A mano , sin ayudas de máquinas. Estropajo y jabón, y el pozo del fregadero inundado de cacharros, tan profundo y lleno de agua como sea posible. Abismo de género.
Y delante, un hombre. Nada más simbólico. Nada más rotundo.
Se fue el pasado 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes para los católicos. Siempre fue para mí alguien a quien vi desde la distanc...
No hay comentarios:
Publicar un comentario