Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




jueves, 15 de enero de 2015

27 de Septiembre

Tras unos meses de cierta zozobra, de idas y venidas y encuentros cerrados en falso sin avance alguno, al fin han sido desveladas las incógnitas. El denominado Proceso soberanista catalán tiene, definitivamente, fecha de continuidad, la que dirimieron ayer las partes implicadas en el mismo en el Palau de la Generalitat. A media tarde, en comparecencia antes los medios, el President Mas comunicó a los asistentes las bases del acuerdo al que se había llegado tras cuatro horas de debate y que desemboca en un nuevo adelanto electoral señalado para el otoño, con fecha de veintisiete de septiembre.

 De lo acaecido ayer solo una cuestión parecía obvia: la de que debía alcazarse algún tipo de acuerdo que sofocara la etapa de desgaste que el bloque soberanista ha sufrido a lo largo del periodo posterior a la consulta, periodo fecundo en reuniones y declaraciones pero escaso en acuerdos y consensos, que ponían al limite la viabilidad de una iniciativa en duda por la disparidad de criterios entre las fuerzas dominantes (CDC y ERC) y la debilidad que le acarreaba la pérdida de elementos anteriormente adscritos a la causa secesionista, como  la protagonizada por ICV y su lider Herrera, que ya incluso antes del nueve de noviembre manifestó sus diferencias con el Govern, en el fondo y en las formas. A esa deserción quizá habrá que sumar, en fechas venideras la de la organización ausente ayer en las disquisiciones rupturistas, las CUP, que en todo momento han defendido la convocatoria electoral para antes de las elecciones municipales previstas para esta primavera. Veremos si el abrazo sincero entre Fernandez y Mas, que tanto juego suscitó y que fue objeto de críticas por parte de Iglesias y Podemos, es suficiente argumento para mantener la unidad de acción de dos fuerzas politicas tan antagónicas ( CDC-CUP),  que parece irreal que puedan llegar a punto de acuerdo alguno. La caida de la agrupación antisistema del acuerdo alcanzado ayer, sería sin duda un duro varapalo que asumir por parte de las organizaciones aspirantes a declarar la independencia en 2016.

 ¿Cómo queda el panorama politico catalán tras la cita de ayer? Parece obvio que el otrora acorralado President gana oxígeno y tiempo, además de obtener ciertos logros que eran prioridades, como la de aprobar los presupuestos de 2015, para lo cual requería la reactivación del pacto de legistatura con Esquerra; queda por ver en qué situación queda ésta tras su incuestionable cesión en diferentes temas  importantes:  fecha electoral, configuración de listas con independientes, apoyo a unos presupuestos poco sociales... El liderazgo de Junqueras, amparado por razones emocionales más que politicas en muchos casos, que han calado en una parte significativa de su electorado, dejan sin embargo ahora  en entredicho la credibilidad de su organización supeditada a la agenda de un presidente que además de presidente es tambien lider de un partido que pugna por liderar el espacio politico catalán. Casi habría que decir lo mismo de las organizaciones sociales invitadas al evento de ayer ( Omniun, Assemblea), defensoras a ultranza de votar cuanto antes, en marzo, para anticiparse a la agenda del estado y así no dejar en manos de Madrid la manija de la toma de decisiones importantes.

 Se trata de un simple aplazamiento, que busca comprobar cual es la evolución de un espacio electoral extremádamente volátil en estos momentos. La irrupción de Podemos en el escenario, la única fuerza de proyección estatal capaz de arrebatar votos a fuerzas politicas centradas en un solo ámbito territorial, y que en el caso de Cataluña han conseguido atraer en su proyecto municipal a fuerzas anteriormente partidarias de la agenda promovida desde la Generalitat, permiten suponer apasionante, por ejemplo,  la pugna por la alcaldia de Barcelona. La irrupción de Ada Colau, antigua dirigente de la PAH y mentora de la fórmula electoral Guayem a la que se sumarán Podemos e ICV, será una magnífica piedra de toque con la que tendrán que lidiar Trias y Bosch si quieren mantener en sus manos el bastión electoral más importante de todo el territorio. Ni que decir tiene que el experimento Guayem puede ser extensible a otras ciudades importantes de Cataluña. Independientemente de que el votante medio no actue igual en unas elecciones u otras dependiendo de que sea lo que tenga que elegir, estos próximos comicios electorales tienen la trascendencia de observar cual va a ser el comportamiento de Podemos desde la consecución  de los cinco escaños que posee en el Parlamento Europeo.

 Hablamos pues de una simple moratoria, aunque el tiempo en situaciones como esta suele ejercer un grado de desgaste que en el caso que nos atañe aún está por determinar. Veremos en qué queda este aplazamiento del que sólo tenemos garantizado una cosa: otra estampa bucólica para el nacionalismo catalán al hacer coincidir la proxima Diada, con el inicio de la campaña electoral y la designación de la fecha de los comicios, un año exacto despues de firmarse la declaración conjunta que convocaba el 9N. Otro hito más del que la historiografía catalanista se hará eco para el uso y disfrute de generaciones venideras.

 PD.: De Partido Popular y PSOE no hablamos. Si algo ha conseguido la agenda politica catalana es haber borrado de la ecuación de poder y decisión a las dos principales fuerzas estatales, en franco declive y con visos de sufrir trasvases de votos frente a fuerzas emergentes como Ciutatans. Para hacerselo ver,  sin duda.