miércoles, 23 de septiembre de 2026

El poder de la sangre

 Se llamaba Lizzie Borden y era la hija de un hombre de negocios de Massachusets en EE.UU.

 Con tres años quedó huerfana de madre. Esa ausencia se contrarrestó apenas dos años después, cuando su padre volvío a contraer matrimonio. 

 Pese a la holgada y cómoda vida que se presuponía que podría llevar una familia acaudalada, el padre siempre se caracterizó por su tacañería y por la frugalidad en los gastos corrientes, que hacía que en su casa no hubiese si quiera agua corriente; argumentos más que suficientes para servir de móvil a su presunta asesina que cometió los crímenes salvajemente, a machetazos asesinando a su padre y a su madre postiza.

  Esta es la historia de un parricidio, uno más que aconteció hace más de ciento treinta años. Una historia que bien podría pasar por una de tantas, como desgraciadamente conocemos de cuando en cuando; sin embargo ha saltado a la palestra a cuenta de una serie producida por Netflix, que narra los entresijos de un crimen que quedó impune, al ser inconsistentes las pruebas que apuntaban a la hija conocida entre el populacho como la loca del hacha.

 Historia que caló hondo en el imaginario colectivo, así como creció el  misterio en torno a su figura que se popularizó a través de una conocida rima infantil anónima estadounidense (Lizzie Borden took an axe, and gave her mother forty whacks...)  

 Es el poder y el magnetismo de la sangre, de la muerte y de sus ejecutores, que alcanzan fama y nombre y pasan a la posteridad, sin que lo horrendo de sus acciones haga de menoscabo alguno a la hora de hacer méritos para el recuerdo. Lizzie murió de vieja, de neumonía y tanto la casa donde se produjeron los hechos como aquella en la que vivió con su hermana, en el mismo pueblo, siguen en pie, tan erguidas como su nombre, parte ya de la cultura popular de su país.    

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

El poder de la sangre

 Se llamaba Lizzie Borden y era la hija de un hombre de negocios de Massachusets en EE.UU .  Con tres años quedó huerfana de madre. Esa au...