Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




lunes, 20 de febrero de 2017

Una vuelta por el centro

 Otro domingo más de vuelta por el centro. Otra quedada para ir a comer y tomar algo por la tarde y una vez más el punto de encuentro es  la estatua del Oso y el Madroño. Es lo habitual quedar ahí o en el kilómetro cero, pero las aglomeraciones de turistas y no tan foráneos con la intención de sacar o sacarse fotos delante de uno u otro sitio hacen aconsejable poner un poco de distancia del punto de reunión. Aun no me hago a la idea de su nueva ubicación, justo al final de la Calle Alcalá que es la entrada a la Puerta del Sol. Acostumbrado a verla en el límite entre la plaza  y la Calle del Carmen, aún sigo sin entender su nuevo emplazamiento. Incluso me da miedo que algún tipo despistado se salga de la calle con su vehículo y se la lleve por delante, aunque para eso antes tenga que pasar por encima del puesto de bicicletas que han puesto delante. Dice la gente mayor que esa fue su ubicación orginaria en una plaza que aunque mantenga siempre su esencia no deja de sufrir cambios: El cartel de Tío Pepe, la construcción del tragabolas donde en tiempos hubo un pequeño intercambiador de autobuses junto a una estatua de la Mariblanca, y que es la via de acceso que te sumerge en las profundidades de la ciudad con su nueva linea de cercanías o la estatua de Carlos III colocada en mitad de la plaza por mayoría popular a mediados de los noventa.

  Está concurrida a esa hora. Siempre lo está, más si se trata de un domingo, pero parece que esta vez hay más trajín del habitual. A una manifestación en la que abundan banderas de Comisiones Obreras, se une un coro de mariachis que tocan rancheras cerca de la Calle Preciados. Toda una legión de gitanas con sus ramas de romero se lanzan a la caza y captura de algún despistado, mientras que Bob Esponja y sus globos o alguna de las estatuas humanas caraterizadas con personajes diversos esperan quien quiera sacarse una foto en ellos. Bolsas y más bolsas vuelan sujetas por sus asas, de la mano de sus nuevos propietarios, que caminan entre los presentes dando colorido. Al lado de la puerta del tragabolas esta instalada una mesa de votación donde los vecinos que se hayan apuntado pueden votar a las iniciativas que propone el Ayuntamiento. Segways haciendo slalom entre los viandantes o los que estamos parados, pendientes de ver entre la multitud a nuestra cita, y mientras entrado y saliendo constantemente gente de la tienda de Apple que por momentos parece tener más publico que los vomitorios del metro y cercanías.

 Parece mentira que una plaza como la de la Puerta del Sol pueda dar cabida a tanta gente que accede a ella desde cualquiera de sus calle adyacentes: Carretas, Correo, Mayor, Arenal, Preciados, Carmen, Montera, Alcalá o  San Jerónimo, aunque lo que realmente me admira es que, sin quererlo es espacio de encuentro y de disensión. de homenajes y de críticas. de celebraciones y protestas, de procesiones de semana santa, carreras deportivas, zona de paso de rebaños como parte de cañada real...

  Para cualquier cosa que se le ocurra a uno es buen sitio para estar. Es un punto de encuentro con mayúsculas. Vengamos a lo que vengamos, todos tenemos cabida en ella.