Cuentan que ocurrió unos minutos antes de las cinco de la mañana de un domingo, 3 de septiembre de 1967.
Todo el tráfico rodado de Suecia quedó paralizado por orden gubernamental. Cuando el reloj marcó las cinco en punto de la mañana, los vehículos que estaban en circulación cambiaron de carril y reanudaron la marcha, pero por la derecha. El cambio se hizo efectivo y desde ese preciso instante, la forma de conducir del país escandinavo se adecuó a la de todos los paises de su entorno.Ese momento quedó inmortalizado para la posteridad como Dagen H, (Día H).
La cosa venía de lejos, de hecho doce años antes se había celebrado un plebiscito en el que las autoridades preguntaron a los ciudadanos si querían el cambio; un abrumador 83% se opuso al mismo; aquello no fue óbice para que los dirigentes, apenas una década más tarde impusieran el cambio pese a la manifiesta oposición mayoritaria y la gente lo aceptó, sin más.
La decisión parecía de perogrullo; El 90% de los vehículos en el país ya tenían el volante a la izquierda, causando visibilidad reducida y accidentes al adelantar en carreteras por la izquierda. La decisión era de sentido común y el sentir mayoritario pronto se adhirió al mismo.
¿Alguien se imagina una cosa así en este país, que de un día para otro, nos cambien el sentido de la circulación sin que nadie proteste?
Cosas del proceder de una cultura distinta a la nuestra, alguien dirá, posiblemente con razón, la misma que permite cambiar por convención las normas, amparadas por una cuestión elemental de seguridad vial y salud pública.Según de qué latitud estemos hablando, las cosas se gestionan y digieren de un modo diverso.
Para 2030 no será posible circular por el país con un vehículo propulsado de combustión interna. Nuevamente lo relativo a la movilidad será noticia, en primicia con otros paises europeos, subidos a la ola ecológica y sostenible como Países Bajos o Dinamarca.
Un ejemplo a seguir, en mi opinión claro está, en lo verde y en alguna cosa más. Envidia de hábitos más reposados, de gente mucho más cabal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario