Llegó a mis manos a través de un rastrillo organizado en la oficina con fines benéficos, oportunidad magnífica para desprenderse de enseres, ropa, libros u otros objetos.
Pagué un euro por él, por una vieja edición de bolsillo que a juzgar por su estado, fue leída y manoseada con fruición, con manchas de algún líquido en alguna de sus páginas, que ya comienzan a amarillear a desprender ese olor tan propio del papel cuando está en un libro viejo.
No en vano se trata de una obra escrita hace veintiseis años, de la que tenía constancia pero que había pasado por alto hasta ahora, poco interesado en el perfil de su autora, una de las escritoras más exitosas del país. Nada que huela a best seller me interesa, aún a riesgo de cometer el error de perderme lecturas interesantes, como es el caso de ésta.
Iacobus, (Editorial De Bolsillo), cuenta la historia de un monje del medievo, Galcerán de Born, miembro de una de las órdenes militares que por aquella época se estilaban, en tiempos de las Cruzadas, cuando las luchas contra en infiel islámico movían el viejo orbe cristiano. Religioso y físico, ( que es como se denominaba en aquella época a los médicos) Galcerán es llamado a capítulo por el Papa Juan XXII, que sabedor de sus dotes y capacidades analíticas de pesquisitore, le encomienda la tarea de averiguar el modo en que fallecieron su antecesor, Clemente V y el rey Enrique IV de Francia, acaecidas en extrañas circunstancias tras la ejecución en la hoguera del Gran Maestre de la Orden Templaria, una vez que esta es disuelta por mandato papal.
Nace así un viaje que el monje soldado inicia con su mancebo y escudero, García, que le llevará a recorrer tierras de España y Francia, a visitar París y Burgos, como peregrino del Camino de Santiago, en aras de la búsqueda de un misterio que esconde la fortaleza y tesoros que se mantienen bajo la secreta custodia de la Orden de los Pobres Compañeros de Cristo del Templo de Salomón.
Matilde Asensi, vertebra con rigor, sobriedad y agilidad notables esta historia de ficción, que se devora con celeridad como si de una novela de aventuras se tratase.
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