Días de descanso, el tobillo hinchado invita a ello. La agenda cultural gana enteros por momentos.
Día para agarrarse a la lectura, para afianzar visitas a museos, para hacer de la Semana Santa un periodo de reposo y recogimiento, de tranquilidad, de estar con uno mismo.
Días de silencio, aunque los ruídos que conviene apaciaguar no se escuchan de puertas afuera.
Un café recien hecho para comenzar, buen aderezo para escribir estas líneas. Buena forma de comenzar y de reactivarse, tras una noche de sueño profundo pero poco reconfortante. Del mismo modo que algunos van camino de la luna, otros buscaremos afianzar nuestra posición anclando bien los pies en la tierra. Nada como tener bien firme el punto de anclaje desde el cual otear el horizonte.
Horinzonte que observar, para después barruntar y decidir.
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