Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 7 de marzo de 2014

Encomiendas


 La alcaldesa se encomienda al Cristo de Medinaceli y aprovechando la tradicional visita que muchos devotos y creyentes realizan a la Iglesia en Madrid, pide la intercesión del Cristo para que de trabajo a los madrileños.

  El ministro del interior acude a un acto de homenaje a la figura de Teresa de Jesús y confirma que también él ha pedido que interceda la santa por este que fue su país, y sus ciudadanos; de hecho va incluso más lejos y asevera su convencimiento de que la mística de Ávila vela, con seguridad, por los intereses y penas de sus  compatriotas ad vitam aeternam.

 La ministra de empleo, anticipándose a los anteriormente citados, hace alegaciones de igual calibre aprovechando una romería de la Virgen del Rocío.

 Peinetas, mantillas, visitas en pleno a consagraciones de santos en Roma ... Esta España huele por momentos a incienso y cirio. Y es que es de recibo afirmar que no hemos tenido en democracia un gobierno más católico, apostólico y romano que este que preside el Señor Rajoy.

 Decía el otro día un amigo por medio de una de las redes sociales, que no entendía como podía España tener  problemas, estando tantos santos en los altares pendientes de nuestras miserias. Era inevitable reírle la ocurrencia.

 Seamos serios, quien lea esto con criterio objetivo y sin posicionamientos previos verá en mis comentarios una crítica obvia a las actitudes de determinados cargos públicos que parecen burlarse del sentido común. No es esta la actitud que espera un ciudadano de sus dirigentes. Nadie criticará ni los sentimientos, ni las creencias que cada cual pueda tener sobre lo humano y lo divino, pero cuando se trate de cosas mundanas, terrenas actitudes, y materiales decisiones son las que uno debe esperar de aquellos a los que se ha elegido a través del mandato que emana de las urnas cada cuatro años.

 Ha llegado la hora de encomendarse si, pero a la sensatez, y al trabajo. Quien crea en santos que rece cuanto necesite,en el ámbito privado; Para salir de la crisis no hay mas encomienda que la que se entrega al trabajo y a las actitudes decididas, aquellas de las que se derivan decisiones que, tal vez, tengan  influencia directa en las penalidades y problemas de la gente, y por extensión, traigan soluciones que tanta falta nos hacen. Más política y menos rezos, que en la res publica solo las actuaciones físicas y tangibles tienen resultados satisfactorios.

 Sin ánimo de hacer chistes fáciles, zapateros, a tus zapatos...