viernes, 10 de abril de 2026

Apariencias

  La noticia es demoledora, un joven autista de veintitrés años ha sido detenido como sospechoso del ataque que acabó a cuchilladas con la vida de un niño de once años en los baños de la biblioteca de un centro cultural. Acongoja sólo el leerlo. Qué tragedia.

 Sorprendido por la condición de autista del agresor, de quien uno imagina un comportamiento más pasivo, más dócil, más propio de los afectados por TEA, son muchas las incógnitas que plantea este suceso. A buen seguro serán de interés las indagaciones que lleven a determinar que ocurrió para desatar un comportamiento así en alguien de con ese transtorno, con tantos años de diferencia con su víctima, un niño.

 Y es que las apariencias nunca deben darse por definitivas; las cosas no siempre son lo que parecen. Conviene no ceñirse a un guión específico y más con cuestiones como ésta, relacionadas con la mente, relativas a personas que no están enfermas y sólo tienen una forma diferente de evolución y funcionamiento cerebral.

  

 

jueves, 9 de abril de 2026

Menú del día

 Languidece la comida casera de restaurante, el famoso menú del día que por una cantidad razonable aseguraba la ingesta de dos platos con postre y bebida.

 Pero las cosas cambian y el estado de las economías domésticas lo marca todo. 

 Pagar trece euros de media diarios para comer es algo que cada día se aleja más de unos bolsillos más delicados y más magros. No es extraño ver ya a la gente guardando turno para coger un espacio libre en la zona habilitada al efecto en algunos supermercados, donde por menos de la mitad puede comerse comida preparada por ellos mismos.

 Lo malo es que a eso tampoco empiezan a llegar muchos otros, es la era del tupper por necesidad, no por salud, de ver a gente con la fiambrera comiendo en los parques. Los pajarillos hacen su agosto con las nuevas pitanzas que se acumulan a las migas de pan y granos de arroz de los jubilados.

 Economías de subsistencia; no nos damos cuenta pero el grado de pérdida de posibilidades se hace cada vez más grande y se ve incluso en las cosas más pequeñas y cotidianas. El futuro nos hace más pobres, somos carne de subsidio y no de riqueza. Con las alas cada vez más cortas y mucho más dependientes y manipulables.Nada peor hay que no tener autonomía y solvencia, esecialmente si hablamos de cosas básicas. A este paso llegará el día en que salir a tomar una cerveza sea un gasto complejo de asumir, a lo mejor entonces empieza la reacción.   

  

     

martes, 7 de abril de 2026

Los Gabrieles

 Amenece el día con cielos plomizos y aire húmedo que da brío y ambienta mi dormitorio. El aroma a tierra mojada del jardín que tengo delante de la ventana se mezcla con el del café que acabo de preparar para comenzar a teletrabajar.

 Apago la radio; el mundo comienza una tregua de dos semanas, auspiciada por la mediación de los paquistaníes y con dudas de qué grado de firmeza tendrá el acuerdo; en eso nos hallamos, habituados a vivir al día, sin la consistencia y tranquilidad de otras épocas, en la que todo era más previsible.

 Antes de ponerme con los primeros reportes de la mañana, ojeo la prensa con el ordenador y viene una noticia espléndida, Los Gabrieles, mítica taberna del centro sita en la Calle de Echegaray, vuelve a abrir sus puertas y, además lo hace a lo grande, con sus maravillosos azulejos restaurados. Volverá a ser posible tomar un buen vino o una cerveza rodeado de estampas que recuerdan a otros tiempos, con imágenes de hace más de un siglo, entre las que destaca siempre la obra esqueletomaquia del artista impresionista jerezano, Carlos González Ragel, célebre por sus escenas y paisajes costumbristas pobladas y protagonizadas por esqueletos.

  Para celebrarlo, desde luego, en una ciudad como ésta que poco a poco va perdiendo su aroma y va camino de convertirse en un parque temático turístico; que locales con solera y tradición vuelvan a abrir sus puertas es una bocada de aire fresco, tan limpio y húmedo como el de esta mañana, que sigue acariciando mi cara a través de la ventana.

 https://elpais.com/gastronomia/restaurantes/2026-04-08/reabre-los-gabrieles-la-capilla-sixtina-del-azulejo-tras-mas-de-20-anos-cerrada-en-madrid.html 

 

Bravucón

 Dice el diccionario que un bravucón es una persona que alardea de valentía, fuerza o poder, a menudo de forma intimidante o pendenciera, pero que usualmente no es tan valiente como aparenta.

 A todos nos viene a la cabeza ahora mismo que personalidad pública encaja como un guante en esa definición. 

 Apenas con unas horas por delante para que se acabe el ultimátum dado ante la negativa de dejar diáfano el paso de Ormuz, todos confiamos en que siga haciendo válida la definición del diccionario, tal vez porque tengamos claro que no le temblará el pulso si llegado el caso considerase oportuno para sus intereses llevárselo todo por delante.
 
 Tiempos oscuros estos en los que el mundo vive bajo el yugo de líderes que amparan sus iniciativas en la fuerza bruta, que se reparten el globo como un pastel. Como decía el otro día a una buena amiga, hemos sido la generación más afortunada de la historia, que ha salido de sus zona de confort. Sin guerras, sin hambrunas, sin crisis económicas galopantes... hasta 2008, las tornas se han tornado contrarias y muy esquivas. Algún día escampará.

lunes, 6 de abril de 2026

Mutatis Mutandi

  Según la Organización Mundial de la Salud (OMS),  el envenenamiento por modedura de serpiente causa entre 81.000 y 138.000 muertes y en torno a 400.000 amputaciones a lo largo de un año natural. La cifra total estimada de encuentros con estos ofidios que terminan en ataque o mordedura, se calcula en un número que supera los cinco millones. 

 Continuando con estadisticas, el 95% de estos episodios se producen en países pobres, tal y como se publica en el artículo aparecido en la revista científica The Lancet.

 Es compartida la idea de que estas cifras pueden ser en realidad mucho mayores de las que arrojan estas estimaciones. 

 Hay factores además que inciden notablemente en el aumento del peligro de estos encuentros y es la proximidad con la que humanos y reptiles viven en determinadas zonas de continentes como África, algo que se achaca, entre otras cosas al cambio climático y a la necesidad de muchas especies de buscar sustento cerca de zonas pobladas. 

 Mutatis mutandi, que dirían los leguleyos, que se cambie lo que se tenga que cambiar para revertir una situación que vista desde fuera y con todos los reparos del mundo, parece de sencilla solución, especialmente en lo referente a los antídotos, que escasean en las zonas de más impacto por no ser áreas de negocio de aquellos laboratorios que pueden elaborar esos contravenenos. No puede ser que no haya recursos para esto, como ocurre con tantas otras cosas, porque no salgan las cuentas, porque no sea algo que genere beneficio, debe permitirse el desamparo de áreas de población sometidas a un peligro cada vez mayor.

 ¿Para qué están entonces las OIG, para qué se las nutre de dinero si no se destina a cosas como ésta? Otro magnífico indicador del nivel de inmundicia moral en el que nos hayas inmersos. Otro más.

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(23)01698-7/fulltext 

 

domingo, 5 de abril de 2026

Iacobus

 Llegó a mis manos a través de un rastrillo organizado en la oficina con fines benéficos, oportunidad magnífica para desprenderse de enseres, ropa, libros u otros objetos.

 Pagué un euro por él, por una vieja edición de bolsillo que a juzgar por su estado, fue leída y manoseada con fruición, con manchas de algún líquido en alguna de sus páginas, que ya comienzan a amarillear a desprender ese olor tan propio del papel cuando está en un libro viejo.

 No en vano se trata de una obra escrita hace veintiseis años, de la que tenía constancia pero que había pasado por alto hasta ahora, poco interesado en el perfil de su autora, una de las escritoras más exitosas del país. Nada que huela a best seller me interesa, aún a riesgo de cometer el error de perderme lecturas interesantes, como es el caso de ésta.

 Iacobus, (Editorial De Bolsillo),  cuenta la historia de un monje del medievo, Galcerán de Born, miembro de una de las órdenes militares que por aquella época se estilaban, en tiempos de las Cruzadas, cuando las luchas contra en infiel islámico movían el viejo orbe cristiano. Religioso y físico, ( que es como se denominaba en aquella época a los médicos) Galcerán es llamado a capítulo por el Papa Juan XXII, que sabedor de sus dotes y capacidades analíticas de pesquisitore, le encomienda la tarea de averiguar el modo en que fallecieron su antecesor, Clemente V y el rey Enrique IV de Francia, acaecidas en extrañas circunstancias tras la ejecución en la hoguera del Gran Maestre de la Orden Templaria, Jacques de Molay,una vez que esta es disuelta por mandato papal.

 Nace así un viaje que el monje soldado inicia con su mancebo y escudero, García, que le llevará a recorrer tierras de  España y Francia, a visitar París y Burgos, como peregrino del Camino de Santiago,  en aras de la búsqueda de un misterio que esconde la fortaleza y tesoros que se mantienen bajo la secreta custodia de la Orden de los Pobres Compañeros de Cristo del Templo de Salomón. 

 Matilde Asensi, vertebra con rigor, sobriedad y agilidad notables esta historia de ficción, que se devora con celeridad como si de una novela de aventuras se tratase.

 


  

  

viernes, 3 de abril de 2026

La culpa

 Sin darme cuenta dejé aparcado el otro día mi coche en el Campus Universitario de la UPV en Vitoria al lado justo del monolito que recuerda el asesinato del político socialista Fernando Buesa y de su escolta Jorge Díez, a manos de la banda terrorista ETA. Corría el año 2000.

  El procedimiento fue el de otras veces, con la detonación de un explosivo adherido a un coche, activado cuando ambos pasaron a su lado. Los dos venían de acompañar al hijo del político al que habían dejado en su escuela universitaria, para asistir a clase, como en cualquier día lectivo.  

 Mientras miraba el monolito y leía la placa, curiosamente en quien pensaba era en  Carlos, en el hijo. ¿Qué pensaría cuando escuchase la denotación en la calle?, ¿ En qué momento fue consciente de que habían asesinado a su padre, de que podría estar él también muerto si la bomba hubiera estallado antes de que entrase en clase?

 ¿ Qué le dijo cuando se despidió de él, le daría un beso a su padre? A buen seguro será un recuerdo que quedará perenne en su memoria, ¿Habrá tenido la sensación de culpa, de sentirse responsable de algo que estaba fuera de su alcance?, tal vez si no hubiera ido con él al campus, sus asesinos no lo hubieran matado, aunque estaba en la diana de la banda terrorista desde algún tiempo antes y como buena banda mafiosa, volverían a intentarlo.

 Como un rayo, de manera instantánea, todas estas ideas volaron por mi mente, al tiempo que agachaba la cabeza, visiblemente impactado por encontrarme delante de un monumento de homenaje, como tantos otros que hay por todo el país, especialmente en País Vasco o en Madrid, donde la banda focalizó sus ataques y crímenes.  

 Reflexionar sobre la culpa involuntaria, sobre el sentimiento de vacío, de pena, que deja ser partícipe de un hecho luctuoso de manera involuntaria. A diferente escala, en cuantas ocasiones nos llega un sentimiento así, en el día a día. Esa conciencia y esa moral que nos condiciona en no pocos aspectos en la vida, es algo que no deja de atraerme y sobre lo que necesito leer y documentarme con opiniones más versadas, que van desde el ámbito de la psicología al de la ética.

 


 

   

 

Amarga Navidad

 Jueves santo y jueves de vuelta a los cines, para ver la última creación, la que resulta ser la película número veinticuatro, del realizador manchego, Pedro Almodóvar

 Ambientado en otro periodo vacacional y religioso, como su título indica, Amarga Navidad, cuenta dos historias cruzadas que se incardinan en una sola: la vida de una realizadora de cine que tras dirigir dos películas de poca repercusión pero alta valoración como cintas de culto, dedica su esfuerzo laboral a la dirección de anuncios de publicidad y la situación de crisis y tensión de un guionista de cine que ante la falta de argumentos creativos emplea las miserias de su secretaria para argumentar su nuevo texto.

 De hecho a medida que Raúl, el guionista encarnado por el actor Leonardo Sbaraglia va escribiendo su borrador, va cobrando vida la existencia de Elsa, aquejada de fuertes migrañas que siente que su vida está instalada en un impass existencial, marcado por la no asunción de la pérdida de su madre, a la que no ha guardado el correspondiente luto interno, después de un año de su fallecimiento. Interpretada magistralmente por Bárbara Lennie, bellísima en todos sus planos y convincente en su trabajo como protagonista.

 Sin duda esta filmación de Almodóvar es una reflexión que interesará a todos los que escriben, sobre la validez de los argumentos de un trabajo creativo; hasta qué punto la autoficción es correcta y adecuada si los argumentos que se desarrollan son los de personas que habitan en nuestro entorno, aunque sus identidades queden diluidas con otros nombres que no hagan referencia directa a ellas. Dudas y fantasmas de un director, que en esta ocasión, ha dejado pasar sus achaques físicos y temores politicos a un segundo plano, para invitar al espectador a reflexionar sobre la conveniencia de los contenidos y su uso público.

  Algo menos de dos horas de historia de dolor, tristeza y tensión protagonizado por mujeres próximas al círculo de Elsa, que dejan al espectador imbuido en la trama, impactado, cuando caen los títulos de crédito y parece que el visionado de la cinta se ha producido en un suspiro. Magnífica en la fotografía y los exteriores escogidos en la bellísima Isla de Lanzarote, este nuevo trabajo del director español merece pasar a lista de las mejores creaciones de una carrera que no pierde brillo, ni interés.

 


 

 

  

jueves, 2 de abril de 2026

Otear el horizonte

 Días de descanso, el tobillo hinchado invita a ello. La agenda cultural gana enteros por momentos.

 Día para agarrarse a la lectura, para afianzar visitas a museos, para hacer de la Semana Santa un periodo de reposo y recogimiento, de tranquilidad, de estar con uno mismo.

 Días de silencio, aunque los ruídos que conviene apaciaguar no se escuchan de puertas afuera.

 Un café recien hecho para comenzar, buen aderezo para escribir estas líneas. Buena forma de comenzar y de reactivarse, tras una noche de sueño profundo pero poco reconfortante. Del mismo modo que algunos van camino de la luna, otros buscaremos afianzar nuestra posición anclando bien los pies en la tierra. Nada como tener bien firme el punto de anclaje desde el cual otear el horizonte.

 Horinzonte que observar, para después barruntar y decidir.  

  

miércoles, 1 de abril de 2026

Reginald Perrin

 Tiempo para la nostalgia. Algunas noches en casa, en ese interludio que precede al acto de ir a la cama, invierto tiempo disfrutando de los viejos capítulos de una serie que llegó a España a comienzos de la decada de los ochenta.

 La caida y ascenso de Reginald Perrin era una de esas series de humor  británicas de solera, que comenzaba con el cartel de la productora Thames, cuya sola presencia ya era indicador de producto de calidad.

  El argumento contaba la historia de una pareja acomodada que asiste al suicidio del marido, que resulta ser una muerte fingida. Reginald se reeencontrará con su esposa, Elizabeth, cuando asiste a su propio funeral disfrazado, volviendo desde ese momento a cortejarla.

  Después de un año y descubierto el entuerto, Reggie decide volver a la vida pero comenzando de nuevo con un proyecto de trabajo diferente, al montar un negocio, una tienda que llama Grot, donde vende articulos inservibles, basura, que  contra todo pronóstico se convierte en una inciativa empresarial de éxito.

 Tras la sucesión de hilarantes situaciones y diálogos divertidos, se esconde una reflexión profunda sobre lo que es la vida, las motivaciones que han de acompañarla y la necesidad de introducir cambios, incluso radicales que impliquen empezar de nuevo.

 Humor inteligente y reflexivo, una joya del talento creativo inglés encarnado en la figura del actor y protagonista, Leonard Rossiter. Tiempo maravillosamente invertido en volver a verla como adulto.

https://www.youtube.com/watch?v=XS7VWQfelyM&list=PLiZCl6XIGf-hUuuvt5szsaHvo_ygL3dHO 

lunes, 30 de marzo de 2026

Aglomeración

 Es la magia de los periodos estivales, del tiempo vacacional. La ciudad se vacía y todo lo que a diario enerva, de repente recupera su encanto.

 La alegría de contemplar la carretera vacía, de llegar en menos de treinta minutos al trabajo en coche, en un trayecto que de común pasa de la hora en un día convencional. De encontrar asiento vacío en el transporte colectivo, de no hacer cola en las cajas del supermercado o en la farmacia.  

 Todo el mundo anda por ahí y se nota. Por qué no será siempre así.

  Aglomeraciones que cada vez se llevan peor, que cuesta más afrontar, día tras día. Cuánto más viejo me hago, menos soporto el bullicio, el ruido, a la gente.

  Sigo atento a las señales, que me anticipan la necesidad de cambios, aunque sigo sin certidumbres de cuando se producirán. De lo único que estoy seguro es de que mi futuro cada vez está más lejos de aquí, aunque no esté cerca la salida. Ya llegará el punto de inflexión, el que abra camino hacia una vida más calma, menos apresurada. 

Outsider

 Sigo con mi particular cruzada contra los grupos de whatsapp, ese instrumento vía internet de mensajería en el que la inmensa mayoría aglutina sus comunicaciones.

 A través de un teléfono que no se utiliza para hacer llamadas. Pudiendo hablar, preferimos enviar mensajes de texto, o de audio.

 Es especialmente llamativo el fenómeno de los grupos, en donde se apiñan unos cuantos números de teléfono para hacer llegar de manera comunitaria los mensajes, visibles para todos, de una sola tacada.

 Esa economía y practicidad está eliminando la comunicación individual. Prima lo útil frente a lo sentido; la comodidad a la complicidad.

 Las prisas, el enemigo de siempre; yo antes tenía un listado de contactos en la agenda de mi teléfono que se aproximaba a los dos centenares; se ha reducido a menos de la mitad; por increíble que parezca, he eliminado los números de aquellos que han renunciado a comunicarse conmigo individualmente, porque sé que sólo lo harán através de algún grupo, creado en su día para algún evento y que se ha quedado permanentemente como vehículo de comunicación. Hasta que decida abandonarlo discretamente.

  Como los estados de whatsapp, forma fácil de hacer llegar una foto o un video a todo el mundo; tan fría y poco saludable, como maquinal y repetitiva; desde hace tiempo no los veo; tengo capados todos y cada uno de ellos, de manera sistemática.

  No me interesa la vida de la gente por internet. Sí la vida en carne y hueso, si la intimidad de compartir algo a título indivual. A fuerza de repetir, algunos gestos vacían de contenido aquello que pretenden divulgar.

 Llegará el día en que lo desinstale; lo sé, mientas eso ocurra y pierda el valor que ahora tiene por razones familiares y personales, seguiré discrimando, seguiré decidiendo qué quiero ver y qué no.  La vida a fotogramas, como antes existían las diapositivas, y el narcisismo exasperante de muchos, que se creen con derecho a disponer de tu tiempo, con el envio de chorradas de todo tipo, que forzosamente han de hacerte gracia, desgraciadamente no me interesa. Eso me convierte en un outsider, en un indigente virtual.

  

 

Edadismo

 Prejuicios y más prejuicios. Una conocida presentadora de televisión ha desvelado que acaba de iniciar una relación con un hombre trece años mayor que ella. Eso sólo ha bastado para convertirse en portada de noticias, al ofrecer nuevamente un titular capcioso. 

 ¿Si no tiene nada de malo, por qué llama la atención y por qué es noticia?, ¿Por qué las diferencias de edad son tan llamativas, especialmente si la mayor es ella y no él? 

 Dosis de edadismo y de machismo, a partes iguales; hay cosas que no cambian por muchos años que pasen, entre otras razones, porque las líneas de pensamiento no evolucionan al mismo ritmo; entristece ver como generación tras generación mantenemos los mismos clichés, sin que se perciban avances, en cuestiones que para colmo, nada deberían importar a nadie: lo que cada uno hace en su cama.  

 Somos lo que comemos, lo que pensamos, (suele decirse), también somos todo aquello que criticamos, víctimas de unos prejuicios que nos envilecen y anclan en unos tipos de comportamiento que deberían haber quedado atrás hace tiempo; convencionalismos de caspa retrógrada, que lesionan derechos y perjudican el grado de amplitud de miras, cada vez más corto, más pacato, más simple. Qué lastima.

 

Gorriones

 Son vecinos minúsculos, que viven desde hace décadas entre nosotros, En mi anterior casa en una rendija que dejaban a la vista los viejos ladrillos de la fachada, vivía una familia de ellos, que anidaban todos los años. 

 Discretos, incapaces de molestar, pero sí de alegrar la vista con sus vuelos, trinos y pasos cortos con botes divertidos que sacan una sonrisa amable.

 Rechonchos, es fácil verlos ahuercar las plumas, convirtiéndose en diminutas bolas que así atemperán las inclemencias del tiempo.

 Estos pequeños vecinos, se baten ahora en franca retirada. Cerca del 70% de la población ha desaparecido de nuestras calles y jardines, en apenas los últimos veinte años.

 Son muchas las razones que apuntan a ese deteriorio poblacional, pero entre ellos llama poderosamente la atención el de la dieta; habituales depredadores de desperdicios y restos de comida que corren por aceras y mesas de restaurante, la ingesta de grasas saturadas está haciendo mella en la constitución de estos pequeños pajarillos.

 Sin quererlo, los estamos matando, a cuenta del colesterol.

 Comparten nuestra suerte en las ciudades, también la de enfermar y morir; me lo pensaré dos veces antes de darles migas de pan cuando los vea revolotear por alguna terraza donde me encuentre y no por la amenaza de la ordenanza municipal, que prohibe alimentar a aves en el espacio público, con riesgo de sanción económica;  es una cuestión de salud pública, la de nuestros animales y vecinos, también ha de importarnos.

Divino y humano

 Ver una atestada calle del centro de Sevilla, abriendo paso a una ambulancia en medio de una procesión, es una imagen que impacta en medio de estos días de cirio, incienso y devoción popular y callejera.

 El pesado palio de la Virgen de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza, se apartó para dejar paso al vehículo de emergencias que consiguió avanzar en medio de una muchedumbre agolpada, que hacía compleja la manobra.  

 Lo divino dio paso a lo humano, la devoción a la necesidad.

 Cuentan las crónicas que el vehículo en servicio podría haber optado por otra vía para realizar su tarea, pero que por error terminó desembocando en medio de la procesión.

 Sin duda son estos días complicados para la Policia local, asistencias sanitarias, Cruz Roja y Protección Civil. Seguramente la semana más dificil, tensa y agotadora de todo el año. 

 Imágenes que quedan para la posteridad, anécdotas de charla de bar; contar cómo un pesado trono cargado por costaleros maniobró para dar paso a quien atendía una emergencia. Sevilla siempre tiene un color especial.   

https://www.elcorreoweb.es/semana-santa/2026/03/29/ambulancia-obliga-interrumpir-paso-estrella-san-roque-128567460.html 

domingo, 29 de marzo de 2026

Ramas

 Domingo señalado en el calendario religioso. Comienza la semana de pasión. Apuro un café muentras me preparo para salir. 

 Son las diez y media cuando deberían ser las nueve y media. Semana Santa y cambio horario coinciden este año.

 Corre viento afuera, que acrecienta una sensación de frio que no es tal en la calle.  He quedado para tomar el aperitivo con mi amigo Agustín. Esta vez nos vamos al centro de la ciudad.

 Me pregunto si me dejarán cruzar el Parque del Retiro, una vez que termine de ver los puestos de libros en la Cuesta de Moyano. Los días que hay viento se clausura el parque, desde que una rama descalabrara a una criatura, matándola. 

 Hace justo siete días, caminando por el campus universitario de la UPV en Vitoria, de camino al monolito que recuerda donde fueron asesinados Fernando Buesa y su escolta, oímos el crujido de una rama y como ésta cayó a plomo sobre el suelo, justo unos metros delante de una pareja que caminaba distraída hablando de sus cosas. Impresionante el impacto de la madera pesada, sobre el suelo, aunque más impactante era pensar, si hubiera ocurrido un instante después, justo cuando ellos pasaban por allí.

 Me pregunto cuántas ramas como esa caen en la vida de las personas, cortando el paso, o cambiando la existencia; cuantas de hecho cortan la vida de raíz, apareciendo de improviso. Ramas que caen y pueden suponer el final. Sin pensar en ellas, mejor seguir andando y disfrutar de cada paso. La vida es un momento, es ahora y puede no serlo, en cualquier instante.

jueves, 26 de marzo de 2026

Lucidez y muerte

 Esta tarde se consumará el acto final, la muerte por medio de eutanasia de una parapléjica de veinticinco años, que ha visto demorado su deseo de suicidio asistido, por el largo proceso judicial iniciado por su padre, que se ha opuesto frontalmente a la decisión de su hija.  

 Ayer los medios se hicieron eco de la noticia en primicia, con la comparecencia en televisión de la afectada, que esgrimía sus razones para acabar con su sufrimiento y tener una muerte digna. Lo hizo con tanta lucidez, incluso con tanta vitalidad,  que ello no hizo más que acrecentar el drama y la incomprensión por parte de aquellos que se oponen frontalmente a la eutanasia.

  El derecho a la muerte digna es a estas alturas, algo incuestionado por la mayoría de la población, sin embargo cuando llega el momento de afrontar la decisión, es impactante ver el resultado de la acción y sus consecuencias.

 La muerte nunca consigue racionalizarse del todo, siempre se muestra como algo frío, ajeno a la vida, por ello quien llega a la conclusión de que debe poner fin a su existencia,lo hace a oscuras, en silencio y en soledad, sabedor de que no va a encontrar la comprensión necesaria a su acto. 

  Derecho que lleva inevitablemente a la tristeza, a la pérdida de un ser, que a tenor de lo que escuchamos y vimos ayer, tiene una claridad de ideas que ya quisieran muchos. No soy quien para juzgarte, ni menos para entender tus razones, avaladas por tribunales médicos y autoridades judiciales, como tampoco siento que deba juzgar a tu padre por intentar evitarlo, pese a oponerse a tu voluntad, que debía haber sido lo que primase en todo momento. 

 Buen viaje, Noelia.

 

 https://elpais.com/sociedad/2026-03-26/noelia-castillo-ante-su-eutanasia-tras-601-dias-de-espera-no-puedo-mas-con-esta-familia.html

 

miércoles, 25 de marzo de 2026

Tiempo

 A ritmo bajo, salen las rutinas adelante.

 No por ir con una marcha menos dejan de salir las cosas. 

 No todas las semanas son iguales.

 El tran tran diario da sus frutos, cubre el expediente, pasan las horas, llega el momento más deseado, el de fichar.

 Y poco a poco se consume otro día. Tempo vital que se va como agua.

 Con o sin conciencia, la ruta avanza, sigue su curso.

 El tiempo se escapa y uno no se da ni cuenta.  

 

martes, 24 de marzo de 2026

Colonia Lunar

 Se nos va quedando pequeño el mundo, nuevamente. A los planes de crear una base permanente en Marte se suma ahora el lanzamiento del programa Artemis 2, para dentro de unos días, en lo que será una nueva misión tripulada hacia los dominios selenitas, carrera en la que los americanos han sustituido a los soviéticos por los chinos, como rivales a batir.

  La luna vuelve a estar en la palestra de la carrera espacial. Será la primera desde 1972, mi año de nacimiento. Volveremos a oir gritar ignición, el próximo 1 de abril.

 Será sólo el primer paso, para 2028, se espera alunizar de nuevo y que astronautas vuelvan a pisar aquellos páramos; hasta cinco misiones del Programa Artemis se desarrollarán en los próximos dos años con el objeto de ir allanando el camino y plantear las opciones de crear una colonia humana residente en el satélite.

 Dan ganas de volver a releer a Julio Verne, a Asimov, a Sagan y a tantos otros que alimentaron la imaginación de tantos durante tantos años.Literatura de ficción y científica que alumbra el progreso y el futuro.

 Nuevos mundos, para que los vean con sus ojos las nuevas generaciones, o incluso las nuestras; con un mundo tan variable en el que los cambios son tan rápidos y fugaces, quién sabe. 

lunes, 23 de marzo de 2026

Koljós

 Es el último trabajo del escritor francés del momento, el más intimo y personal, si eso es posible en el autor de obras como Yoga o El Reino.

 Para darle forma ha tenido que esperar a que ocurriera la fatal desgracia de vivir la muerte de su madre, acaecida en 2023.

 Dilatado en el tiempo, temeroso de que no fuera de su agrado, Emmanuele Carrére publica ahora Koljós,(Editorial Anagrama), que es la historia de su familia, la biografía de su madre, Hélène Carrère d´Encausse. 

 De ascendencia georgiana y alemana, fue una notable historiadora y política francesa, miembro de la Academia Francesa, de la que era secretaria perpetua en el momento de su muerte por cáncer.  

 Una mujer única, a cuya sombra se criaron tres hijos, en convivencia con un marido y padre del que se separó compartiendo casa, sin cohabitar en modo alguno durante más de cincuenta años. Rigida, estricta, severa, mostraba su lado más tierno y amoroso con sus nietos.

 Una historia de película, que nace con la huída de su familia tras la caída de los Romanov de Rusia, lo que convierte a su protagonista en una hija de emigrantes, que llega a lo más alto de la vida pública francesa, que es despedida con honores por el Presidente de la República, en una ceremonia sentida en el lugar donde se rinde homenaje a los mas grandes en Francia, en el  Hôtel des Invalides 

 Dura de leer si no se ha tenido antes contacto con la trayectoria de este autor, lo que la convierte en una novela para minorías, de un escritor sin vocación de masas que está condenado a serlo. 

   


 

El corazón de Euskadi

 El árbol de Guernica está situado delante de la Casa de Juntas de Bizkaia.

 Este árbol es el símbolo de los fueros, estatutos jurídicos que regulaban la vida local, que representan las libertades tradicionales de los vizcaínos, y por extensión de todos los vascos. 

 Un roble que es punto de encuentro de todos los territorios que configuran el País Vasco.

 Plantado sucesivas veces, siempre empleando retoños del primigenio, que permiten  mantenerlo erguido y con vida, sin que la savia que corre por él cambie del original pese a llegarle el momento de la muerte.

 Visitar esta localidad es hacerlo al corazón del euskera, a todo lo que representa la cultura vasca, al punto más oscuro de su historia, al pueblo al que la Legión Condor arrasó con un bombardeo de horas que arrojó toneladas de bombas, pólvora y fuego, tal como inmortalizó Picasso en su cuadro universal.

 Después de pasear por sus calles limpias y cuidadas, por las zonas viejas del pueblo restauradas, tras rendir visita al árbol, de ver el impactante tronco inerte de su predecesor viejo, elevado en un altar con forma de templete de piedra, me quedó la impresión de que terminaba de completar mi particular collage de esta tierra, cuyas tres provincias y sus capitales  tengo la suerte de conocer a través de sus paisajes y su gastronomía, únicas.

 


   

 

El Cid

 Reposa junto a su esposa, en el centro, bajo el crucero del que, sin duda, es el más hermoso templo religioso que alberga este país, bajo una pesada losa de marmol, con una inscripción en latín que aparece en el Cantar anónimo que proclama sus gestas, escrito en el silo XIII:

                      “A todos alcanza honra por el que buena hora nació”. 

 Caballero de fortuna, condenado al exilio y la deshonra, convertido en mercenario y soldado de fortuna, combatiente junto a infieles moros, moradores de tierras en una península convertida en crisol de culturas y religiones,  sin cuya ayuda, no alcanzaría el cenit de su carrera militar, libertador y Rey de Valencia, que le rinde culto y pleitesía como su tierra burgalesa, héroe de leyenda, inspiración de libros y películas. Su historia es como un imán que no deja de ensimismar a generaciones desde hace mil años.

 Era un asunto pendiente, largamente postergado, visitar el lugar donde reposan sus restos, en el incomparable marco de la excelsa Catedral de Burgos. Largos años han pasado ya, desde que un verano adolescente de lecturas apasionantes, de motu propio, me animase por primera vez a leer el Cantar del Mio Cid, con la dulzura que da el castellano antiguo.

 Más recientemente Sidi de Pérez Reverte, contribuyó a enriquecer la imagen de un caballero, idealizado por su destierro, poniendo de manifiesto la crueldad de su oficio, sin que ello restase un ápice de la atracción de su historia y sus hazañas.

  Sentí envidia del niño al que explicaban quién era la persona que allí estaba enterrada, con el que coincidí en mi visita, a quien le ofrecían el juego de descubrir la silueta del caballero de armadura, sobre la lisa superficie del mármol oscuro. Qué mejor modo de alimentar la imaginación, las ganas de conocer y de leer.  

 


 

 

The land of the rabbits

 Cambios de hábitos que traen consecuencias. Siempre fui poco de llevar la comida a la oficina, de cargar con el tupper desde casa. A la fuerza, ahorcan, comprar comida fuera, todos los días, es una carga sustancial para las depauperadas arcas domésticas, cada vez más magras con un salario que llega para pocas cosas, cada vez menos.

 Ahora como en la zona habilitada para ello con compañeros, en mi planta, mientras cada cual da cuenta de sus viandas, afloran las conversaciones, algunas muy pintorescas. El otro día nos juntamos cinco, una manager sueca, un team leader holandés, una auditora italiana y la última persona que se ha incoporado a mi equipo, un gestor de deuda israelí. Los cinco nos comunicábamos en inglés, como es habitual en la empresa y debatíamos sobre una curiosidad, cuál es el origen del nombre del país, España.

  El nombre proviene de su topónimo latino antecesor, Hispania, término de raíz fenicia (i-shphanim), que significa literalmente, tierra de conejos, Los fenicios denominaron así a la península al encontrar muchos de estos pequeños mamíferos lagomorfos, algo que constataron con posterioridad los romanos, reflejándolo en sus textos autores como Plinio el Viejo o Catulo  que llamó a la zona, la península cuniculosa.

 España era entonces y aún lo es una conejera, aunque a nosotros  nos resulte extraño utilizar adjetivos tan poco conocidos o ampulosos para así definirla;  la tierra de los conejos fue el término que acabamos por consensuar en nuestro particular refrigerio, en medio de sonrisas, por lo peculiar y sorprendente de la conversación de un jueves cualquiera en el trabajo.

  

   

jueves, 19 de marzo de 2026

Mil ojos esconde la noche. La ciudad sin luz.

  Abonado a las novelas de tamaño descomunal y tras petición de su editorial, Juan Manuel de Prada, ha partido en dos entregas su último trabajo, Mil ojos esconde la noche, (Editorial Espasa), dando el subtítulo de La ciudad sin luz, a la primera de ellas.

 A lo largo de sus ochocientas páginas, De Prada destila una historia excelsa, cuyos protagonistas habitan en el París ocupado por los nazis, en medio de la II Guerra mundial, personajes del mundo de las artes y la cultura, abocados al destierro, tras la Guerra Civil española, sin que por ello dejen de estar vigilados por el régimen, a través de la delegación que Falange funda en la suspendida capital francesa, cuya sede se traslada a Vichy bajo el colaboracionista gobierno del Mariscal Petain. 

 Ficción articulada a través de su personaje central, el oscuro, interesado y socarrón  Fernando Navales, rescatado de una novela anterior escrita en 1996, Las máscaras del héroe; periodista y camisa nueva que bajo la atenta mirada de los gerifaltes del franquismo, vertebra toda una red de contactos para mantener bajo control a los expatriados por razones de divergencia política, buscando la manera de vencer su discrepancia y convertirles en fieles; de ese modo, desfilan por sus páginas figuras de la talla de Picasso, Gregorio Marañón, María Casares, Oscar Domínguez y así un sin fin de ilustres creadores ausentes de su patria, sin fecha de retorno.

 Trabajo ingente, de documentación intensa y alargada en el tiempo que ha dado como resultado esta estampa precisa de la vida de una intelectualidad en el exilio, bajo condiciones difíciles de subsistencia en la atmósfera terriblemente opresora de la Francia ocupada. De lectura fácil, pese al vocabulario erudito y enciclopédico con el que se expresa el autor, dotado de un talento magistral para contar historias con transfondo histórico. Sin duda, una lectura valiosa.

  


 

 

 

miércoles, 18 de marzo de 2026

Lumumba

 Patrice Émery Lumumba fue un líder africano, primero en ocupar el cargo de Primer ministro de la emancipada República Popular del Congo, aunque apenas durase tres meses en su puesto, al ser derrocado en septiembre de 1960.

  Secuestrado y asesinado apenas unos meses después, por orden del Coronel Mobutu, que a la postre alcanzó la Presidencia de la República, sus restos se hicieron desaparecer, sin que se exclarecieran nunca los hechos, ni se juzgase a culpable alguno. 

 Hasta ayer.

 La cámara del consejo de primera instancia del Tribunal de Bruselas ha decidido este martes la apertura de juicio contra el exdiplomático belga Étienne Davignon, de 93 años, por su complicidad en los hechos que condujeron, en 1961, al asesinato del líder nacionalista congoleño, en un proceso judicial que debe entenderse como una reparación histórica por unas acciones y crímenes  que trataron de desestabilizar a una nación tan joven como desestructurada, tremendamente tiranizada como pocas en el mundo.

 El juicio a este diplomático y político, ex-presidente de la Comisión Europea a mediados de los años ochenta, debe ser un mecanismo de búsqueda de una verdad, sepultada con el paso de las décadas, en otro episodio de colonialismo que busca reparación con el conocimiento de los hechos y de quienes estuvieran involucrados en la desaparición del carismático político negro.

 En estos tiempos en que países conquistados y explotados piden reparación y perdón a sus antiguas metrópolis, ( como es el caso de México con España), el proceso de reparación de la figura de Lumumba puede ser la primera piedra de un camino que afecto a otras muchas naciones, africanas muy probablemente, por ser sus caminos de independencia, los más cercanos en el tiempo y menos conocidos en sus entresijos. Conocer la verdad, reparar, hacer justicia, aunque sea a título póstumo, nunca es una pérdida de tiempo, es un paso adelante, un paso de futuro.  

  

 

Avatar

 Sigue la sangría. Empecinados en no dejar títere con cabeza, en dejar huerfanas las poltronas de poder, sin importarles lo que se lleven por delante. La brutalidad que viene en los libros y que se asocia al medievo, es portada día tras día. No deja de ser fascinante cómo cuanto más evoluciona el ser humano, sigue intacta la habilidad para destruir con crueldad.

  Pornografía de bombas y sangre, que no escandaliza en las imágenes, con ese puritanismo que sólo ve pecados en la carne pero no en la destrucción, retratada en fotografías y videos, sin pudor alguno. Se hace bola hacer cualquier ingesta delante de un informativo, es horroroso.

 Para colmo, encima juegan con la información, con la vida y la muerte; ponen en duda si viven o no los tiranos protagonistas de esta tragedia putrefacta, quien sabe si no usarán la IA para impostar imágenes que no se correspondan con la realidad; cuenta mantener viva la iniciativa del relato, para ganar la batalla de la credibilidad antes una audiencia perdida e incapaz de asimilar lo que se les proyecta, de discernir qué es verdad y qué no.

 Es la era de las identidades robadas, en la que cada vez somos menos humanos y más un avatar; llegará el día en que la entidad cibernética tenga más valor que la de carne y hueso, si es que no ha llegado ese día ya.

  

martes, 17 de marzo de 2026

Pasajeros de dos y cuatro patas.

  Viene el tren más lleno de lo habitual. La página de Cercanías-RENFE habilitado a través del whatsapp que da información sobre incidencias en el servicio, avisa de un retraso en el convoy anterior, eso explica la acumulación de pasajeros en el andén.

 Encuentro acomodo rápido sentado y hago todo el trayecto concentrado en mi lectura hasta que un ruido inesperado me saca de mi concentración.

Es un perro pequeño, que se despereza y se sacude, debajo de los asientos que tengo enfrente, cuando ve que su dueña se levanta; un Jack Rusell Terrier que no sé desde cuando está ahí, que no ha hecho el más mínimo ruido ni molestado a nadie en las paradas que haya cubierto desde que se subiera y que ahora alegre mueve la cola y da tirones hacia la puerta con ganas de salir del vagón.

 Le veo bajar divertido, consigue sacarnos a todos los presentes una sonrisa; un acierto permitir que las mascotas puedas viajar, algo que nos ha costado en un país que tiene con los animales una relación amor-odio francamente extraña,  incluso en hora punta, cuando más dificil es encontrar sitio en un tren atestado. Desde luego son mejores compañeros de viaje que algunos otros animales bípedos.

  

lunes, 16 de marzo de 2026

Samizdat

 Es el embrujo de lo prohibido, de lo censurado, de aquello que no está permitido por el régimen, por considerarlo peligroso.

 Copias escritas a máquina, copiadas en papel carbón, pasadas de mano en mano, con la esperanza de que lleguen a buen puerto, salgan de la atmósfera opresiva y carcelaria y vean la luz, fuera.

 Así llega una copia a un foráneo, a un corresponsal político, uno de los pocos que puede acceder al país; así lo consigue la intermediaria, la encargada de portar la valiosa carga. Quién mejor que la musa que además es la amante. Nada más poético, ni literario.

 El borrador y sus cuantiosas hojas acaban en un doble fondo de una maleta, pasa los controles y filtros burocráticos, sube a un avión que despega y aterriza, llegan a buen puerto, a tierra libre.

 Comienza la tercera fase del proceso, la más deseada pero no por ello compleja; el periodista contacta con un editor, no uno cualquier escogido al azar, sino alguien que sepa apreciar el valor de la carga; Así sucede y no duda en coger un avión de inmediato para recibir el manuscrito en persona y trasladarlo a su lugar de origen y de impresión.

 Hasta aquí el periodo de clandestinidad; la acción se descubre, se da a conocer al público; surgen entonces las presiones, de quienes no han sido capaces de abortar la salida del bulto de sus fronteras, de sus adláteres en la zona, fieles corderitos que siguen las consignas del ogro, que tampoco quieren que el texto salga a la luz. Aún así lo hace. La primera edición llega a la imprenta y a las librerías. Misión cumplida.

 Así funcionaba el Samizdat, (autoedición),que fue la producción y distribución clandestina de literatura censurada en la Union Soviética y en la Europa del Este. 

 En el caso aquí señalado, la portadora del documento fue Olga Ivinskaya, musa y amante del escritor. Quien portó el manuscrito desde Moscú a Berlín en su maleta de traficante de palabras que hacen daño a quien todo lo controla, Sergio D´Angelo, periodista y corresponsal italiano; quien viajó raudo desde Milán para obtenerlo, sin hacer caso a las presiones de las autoridades soviéticas y al Partido Comunista Italiano, fue Giacomo Feltrinelli que publicó la obra en 1957.

 Así vio la luz Doctor Zivago, de Boris Pasternak. Fascinante.

 Otro mundo, otros tiempos, otra batalla geopolítica que tenía ramificaciones en todos los ámbitos, pero la misma censura,la que había antes y aún ahora. La verdad siempre tiene enemigos, y la información cuando no es controlada, es peligrosa para algunos. Eso no cambiará nunca. 

  

  

  

viernes, 13 de marzo de 2026

50 metros

 Estuvo desaparecida durante nueve largos años y estaba a tan sólo cincuenta metros de su casa.

 El misterio de la desaparición de Francisca, se resuelve y lo hace desde la proximidad; su asesino es un vecino y su tumba provisional, un pozo de una casa casi contigua a la suya propia. 

 Es el duro colofón a la semana de celebración de la mujer trabajadora que se ha saldado con más muertes; a la de Francisca se suman las de Síbora, que apareció emparedada detrás de un muro de una casa y las de Dolores, Antonia y Laura, fallecidas en un incencido provocado por el asesino.

 En muchos casos los criminales son reinicidentes, sobre ellos ya pesaban denuncias y órdenes de alejamiento. Es obvio que no es suficiente. 

 Lo que algunos quieren ver como una excepción, está enquistado en nuestra sociedad; sin ir más lejos uno de mis vecinos, se jacta de tener una orden de alejamiento de su ex, a la que acusa de tergiversar y lo cuenta sin sonrojo, a viva voz, a quien quiera escucharlo. 

 Seguimos estando enfermos de machismo, rodeados de pretendidos gallitos que quieren pavonearse en un corral en donde no hay más que gallinas.

 Que de este mal sólo nos curamos con educación es un hecho, pero mientras eso cuaje, los recursos que se destinan a impedir que estos energúmenos puedan hacer daño tienen que duplicarse.  Dobles víctimas, maltratadas por sus parejas y sometidas a indefensión por las administraciones.  Hacerlo no es ideología ni adoctrinamiento, es justicia.

  

jueves, 12 de marzo de 2026

Memoria pequeña

 Dice un refrán, que nadie muere si vive en el corazón y en la memoria de quienes lo recuerdan.

   Recuerdo que se agosta, palidece, termina por secarse como una planta mal cuidada.

 Y muere.

 Ayer, pese a que se realizaron los mismos homenajes con pequeños actos oficiales, que vienen llevándose a cabo desde hace veintidos años, apenas si se hicieron eco los medios de los terribles atentados que segaron la vida de ciento noventa y dos personas, culpables de viajar en trenes de corta distancia. 

 Como el que utilizo yo ahora desde que me fui a vivir a a la periferia.

 La memoria colectiva los ha enterrado, dos veces; cuánta gente pasó ayer por Atocha, o por Santa Eugenia y se percató de que era 11M, dia de aniversario, de un luto que cada año se blanquea más, convertido en polvo de olvido. 

 Hoy mi mente está curiosamente con sus familias, más que con los fallecidos, cuyo desamparo por la pérdida no se atenua con los años y a los que a buen seguro, el silencio o el paso de soslayo por la efeméride les hace daño, muchísimo daño.

 Como a tantas otras víctimas inocentes. 

 Qué breve y pequeña es la memoria, incluso para las cosas más sentidas y luctuosas y qué mal habla de nosotros.

  

 

  

miércoles, 11 de marzo de 2026

In memoriam. Alfredo Bryce Echenique

 Llegó a mis manos hace más de treinta años, en una edición de bolsillo de la Editorial Anagrama, siempre atractiva por sus colores llamativos y formato cómodo. Me llamó mucho la atención el título, esa vida exagerada, prometía una historia que  a buen seguro tendría chicha y cosas divertidas; desde luego no me equivocaba.

 Ese fue mi primer encuentro literario con Alfredo Bryce Echenique, fallecido ayer a los 87 años  en su Lima natal, leyendo La vida exagerada de Martín Romaña.

  Escrita con tono decadente, narra la historia de un peruano de clase social alta que emigra a París con el objeto de convertirse en escritor. El texto pasa así a convertirse en un texto vital, laberinto de historias y personajes que se suceden en cascada,sumergidos en un sinfín de anécdotas hilarantes, pivotando sobre el eje de la necesidad de amar y ser amado de parte del protagonista, que tras ser abandonado por su esposa Inés, encuentra consuelo en una joven muy bella, Octavia de Cádiz, de quien termina enamorándose.

  Fue la tercera novela del autor de Un mundo para Julius, uno de los grandes baluartes de la novela del post boom, bajo el paraguas y la ayuda del otro gran autor peruano, Vargas Llosa, de quien nunca fue rival aunque pudise parecerlo,  ni personal, ni literario.

 Magnífico contador de historias, cronista de las desigualdades sociales de su país y   de América, de las grandes contradicciones e injusticiales sociales que tanto han diezmado el progreso de las naciones del nuevo continente. Se va un literato brillante. Que la tierra te sea leve.

martes, 10 de marzo de 2026

Trapero

 Mañana fría y lluviosa, camino dormitando por las calles en dirección a la oficina; la costumbre de ir mirando al suelo, me da réditos; encuentro una moneda dorada, cuyo valor sólo distingo cuando la tengo en la palma de mi mano, es de 20 céntimos.

 La guardo en el bolsillo y sigo mi camino, con mi pequeño tesoro en el bolsillo, por el que la mayoría de la gente se pararía y se agacharía para atraparla, algo que no ocurre con las monedas marrón oscuro, especialmente si son de uno o dos céntimos.

 Todo es dinero, tienen su valor; como lo tienen otras muchas cosas, pequeños descubrimientos que en la calle uno puede encontrar; la mayoría pasan desapercibidos, por parecer desvencijados, trasnochados, viejos,  por no tener público que los consuma; es el caso de los libros, algunos son joyas que merecen cambiar de manos, por estar bajo custodia de quien no sabe apreciarlos.

 Desde cuando la almoneda no es un tesoro. 

 Puede que en otra vida haya sido un trapero, ese oficio que antaño era el modo de sustento de muchos, que rebuscando en la basura encontraban objetos que luego convertían en negocio; lo pienso porque, incluso estando dormido, a primera hora de la mañana, con poca luz en las calles, soy capaz de percibir objetos minúculos con brillo, como si de una ucarra se tratase; instinto observador que da para acaparar pequeños tesoros y argumentos para poder narrarlos por escrito, en modo de anécdota.

lunes, 9 de marzo de 2026

Pasarela

 La playa de El Bocal, en el barrio de Monte en Santander es una zona de costa transitada y conocida por sus vistas y la hermosura de un Mar Cantábrico que hipnotiza con tan sólo mirar sus aguas.

  El martes pasado mientras un grupo de personas cruzaba por ella, se vino abajo una pasarela de madera habilitada para facilitar el paso entre dos acantilados. Fruto de la caida al mar, seis personas fallecieron.

 Comentando el suceso con una amiga, me preguntaba si me parecía justa la vida, a lo que contesté com un sincero y rotundo, NO. 

 Seis muertos, con edades comprendidas entre los 19 y 22 años. No quiero ni pensar en el dolor de sus familias.

 Apenas han trancurrido siete días y ya están los políticos echando balones fuera, incapaces siquiera de asumir responsabilidades. Ni Ayuntamiento ni el Ministerio de Medio Ambiente asumen responsabilidades. 

 Dolor y asco, mucho asco, no puede generar otra suerte de reacción la actitud y respuesta de unos funcionarios públicos que están para todo menor para servir, aquello para lo que existe la función pública. Bastaría con que tuvieramos la suerte de que accediesen a esos puestos personas que tuvieran eso claro. No haría falta nada más para eliminar tanta indignidad.    

domingo, 8 de marzo de 2026

Ron Arad

 Seguir con rigor las operaciones de la nueva guerra, tan impulsiva como sangrienta, tiene su grado de complejidad, más si cabe con el hermetismo con que se están mostrando los detalles de cada escaramuza, de cada incursión y objetivo declarado.

 Los estadounidenses aprendieron en la Guerra de Vietnam que hay dos guerras que  combatir cuando se envía a los soldados al frente de batalla: la propiamente militar y la de la opinión pública, que puede escandalizarse, horrorizarse y dejar de mostrar apoyo si se le muestra toda la crudeza de los resultados de las acciones castrenses. El filtrado y control de lo que se cuenta es medido por ello al milímetro.

  Nos llegan noticias de los resultados, pero no de las estrategias y objetivos a perseguir; instalaciones militares destruidas, infraestructuras civiles estratégicas inutilizadas y la caza y asesinato de los jerifaltes del régimen iraní, con el objeto de descabezar y aniquilar un régimen de terror, sobre el que poco o nada se ha denunciado en tantos años de abusos, crímenes y menosprecios. Cerca de cincuenta, desde que la Revolución Islámica cercenara el gobierno del Sha y lo mandase al destierro.

 Nos quedan semanas de conflicto, de destrucción, de configuración de este nuevo mundo que esta aniquilando las reglas del viejo, donde el nuevo sistema de equilibrios tendrá que encontrar su nuevo punto de pibotaje; La geopolítica tiene puntos de este calibre cada cierto tiempo y nos esta tocando vivir uno de esos momentos de ruptura y reestructuración. En realidad nada nuevo, por mucho que queramos pensar lo contrario.Territorios, materias primas, intereses a repartir... El pastel cambia el reparto, aunque no necesariamente de manos.

 Es por esto que entre todas las acciones militares establecidas, llame la atención la llevada a efecto por las tropas de élite hebreas en Nabi Chit, una aldea al este del Libano. 

 Se organizó con un singular objetivo: los israelíes pretendían encontrar los restos del piloto Ron Arad, que fue capturado en 1986 durante otra de las arremetidas cíclicas de las fuerzas de Tel Aviv contra el territorio libanés. Arad fue capturado por un grupo armado local y desapareció desde esa fecha, tras un primer intento de canjearlo por presos, pues durante un tiempo se supo que estaba vivo. Los servicios de inteligencia israelies, le creen muerto desde 1988, después de ser torturado hasta la muerte.

La búsqueda de Ron Arad ha adquirido un carácter casi mítico en Israel, que nunca ha cesado de buscar sus despojos.

 Las imágenes de un pequeño cementerio con una tumba profanada donde se creía que estaba el malogrado piloto, lo dicen todo, impactan.

 Seguramente sean una excelente metáfora de lo que son los halcones que gobiernan el país de los hebreos.

  Arriesgar vidas, material militar y asumir los costes de una operación de esa magnitud, apoyada por unos bombardeos que han asesinado a gente inocente, cuya única culpa era residir en la zona, es un despropósito que desborda cualquier intento de entender con lógica lo sucedido. Es ese grado de obsesión,  lo que alimenta comportamientos acendrados, posturas radicales, imposibles de contener con parlamento alguno.

  

 

  

sábado, 7 de marzo de 2026

Retiro en casa

 Apuro mi café quentinho de cápsula. Miro con desgana los periódicos en el ordenador. Tantas cosas están pasando que terminan por hacer perder la atención y desviar el foco hacia otra cosa.

 He conseguido dormir algo en el último tramo de la noche. Después de tres días vuelvo a tener cerca la sensación de descanso: el tendón me ha dado una tregua y por fin, el anti-inflamatorio  me ha permitido girarme en la cama sin dolor. En este sábado en el que podía hacer muchas cosas mi única meta será precisamente esa, dormir.Prioridad absoluta.

 Aviso para navegantes. El cuerpo, siempre sabio, me ha mandado sus quejas y protestas, toca coger el testigo y ponerse las pilas con la obligación de gestionar los descansos, sin reposo, no hay continuidad.

 Apagaré el ordenador enseguida. Aunque son las diez de la mañana, volveré a tumbarme, a intentar dormir un poco más. Hoy el día ya lo tengo organizado. Consiste precisamente en eso, en no planear nada, ni siquiera leer. Parar, completamente. Justo lo que no hago nunca.  Cambio de hábitos, toca revisión. Cuarenta y ocho horas de retiro en casa para planteármelo. 

viernes, 6 de marzo de 2026

Manguito de los rotadores

 Dolor, la vieja tendinitis que va y viene desde el confinamiento en plena pandemia ha veulto para hacerme una incómoda visita.

 Esta vez lo ha hecho con ganas, el dolor es intenso, me deja practicamente todo el brazo izquierdo adormecido. Molesta mucho, especialmente por la noche, reduciendo a la mínima expresión las horas de de descanso en la cama.

  Hoy he venido a trabajar con apenas tres horas de sueño. Llevo toda la mañana como un zombi. Miro el reloj y veo que el minutero apenas corre; quedan muchísimas horas antes de que llegue la hora de fichar y salir de la oficina.

  Es un manguito, está a la altura del brazo, justo en el punto en que se une con el hombro; limita tanto mi capacidad de movimientos, que apenas si he  podido vestirme, agacharme para atarme los cordones de los zapatos.

 Parezco un tullido,estoy molesto, irascible, encima hoy mis compañeros de trabajo esán especialmente parlanchnes, con ganas de hablar y me dan dolor de cabeza aunque no sea su culpa. El cansancio más que el dolor, me tiene reducido a la mínima expresión.

  Llegaré a casa y pasaré el resto del día tumbado, segurmente esa sea mi tesitura durante todo el fin de semana. El cuerpo no me pide otra cosa  que no sea dormir; mis ojos cansados siguen con dificultad éstas mismas líneas que escribo.

 Descanso y química, confiando en que las cremas y pastillas hagan su efecto cuanto antes. Todo por un manguito rotador que ocupa más espacio escribiéndolo que el que tiene realmente dentro de mi cuerpo. 

jueves, 5 de marzo de 2026

La península de las casas vacías

 Está a la venta la edición número veintinueve, que permite al autor del libro haber superado la cifra de los trescientos mil ejemplares vendidos en apenas dos años, desde que saliera a la venta la primera de sus ediciones.

 La que tengo en casa y acabo de terminar de leer, fue adquirida en la Feria del libro de Madrid en 2024, firmada con dedicatoria por su autor. Ya entonces el libro contaba con muy buenas críticas, aunque nada hacía presagiar el bombazo literario en que acabaría convirtiéndose.  

 La península de las casas vacías, (Editorial Siruela, Colección Nuevos tiempos), es la ópera prima de David Uclés, un filólogo ubetense de treinta y seis años que ha dedicado años de trabajo para construir este texto, una visión personal, intima y mágica de la Guerra Civil Española. Desde el ficticio municipio de Jándula, que toma su nombre del río que pasa por la provincia de Jaen,narra la historia de una familia andaluza marcada y divida por el conflicto, como sucedió con tantas otras a lo largo de los tres años que duró la contienda y los muchos otros de posguerra que siguieron después, marcados por una represión contra los vencidos.

 Para quienes desen leer sobre el tema y quieran hacerlo desde esta aproximación  completamente diferente, ajena al lenguaje histórico, pero sin perder un ápice de rigor en los hechos narrados; un libro que por momentos parece un cuento, pese a mostrar hechos terribles de una dureza extrema, que hacen imposible evitar la conmoción en el lector. Un libro especial y único, que sin duda marcará la carrera profesional de su autor, que posiblemente ha alcanzado el cénit de su capacidad creativa al comienzo de la misma. 

 



 

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