El aire está cargado, conviene ventilar, aunque parece como si de un tiempo a esta parte no hubiera ventanas que abrir, por donde hacer correr el aire.
Instituciones que están en tela de juicio, que no se respetan, ni se aceptan sus pesquisas, por considerar todo procedimiento abierto politizado.
La calidad de nuestra democracia baja enteros por momentos, siendo impropia de un país occidental y avanzado, de un estado miembro de la Unión Europea. Convertir cualquier elemento como parte de la disputa política, cavando trincheras donde posicionarse, dista mucho de ser un espacio de disputa natural y de respeto, ese del que carecemos ahora, por apostar por la confrontación permanente. Esto tiene que acabar, hay que salir de esta espirar de radicalismo, de cuestionamiento de lo que hacen los funcionarios públicos, no puede ser que haya que respetar a la justicia cuando me conviene, y lanzar dardos contra ella cuando me investiga.
Cuánto tiempo más va a durar este ambiente irrespirable, qué tiene que pasar para que las cosas cambien. Tensar la cuerda sólo sirve para reventar las costuras de un sistema que tanto nos ha costado darnos.Cordura y sentido común para superar una crisis sin precedentes. Prueba de consolidación y de madurez que hay que afrontar, por lo mucho que nos jugamos en ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario