Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 9 de mayo de 2014

Obligatoriedad del casco para ciclistas


 Ya esta vigente la norma. Ya ha entrado en vigor. La nueva Ley de Trafico y Seguridad Vial, cuyo proyecto fue aprobado en las Cortes el pasado 20 de marzo, se pone en marcha desde hoy, día nueve de los corrientes. Entre sus múltiples medidas, sorprende la de la obligatoriedad del caso en menores de dieciséis años; el no hacerlo supondrá una multa de doscientos euros, que tendrán que pagar los tutores legales del menor, responsables últimos y como es normal, personas solventes que puedan hacer efectivo al coste de la infracción cometida.

 La norma no hace excepciones, y no indica si es obligatoria en unos sitios u otros. Ya sea en un parque publico, en el propio carril-bici, o en el interior de una urbanización donde viva el menor con sus progenitores, el uso del accesorio para la práctica de la bicicleta es mandatorio sin margen alguno de discusión.

 ¿Es acertada la norma?, y antes que eso ¿ Tiene la ponderación adecuada su aplicación? No son pocos, entre padres y aficionados a la bicicleta los que han alertado del exceso en la puesta en práctica de tan obvia medida de seguridad. ¿ Hay un fin recaudatorio antes que de seguridad detrás de esta medida? A tenor de las conclusiones que se pueden extraer de la aplicación de la medida, lo suyo es considerar que sí.

 El debate entorno al uso y disfrute de la bicicleta, cada vez va ganando más enteros, en lo que es la adecuación en nuestro país de una realidad de amplia implantación fuera de nuestra fronteras. Dicho de otro modo,  por fin nos estamos poniendo al día en el uso de un medio de locomoción que hasta hace bien poco vivía horas muy bajas. Apenas reducida al espacio del ocio o la practica por afición, en fines de semana, tan solo era noticia por las todavía frecuentes muertes acaecidas en nuestras carreteras y calles por causa de atropellos. Sin embargo los tiempos han cambiado, y con ellos la visión que se tiene de este medio de transporte que además del consecuente beneficio físico, puede conllevar ahorro económico en unos bolsillos tan depauperados a causa de la crisis. Medidas como tratar de cerrar el espacio del centro de las ciudades al trafico rodado o el ir habilitando mas carriles y aceras-bici, harán el efecto llamada necesario para incentivar el uso de tan saludable medio.

 En medio de este clima proclive, ¿ Qué sentido tiene sancionar tan desproporcionadamente a menores a quienes debe animarse en el uso del casco por su propia seguridad? Una norma siempre ha de estar ajustada a unos patrones de equidad y mesura, de tal modo que su aplicación se ajuste a las necesidades de aquella práctica sobre la que pretenda  aplicarse. En este caso, esta norma tiene un efecto intimidador, que va a desanimar a padres y tutores si su aplicación es seguida con literalidad y al pie de la letra, visto el alto coste económico que tiene la infracción.

 Aun con todo, que el debate esté ahí es ya un triunfo para los que amamos el deporte de las dos ruedas. Es por ello que seguiremos invitando a quienes lo practiquen a que hagan un uso adecuado del vehículo y del medio por el que circulan, siempre en unas condiciones seguridad normales, independientemente de lo que marquen y dicten las reglas. Sá al casco, para mayores y menores, pero con sentido y cuando sea imprescindible por razones de seguridad.