Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 23 de mayo de 2014

Censura Televisiva

 Es la polémica de la semana. En ella media, cómo no, el asunto estrella para los aficionados al deporte del balompié, aunque la trifulca nada tiene que ver con el evento que se celebra este sábado. En esta ocasión la caja de los truenos se ha destapado a cuenta de un anuncio que con motivo de la final de Lisboa, una muy conocida marca de refrescos ha puesto en órbita en todos los medios. En él un padre en actitud tierna, acepta de buen grado el cambio de equipo del hijo para agradar a su nueva novia con la que empieza a salir, en lo que se interpretaba como un gesto de bondad y tolerancia hacia un cambio que en la realidad parece imposible de aceptar, ni aún en las edades más tiernas, para un deporte cuya pasión y entrega, deja lejos de toda posibilidad la opción de un cambio de colores.

 Hasta ahí. Todo parecía terminar en esa especie de cuento con moraleja donde ternura y sentimientos se mezclaban con afición y entrega futboleras; hasta que a mediados de semana, la Asociación de Víctimas del Terrorismo, denunció el hecho de la militancia en gestoras pro-amnistia del adulto protagonista del anuncio, actor nacido en Rentería, que como otros compañeros de profesión, se caracteriza por aprovechar su oficio para dar publicidad a sus ideas políticas.

 No es algo nuevo., Ya vivimos algo parecido a cuenta del artículo aparecido en prensa firmado por un ex-futbolista, donde se criticaba la no puesta en libertad de un etarra en huelga de hambre en protesta por su no excarcelación.. Aquel, al igual que este, sufrió toda suerte de oprobios e insultos, llegando a perder algún contrato publicitario.

 El anuncio fue retirado de la parrilla televisiva; y aunque la marca de refrescos anunciadora, alega en su defensa, la finalización de la campaña en cuestión,por no dar los resultados apetecibles, la forma de anunciarlo y el modo de retirarlo, deja a las claras la primacía de los intereses económicos, temerosos de la posible publicidad negativa que todo esto acarrearía., sobre los éticos y morales. Porque en esta cuestión hay una base moral fuera de toda duda. ¿Está  bien aceptar la presión de la asociación de Victimas, cuya crítica es aceptable dentro de la lógica democrática que permite que se pongan en juicio los planteamientos de otros cuando se crean incorrectos? ¿ Ha actuado correctamente la marca anunciadora? ¿ Se han creado perjuicios al actor de cuyas ideas no daba cuenta en el anuncio?

 Caminamos sobre una linea peligrosa, aquella que marca los límites entre lo que debe ser punible, protagonizar actividades violentas o alentarlas sin más las mismas, y lo que debe ser , a lo sumo criticable, pero no por ello sometido a condena. Las opiniones del actor, pueden estar muy lejos de lo correcto o aceptable para la opinión mayoritaria de esta sociedad, dolida con la barbarie terrorista y que en cuestiones de este calado siempre optará por ponerse del lado de las víctimas, pero en ningún caso son motivo o justificación para eliminar o poner en duda el trabajo y la integridad de nadie.  Si hay alguien que ha obrado mal, y se ha equivocado es la marca de refrescos, por no haber sabido aguantar la presión y mantener un anuncio en el que el mensaje nada tenía que ver con sus protagonistas. Otro error más, por cierto, y  de bulto de una marca ya malparada a cuenta de un expediente de regulación de empleo que no se supo justificar ni explicar ante la opinión pública.

 Vivimos en una sociedad libre. En un régimen democrático. En ella tienen cabida todas las opiniones, incluidas aquellas que no nos gustan. Si damos carta blanca a quienes quieren imponer un modo de pensar, perderemos la esencia de toda sociedad libre y autosuficiente, e iremos a un régimen donde solo los afines a las ideas mayoritarias tendrán hueco y proyección, marginando así de ese modo a todos los demás.En gestos como este es donde se mide la madurez de un régimen democrático. Y en este caso se ha notado la bisoñez y necesidad de seguir avanzando del mismo.