Ver una atestada calle del centro de Sevilla, abriendo paso a una ambulancia en medio de una procesión, es una imagen que impacta en medio de estos días de cirio, incienso y devoción popular y callejera.
El pesado palio de la Virgen de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza, se apartó para dejar paso al vehículo de emergencias que consiguió avanzar en medio de una muchedumbre agolpada, que hacía compleja la manobra.
Lo divino dio paso a lo humano, la devoción a la necesidad.
Cuentan las crónicas que el vehículo en servicio podría haber optado por otra vía para realizar su tarea, pero que por error terminó desembocando en medio de la procesión.
Sin duda son estos días complicados para la Policia local, asistencias sanitarias, Cruz Roja y Protección Civil. Seguramente la semana más dificil, tensa y agotadora de todo el año.
Imágenes que quedan para la posteridad, anécdotas de charla de bar; contar cómo un pesado trono cargado por costaleros maniobró para dar paso a quien atendía una emergencia. Sevilla siempre tiene un color especial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario