en denunciar hechos así, por temor al menosprecio generalizado por denunciar a un famoso, quizá, por miedo a la incredulidad de la mayoría? 

 Nadie es intocable.

    El tema es muy delicado en lo referente a este tipo de cuestiones que sin ningún género de dudas no prescriben como delitos, no desde luego en lo ético y moral, en lo más humano e íntimo; como el caso Epstein está poniendo de manifiesto en Estados Unidos, estas cosas no deben dejar de publicitarse, caiga quien caiga; si la justicia es ciega y sorda, en casos como estos existe la oportunidad de poner en evidencia ese dicho.

 Poder y sexo siempre han ido cogidos de la mano; no deja de sorprender como el abuso de autoridad llega a estos extremos, provocando situaciones deleznables, perseguibles y denunciables.  

 No hay nombres lo suficientemente altos o importantes que estén exentos de las represalias que correspondan, si se confirman los actos denunciados. La dignidad, la restitución del honor, y la compensación por los excesos, sólo serán una mínima parte de todo lo que se debe restablecer a una persona vejada. Contundencia máxima, tolencia cero, con esto. 

  

  

  

lunes, 12 de enero de 2026

Polvorón de enero

  No tenía muy claro sobre qué hablar hoy y me ha dado la pauta a seguir Carolina, una compañera de trabajo. Después de acercarse al supermercado para comprar unas cosas para ella, ha visto una bandeja de polvores en oferta, por aquello de ir liquidando existencias de un stock navideño que luce en los estantes casi desde el verano, cada año desde antes. Ni corta ni perezosa nos ha ofrecido a todos ingerir alguno.

 Cuesta creer que con lo goloso que he sido siempre y lo mucho que me han gustado los dulces navideños, apenas si los haya catado este año. Ya ni si quiera el turrón de chocolate crujiente, una de mis perdiciones, me provoca antojos; navidades que perdieron hace años su fulgor, su ilusión, su razón de ser.

 Hoy día, doce de los presentes, me he visto con un polvorón de Estepa, pueblo de Sevilla, famoso por la elaboración de estas delicias, en mis manos, gracias a la generosidad de mi compañera. Quizá por el desfase cronológico, porque me ha parecido gracioso el ofrecimiento, no sólo lo he aceptado, sino que ya lo he ingerido cuando estoy escribiendo estas líneas.

 Será el encanto de lo añejo, de lo trasnochado, de hacer, en fin, cosas imprevistas e impensables.  Toda la gracia que no le veía en su momento, cuando correspondía, se la he visto hoy, hasta el punto que he de reconocer que me ha encantado comérmelo. Capricho de dulce en horario de oficina.  

  

domingo, 11 de enero de 2026

Mesa y mantel

 Varias estampas recurrentes han poblado mi cabeza durante la noche; en todas ellas me encontraba sentado a la mesa, de un restaurante que por lo vetusto del mobiliario, bien podría pasar por un mesón castellano, con su mantel de papel ajedrezado a cuadros rojos y blancos.

 Hay mucho ruido, en parte motivado por la presencia en mi mesa de varios niños. Reconozco la cara de una actriz de televisión, sentada en frente mío que me apremia con su café, para que le recuerde al camarero que no lo ha traído. En un momento veo en mi teléfono un correo electrónico que me urge a terminar unos ajustes contables en el ordenador de trabajo antes de irme a una fiesta que mi empresa a organizado. Cabeceo contrariado de un lado a otro y digo a los comensales, que me voy, pero a la oficina, no a la fiesta, porque no me dará tiempo ya que tengo que terminar lo que me han pedido, antes de que acabe el día.

  Me levanto pero antes paso por el baño. Confirma este la decoración del salón, por los bordes de un viejo espejo y las puertas de madera añeja, con pátina gruesa de haber sido repintadas con algún barniz de brocha gorda. Hago cola para acceder al mingitorio. Un paquete de gran volumen que acaba de traer un mensajero está justo a la entrada y hay que vadearlo para poder entrar. Estoy rodeado de gente muy mayor que como suele decirse, se queja jurando en arameo, por tener que aguantarse las ganas, algo que con la edad se hace más complicado.

 Salgo por fin de allí y el sueño se disipa, se funde a blanco. Fin. 

sábado, 10 de enero de 2026

Inefable

 Temina una semana para el recuerdo, una semana histórica, una semana de estado de shock total. El sábado pasado a estas mismas horas comenzaron a echar humo los teletipos de agencias de información, através de la red, dando los primeros detalles de la OPA que los servicios de inteligencia estadounidenses habían pergeñado en Venezuela con el fin de descabezar el régimen pólitico allí instaurado.Capturado y trasladado como un vulgar delincuente, el chavismo ha visto como en apenas siete días ha tenido que rehacerse al son que le marcan los dictados de la Casa Blanca , tras la captura de Nicolás Maduro. Cayó el primero.

 Las andanadas de la administración Trump sólo están calentando motores. Cuba, México y Colombia están en el punto de mira, son los próximos objetivos a descabezar por parte de un presidente que está más motivado que nunca en su tarea de hacer grande a América, otra vez.

 El peculiar universo MAGA y sus palmeros, a ambos lados del océano han conseguido su objetivo, descolocar, aturdir y asustar al mundo, pero también hacer oficial lo que ya no es una mera declaración de intenciones, es una realidad y está en marcha. Como ya se sabe, no hay mejor escenario que el de la confusión para recoger los frutos de una operación trabajada minuciosamente.

 Es pronto para hacer análisis estructurales, aún doblegados por el impacto del momento coyuntural, pero lo que acontece en estos días es el colofón, el punto y final del viejo mundo heredado del siglo XX. Con la intervención de Groenlandia, el sistema de bloques defensivo, administrado por cuenta de la existencia del Telón de Acero, será al fin historia; entramos en una nueva era, donde el tablero geopolítico va a sufrir la alteración de algunas de sus piezas, hasta que se reajuste y vuelva a alcanzar un punto de equilibrio. 

 Cuba, Taiwan, Ucrania o la propia Dinamarca a través de su inmensa isla, son algunos de los puntos a considerar, puntos clave en la reconfiguración del mundo del siglo XXI, al que estamos asistiendo, en este punto de comienzo.

 Semana inefable, semana de alumbramientos. 2026 va ser un año clave en la historia de la humanidad, para sus anales. De ello seremos testigos.   

  

viernes, 9 de enero de 2026

BB

 Se fue el pasado 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes para los católicos.

 Siempre fue para mí alguien a quien vi desde la distancia; a diferencia de otras divas de la gran pantalla, apenas si tuve referencias directas de su trabajo. Su imagen hipersexualizada, convertida en un mito erótico, aún sin proponérselo, siempre me dio pereza, me interesó poco por su artificialidad.

 Si seguí con más interés su pasión por el mundo animal, sus constantes propuestas e iniciativas por ampliar las garantías, los derechos, la protección de perros, gatos y resto de especies. Siempre en silencio, casi en la clandestinidad. Admirable que fuera capaz de reconducirse, de dejar su mundo de farándula y brillantina, seguramente para no acabar en el lodo, como han hecho tantas otras antes y después de ella, muñecos rotos despezados en mundo de falsedad y meras aparienciencias.

 Seguramente esa reacción hizo más por su carrera artística que sus interpretaciones; como Greta Garbo, que se retiró en el cenit de su carrera,  viviendo una vida de silencio, lejos de los focos, de las cámaras. Nada atrae más que el silencio, la discrección, el anonimato cuando es voluntario y no impuesto.

 Que a tierra te sea leve, Brigitte

jueves, 8 de enero de 2026

La idea de Rusia

 Es un pequeño opúsculo de apenas algo más de docientas páginas, publicado en edición de bolsillo en castellano por Alianza Editorial y firmado por el profesor y traductor sueco, Bengt Jangfeldt.

 Pese a la solidez de su estructura temática, asi como por el rigor y solvencia de sus fuentes, La idea de Rusia, publicada por primara vez en 2017, es un trabajo que se entrega a la tarea divulgativa y de concienciación del mundo en el que vivimos, a través de uno de sus pueblos más emblemáticos, el ruso.

 La singularidad rusa es así desmenuzada a través de sus grandes elementos de base: la ubicación territorial, la religión, el atraso económico, la necesidad de liderazgos firmes y fuertes y la importancia de confrontar argumentos frente a lo que ofrece occidente, siempre visto con ojos atentos y vigilantes por considerarse peligroso.  

 Con agilidad y respeto histórico, Jangfeldt hace un repaso a la historia de Rusia, especialmente en sus últimos dos siglos, para entender las raíces del paneslavismo imperante en la actualidad en Moscú, paraguas bajo el cual se entienden fenómenos como el liderazgo de Putin y la política expansionista iniciado por éste, cuyo centro neurálgico se ubica en Ucrania

 Para curiosos, amantes del mundo surgido de las cenizas del bloque soviético y personas necesitadas de informarse, de documentarse para buscar respuestas a los conflictos y retos que tienen en jaque a Europa y al mundo en su globalidad; la lectura de esta obra es sin duda, un estimulante y buen comienzo.

 


 

miércoles, 7 de enero de 2026

Desperezarse

 Sin tiempo para ir con el pie cambiado.

 Proyectos, iniciativas, ilusiones, anhelos que se cumplirán, o no. 

 La maquinaria continua su avance. Siempre hay tiempo para amilanarse, pero no para quedarse quieto.

  La natividad es ya historia, el foco se aleja del jolgorio y de los excesos. Vienen los días más cabales.

 Tiempo de sentarse y estructurar, de encarrilar rutas, de perfilar qué puestas de sol se quieren ver en el horizonte.

 La hermandad del 7 de enero ya tiene aquí su día. Uno de los más bonitos del año, si no el que más. 

 

martes, 6 de enero de 2026

Inerme

 Caserón inerme que yace en aparente estado ruinoso en mitad del campo. Sus techumbres hacen las veces de nutrido palomar.

 Pese a su aire desvencijado, hay en los aledaños un vehículo estacionado; a direfencia de otras edificaciones así, esta, tal vez, tiene aún una oportunidad, tiene muestras de existencia. 

 Cuando viajo, me gusta deleitarme con las vistas a estas viejas casas que a duras penas se mantienen en pie, que de cuando en cuando se ven con el paso de los kilómetros,  que en otro tiempo gozaron de robustez y vida y que ahora sólo son vestigios de otro tiempo, de una existencia que se agotará, exangüe.

 Estampas de un pasado, abocado a morir demolido por el peso y el paso del tiempo, convertidas en polvo sin memoria.

 


 

  

lunes, 5 de enero de 2026

Manto blanco

  La buscada estampa navideña ha llegado en el tiempo de descuento, en mitad del largo fin de semana de Reyes que apura sus horas antes de la llega del día grande.

 El descampado que luce pelado, cual secarral habitualmente, tiene ahora una estampa hermosa, gracias a su manto blanco que lo cubre todo.

  Desde mi ventana veo con regocijo cómo las mascotas de mis vecinos disfrutan de la novedad, dando brincos con sus patas; es de esperar que no tarden en hacer sus irrupción los peques, para jugar a tirarse bolas o intentar levantar un muñeco de nieve antes de que esta se vuelva escarcha. Toda una fiesta que veré con envidia desde mi particular atalaya.

 Estampa entrañable como colofón a unas fiestas que se van. Llegan los días mas cabales del año.

  

 


domingo, 4 de enero de 2026

Satrapía

 Se daba el nombre sátrapa a los gobernadores de las provincias de los antiguos imperios Medo y Persa y de la Dinastía Aqueménida, denominadas, por lo tanto como satrapías

 Sin embargo el valor etimológico de la palabra ha evolucionado con el tiempo y ahora tiene tintes peyotativos; un sátrapa es el equivalente a un déspota.

 La Satrapía de Venezuela ha quedado descabezada, después de la intervención de las fuerzas armadas estadounidenses en Caracas, que en una operación de película han saltado el Palacio de Miraflores y detenido a Nicolás Maduro y su esposa, encarcelados en Nueva York a la espera de jucio por narcotráfico, todo ello en un puñado de horas, con una precisión que pone la piel de gallina.  

 La alegría ha estallado en muchos rincones del mundo; la comunidad en el exilio de nacionales de aquel país celebra la caída de un personaje político que ha dirigido un régimen opaco y bien perfilado durante décadas. 

  Un tres de enero, como hace treinta y seis años con el General Noriega y en Panamá; los estadounidenses lo han vuelto a hacer, inmiscuirse en los asuntos de otro país americano, derrocando al lider del país, obviando los preceptos más elementales del derecho internacional público; la Doctrina Monroe está más viva que nunca con Trump, América siempre será para los americanos. 

 Falta ver qué sucede en el día después, domesticar la estructura chavista para sacar tajada económica es demasiado atractiva como para dejarla escapar; quien vea una liberación del país y una caida del régimen, al menos a corto plazo, pecará de ingenuo.   

 El mundo estará sin duda mejor sin Maduro, pero seguirá estando mal con la participación de Trump que quiere convertir el mundo entero en su satrapía.  

12 de Octubre

 Estampas urbanas; paseo por la zona sur de Madrid, por un distrito, el de Usera, que conozco bien de mis habituales paseos en bicicleta por allí. En esta ocasión mi visita se produce a pie, de camino a la Sala 16 de Matadero para ver una exposición inmersiva sobre la vida de la mítica Cleopatra.

 Dejo el coche en Avenida de Andalucía, caminando llego hasta la Avenida de Córdoba, cuando me incoporo a la glorieta que me guiará hacia la Calle Antonio López, veo la fachada del hospital y me quedo de piedra.

 El viejo 12 de Octubre, está siendo demolido, su torre de más de diez plantas, que durante años fue la edificación más alta de la zona, pasará a ser historia dentro de muy poco, fruto de la profunda remodelación que el complejo hospitalario sufrirá en las próximas fechas. Renovarse o morir. 

 Aunque no detengo el paso, sigo andando y miro enbelesado con el esqueleto de la construcción, las labores de desescombro ya han dejado al descubierto las parcelas que antes ocupaban las habitaciones de pacientes allí ingresados; si esas paredes hablaran, cuántas historias de dolor, sufrimiento y muerte contarían, pero también de alegría por haber sanado y recibido el alta. 

 Saco varias fotos, no puedo dejar de pasar la oportunidad de inmortalizar el momento, de dejar huella con una imagen que no volverá a repertirse; probablemente la próxima vez que pase por allí, el paisaje urbano dará un cambio radical, con la ausencia de una torre que era como un faro que daba luz y seguridad a los vecinos del sur de la ciudad, a los que da asistencia primaria y al resto de ciudadanos, no en vano este es uno de los hospitales más importantes del país, con asistencia en todas las especialidades médicas.   

 Cambiará el continente, pero no el contenido, y el ojo se habituará a la nueva estampa. La vida sigue. 

 


 

viernes, 2 de enero de 2026

Estipendos

 Hoy la comida de tupper en la sala de comidas de mi planta ha venido sazonada por un tema que es un clásico a comienzos de año: sobre qué subida de salario nos harán para hacer frente a 2026.

   Parecíamos una cuadrilla de ancianos dando de comer a las palomas en cualquier parque, quejándonos de lo caro que está todo, del coste de una vida que siempre parece ir por delante de lo que dan de sí los carcomidos emolumentos de simple asalariado oficinista.

 Desde luego hay casos y casos; leo hoy en las noticias que la Presidenta del BCE cuenta sus ingresos, (oficiales) por cientos de miles de euros, llegando a ser la funcionaria comunitaria que más gana en toda la Unión. No es un aliciente para ella saber si va a llegar a fin de mes o no. Ventajas de su alta responsablidad y de la necesidad de pagarla muy bien para evitar posibles corruptelas. Con eso y con todo, no me da ninguna envidia.

 Cosas del vil metal. El dinero no da la felicidad, pero si aporta tranquilidad, esa que cada día está más en el alero, por lo pecuniario y por otras tantas cosas. Veremos con qué nos salen cuando llegue el momento de comunicarnos, qué ganaremos este año. Quién sabe. Otra forma de jugar a la lotería.

 

  

  

  

Choque cultural

 Fuimos pocos los que hicimos acto de presencia en la oficina el día 31. Día siempre complicado por la cena de fin de año que hace difícil estar a todo, compaginar el trabajo con la celebración.

 Decidió mi jefa organizar un pequeño ágape para los allí presentes, a base de panettone y cava; apenas nos reunimos dieciseis para brindar y desearnos un buen año nuevo.

  Entonces ocurrió la anécdota; iba yo pertrechado con dos botellas de espumoso y con la idea de ganar tiempo pedí a uno de los presentes que abriera él una botella; al azar el elegido para la tarea resultó ser Mustafá un compañero egipcio que lleva con nosotros poco más de dos años; soprendido me miró con cara de contrariado y me dijo en inglés: eres muy amable, pero no gracias.

 Sé que como buen musulmán no iba a aceptarme beber nada que esté destilado de la uva, uno de los preceptos que siguen como fieles, pero sí que esperaba que me ayudara a abrir la botella; luego pensándolo, pedirle algo así era meterle en un pequeñe brete, por aquello de que no debe estar bien visto que alguien que sigue la fe musulmana, abra botellas de alcohol.

 Pasé la botella a otro compañero, que no tuvo mayor problema en sacar el corcho de la botella; mientras Mustafá se fue a la fonteta para rellenar su vaso con agua y así brindar con nosotros.

  Pequeños choques culturales de los que se aprenden, desde el respeto a las creencias de cada cual.  

Helen Levitt

 Es el magnetismo de las fotos viejas, especialmente las que están en blanco y negro. Pocas cosas atraen tanto con tan poco.   Recuerdo tard...