Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 20 de junio de 2014

Verstrynge

Reconozco que viví el día de ayer, festivo en la Comunidad de Madrid a cuenta de la celebración religiosa del Corpus Christi como un día más. Evidentemente la condición de no festivo para mi, ayudó sobremanera a que me aislara de todo lo que traía el día, cuyo plato fuerte era la Coronación del nuevo Jefe de Estado: Felipe VI.

 Apenas si me he hecho eco del evento a través de los medios escritos. No he visto apenas imágenes, salvo contadas fotos donde se reproducía nuevamente la parafernalia que rodea estos actos, rodeados siempre de una pompa y boato que me son esquivos por definición. 

 Más preocupado por leer reacciones, especialmente por parte de aquellos a los que menos entusiasma la  sucesión real, por diferentes motivos, si que acabé por percatarme de una foto en la que reconocí a un viejo profesor de universidad. 

 Pertrechado con un hábito que no le conocía, acostumbrado a verlo con camisa y jersey, o zamarra militar alemana, siempre con su sempiterno tabaco negro francés, Gitanes, que fumaba con profusión en el aula pese a que por entonces ya estaba prohibido fumar en espacios docentes, vestía en esta ocasión  una camiseta de color negro con una bandera republicana pintada en el centro en un dibujo circular, y vaqueros, aparecía en la foto sujetado por policías y civiles en una especie de zarandeo que más se asemejaba al típico juego de tirar de la cuerda que a otra cosa.



 Tras indagar un poco en lo que la imagen me ofrecía, descubrí que Jorge Verstrynge, Profesor de Ciencia Política, había sido detenido por la policía, y liberado con cargos, por asistir a una manifestación no autorizada en favor de la república, convocada en la plaza de Tirso de Molina, que como bien es sabido, pasa por ser el centro de reunión de los grupos menos proclives al sistema que nos rige.

 Pocos políticos habrá en este país que den más juego que el viejo delfín de Fraga Iribarne. Denostado por sus ex-acólitos hasta limites inimaginables, su deriva ideológica, lo ha ido llevando por diferentes ámbitos que van de Alianza Popular  al  PSOE pasando por Izquierda Unida, para militar ahora en la vigente y actual  Podemos de cuyos entresijos responde un compañero suyo y también ex profesor mío, Juan Carlos Monedero.

 Reconozco que la foto me ha producido desazón. Recuerdo con cariño y nostalgia las clases que recibí de este hombre, cuya especialidad, sociología de la guerra, queda muy lejos de mis aspiraciones intelectuales. Amen de tener un trato cercano y abierto, de dejar que te expresaras con total libertad en sus clases, que más que clases eran encuentros o conciliábulos donde un puñado de interesados en la política debatíamos sobre todo lo imaginable ( sobre la libertad, la representación política, el papel de EEUU en el conflicto de la Antigua Yugoslavia...), de que te regalase libros que el ya había leído y no quería almacenar en su casa, ya atestada de ellos, teníamos la fortuna de tener a mano el testimonio de un hombre que ha vivido como nadie los entresijos de la política española en un periodo tan apasionante como conflictivo: la transición española, sus consensos y la evolución posterior de los mismos. Capítulos como la financiación de los partidos que el conoció, especialmente AP y PSOE, a través de su amigo Alfonso Guerra, o los juegos de intereses que detrás de cada nominación hay en cada candidato, aderezaron muchas tardes de debate  y estudio que seguíamos con interés y fascinación a partes iguales.

 Puede que hoy sea un personaje venido a menos, que a raíz de sus más o menos acertadas apariciones, haya pasado de ser un político estirado de la derecha post-franquista a convertirse en un  militante antisistema que juega a ser más revindicativo y activista que nadie. Siempre sospechamos que a pesar de decir que se sentía bien en un segundo plano, necesitaba de la atención y los focos que un día los medios le ofrecían por razones políticas y sentimentales ( era foco de atención por su matrimonio con una dama de alta alcurnia de la sociedad madrileña, María Vidaurreta), prueba evidente de ello son sus apariciones, espaciadas en el tiempo pero siempre calculadas, con vistas a promocionar un nuevo libro o a llamar la atención sobre cualquier cosa o evento.

 Siempre sospechamos que Jorge, me permito tutearlo en este blog, era víctima de su propio personaje, creado con exceso y pasión que requiere de reactivarse cada cierto tiempo para no perder nunca el referente de sentirse importante, de estar en boca de todos, de ser comentario y motivo de tertulia de ser en fin, parte del imaginario colectivo de este país del que se resiste a desaparecer de un modo u otro.

 Hoy que casi es un personaje fuera de juego, y que acumula más repudios que alabanzas, aprovecho estas lineas para recordarle como lo que para mi siempre fue : un intelectual víctima de su ego y fantasmas, pero intelectual, de gran valía y capacidad, al que nunca debe dejarse de escuchar. Pese a quien pese incluido a él mismo, ocupa ya un espacio en la historia política de este país, por pequeño que este sea.