martes, 2 de junio de 2026

40 grados

 Comienza junio y viene a caldearlo todo un poco más, con temperaturas excesivas para la época del año en que estamos.

 Viniendo de donde venimos, con la ropa de invierno en el fondo del armario desde hace dos semanas. Un mes de verano de propina para un año que promete ser inolvidable y eso que apenas estamos traspasando su ecuador.

 Practico la estancia entre sombras en casa, como medio de aislamiento efectivo y barato, para dejar fuera una flama que la persiana bajada permite mantener a raya.Salvo causa de fuerza mayor, no salgo de la madriguera hasta bien entrada la tarde, noche que parece que no llega nunca, con ocasos que ya se aproximan a las diez de la noche. Procuro entonces aventurarme ahí afuera, a andar o a correr, según lo osado que venga el día, observando como mis zapatillas levantan el polvo abrasado que pulula oscilante y en suspensión, como restos de una ceniza invisible una vez apagados los rescoldos del fuego.

 Cuarenta grados ya, sin que haya llegado el solsticio que da comienzo al estío. Tal vez tengamos que empezar a revisar algunas convenciones, visto que todo cambia y es más imprevisible. Lo de pronosticar es ya una aventura.

Asilvestrados

 Sentencia firma. Dos años y medio de cárcel de condena para un hombre dueño de unos perros, autor de un delito de homicidio imprudente; Los hechos ocurrieron en 2023 cuando varios animales atacaron a una joven de veintisiete años, fallecida a consecuencia de las heridas sufridas, por más de cien dentelladas. Una auténtica carnicería inesperada en un simple paseo por el campo.

  Las investigaciones determinaron que los animales vivían en un estado de asilvestramiento, pésimamente atendidos en parcelas rurales próximas a Roales de Campos y La Hiniesta, en Zamora. El episodio, lejos de ser puntual o aislado era recurrente, llegando los propios agentes que investigaban los hechos sobre el terreno a sufrir la amenaza agresiva de los canes. 

 Parece increíble comprobar como a estas alturas aún siguen existiendo sitios con personas así, donde se hacinan animales en lamentables condiciones que sacan a relucir su instinto en condiciones salvajes. Son un peligro, además de incompatibles con las leyes actuales de bienestar animal, amparadas por una conciencia de respeto a los derechos de los animales, creciente.

 Debería esta condena, además de ser  justa y ejemplarizante,suponer un punto de inflexión para extremar la vigilancia sobre determinadas explotaciones que acumulan animales en condiciones de desidia, caldo de cultivo ideal para propiciar desgracias como ésta. Puede y deben prevenirse episodios así en el futuro. Vigilancia y contundencia con aquellos que ni saben, ni quieren tener animales bien atendidos y bien enseñados.

  

  

40 grados

 Comienza junio y viene a caldearlo todo un poco más, con temperaturas excesivas para la época del año en que estamos.  Viniendo de donde ve...