Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 16 de noviembre de 2012

Proceso de paz

 En medio de los desbarajustes en que andamos metidos de un tiempo a esta parte a nivel doméstico, siempre vinculadas esas pequeñas o grandes miserias, según se mire, según le vaya a cada cual en lo referente al bolsillo y siempre relacionadas inequívocamente con lo económico, hoy hemos tenido noticia de la detención de un miembro histórico de  la banda ETA en la ciudad inglesa de Liverpool. El sujeto en cuestión, veterano en estas lides de extorsionar y disparar en la nunca, andaba en paradero desconocido desde el año 1995.

 En su expediente delictivo, siempre según los datos que proporciona el Ministerio del Interior, al sujeto en cuestión ( Raúl Ángel Fuentes), como miembro del denominado comando Vizcaya y colaborador del comando Matalaz, se le atribuyen las siguientes acciones armadas, algunas de ellas con víctimas mortales: atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Pesues (Cantabria) en octubre de 1990; asesinato de Francisco Díaz de Cerio, ex guardia civil y ex trabajador de la central nuclear de Lemoniz en enero de 1991; asesinato en abril de ese mismo año del policía José Manuel Cruz Martín en Baracaldo (Vizcaya); asesinato del guardia civil Francisco Álvarez Gómez, en Ortuella (Vizcaya) en mayo de 1991.

 Detenido mientras planeaba otra fechoría ( colocar una bomba lapa), en 1991, fue puesto en libertad cuatro años después tras agotar el denominado  periodo de prisión preventiva que permite a un acusado estar recluido en espera de tener juicio. Como tantos otros casos que están en la mente de todos, aprovechó su puesta en libertad para no personarse ante el juez como era su obligación, pasando a vivir en la clandestinidad en la que ha permanecido semioculto. En todo este tiempo ha tenido tiempo de dimitir de sus actividades delictivas  junto a otro compañero de fatigas sangrientas alegando cansancio; en 2003 y a través de una comunicación interna de la banda de la que se tuvo constancia tras la incautación  de correspondencia en una operación policial en Francia, solicitó formalmente la desvinculación del entramado delictivo por razón de la falta de estrategia que consideraba tenía la organización criminal.

 No puede uno dejar de sorprenderse al leer historias de este tipo, Casi parece un episodio esperpéntico protagonizado por un delincuente de baja estopa y unas instituciones de bajo calado incapaces de enfrentar a un individuo del que se tienen pruebas concluyentes a un juicio. La desaparición en Francia, y su posterior localización en Inglaterra no hacen más que  añadirle condimento a una historia que por momentos registra tintes caricaturescos.

  Ha  pasado poco tiempo desde que la banda armada decidió declarar un alto el fuego de corte definitivo, considerado por algunos sectores políticos y sociales como el final de la violencia terrorista. Sin que se hayan verificado acciones adicionales como la entrega de armamento o el abandono de posturas de rechazo a la condena a la violencia, el mundo de ETA vive en estos momentos en un periodo de transición a caballo entre el cese definitivo de las hostilidades y la incorporación a la vida democrática y participativa mediante medios pacíficos recientemente los resultados de las elecciones vascas han supuesto un espaldarazo al proceso iniciado aquel veinte de octubre de 2011, apenas un mes antes de la convocatoria de elecciones
generales que daba mayoría absoluta al Partido Popular. La consecución de veintiún escaños en la cámara de representantes vasca por las siglas BILDU que alojan y dan cobijo entre otros a los simpatizantes del entorno etarra, son un primer paso en la necesaria normalización de un sector que a pesar de las declaraciones de intenciones sigue estancado y sin dar cancha a quienes pretenden eliminarles de la ecuación de la ilegalidad.

 La conferencia internacional de paz en San Sebastián celebrada días antes de la declaración de alto el fuego que contó con la presencia del ex secretario general de la ONU, Kofi Annan y el respaldo de otros líderes internacionales, pretendió ser el punto de partida de un proceso de paz que como tal no se ha definido ni perfilado en parte por la desconfianza de una sociedad y de sus representantes que siguen sin ver signos inequívocos por mucho que intente involucrarse a personalidades internacionales en el mismo. Recientemente la candidata a Lehendakari, Laura Mintegui declaraba su perplejidad por las detenciones que como la que atañe a este artículo, venían produciéndose en lo que ella consideraba una injerencia en el proceso de paz abierto. Ponía además como ejemplo las conversaciones de paz que guerrilla de las FARC y gobierno colombiano han celebrado en Noruega con vistas a desterrar el conflicto del país latino. 

  ¿Cabe hablar de proceso de paz? Para el mundo abertzale este comenzó cuando ETA movió ficha, pero un proceso bilateral no empieza hasta el momento en que las partes implicadas se involucran en el mismo. A decir verdad proceso como tal no existe entre otras cosas porque no está planteado: no tiene perfiles, no tiene interlocutores, ni objetivos claros a los que deba llegarse, entre otras cosas por la falta de credibilidad que el mundo etarra genera en la sociedad española en su conjunto hastiada por la falta de arrepentimiento de los verdugos por sus actos; eso invita a defender posiciones de inmovilismo por parte de una administración central que se decanta por aplicar la legalidad vigente y mantener la misma política penitenciaria y estrategia de capturas policiales; pero antes o después tendrá que hacer frente a este problema estableciendo  una hoja de ruta con todas sus consecuencias. Por ahora los hechos no pasan de un estadio preliminar: paso de eliminar la violencia al que hay que sumar el resultado de unos comicios donde el 25% de los sufragios respaldan el inicio de una solución dialogada. La configuración de la cámara de representantes con mayoría nacionalista sumando votos de Bildu y PNV solo puede mandar mensajes en ese mismo sentido de buscar el llegar a acuerdos.
 
 Será cosa de esperar acontecimientos y de observar en que momento se produce la reactivación en modo de titulares y portadas del  conflicto vasco  y su resolución. Hubo un tiempo en que ETA y sus andanzas eran uno de los primeros problemas de los ciudadanos de este país, en cambio ahora viven  postrados en un discretísimo segundo plano por razón de la crisis.