Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 12 de mayo de 2017

Historias de barrio.1. De pavones al cielo.

  En Pavones se vive en el límite. Durante mucho tiempo fue la última estación de la linea morada, la siempre rápida y eficaz linea 9. Formó parte del primer tramo que el último día de enero de mil novecientos ochenta, inauguró esta nueva vía de comunicación entre Sainz de Baranda y la ribera de Fuente Carrantona. Fue el límite durante esos primeros meses y hasta bien entrado los años noventa, antes de que el Consorcio de Transportes ampliara su número de paradas, prolongándolas mas allá de Madrid hacia Arganda del Rey, en su zona sur.

 Es límite de Moratalaz; aquí tienen su confín los cien mil hijos de un barrio que viven rodeados de dos circunvalaciones, la M-30 a la altura del Camino de los Vinateros y la M40, frontera con Valdebernardo. Es una zona residencial, tranquila, aparentemente destinada a ocupar un segundo plano en uno de los distritos con más solera de Madrid, y en cambio, es cabeza de partida en muchas cosas.

 En Pavones tiene su sede la Junta Municipal de Distrito, aquí está ubicado el único intercambiador que tiene esta zona de la capital, nudo de conexión con Vallecas y los municipios de la Ribera del Jarama. Aquí se halla la única escuela de idiomas que hay en la zona. Las piscinas municipales dentro del complejo polideportivo municipal, también tienen en esta parte su sede.

 Cuando llega Junio, y el barrio celebra sus fiestas, la calle de las Brujas ejerce de anfitriona para dar cobijo a atracciones de feria, tenderetes, tómbolas y chiringuitos de fritanga, que acompañan al escenario donde lo mas granado del panorama musical patrio viene a amenizarnos con sus composiciones. Manolo Escobar, Carina, Nacha Pop o El Langui, han deleitado a la parroquia en estas lindes.






  Y no conformes con todo eso, el barrio ha visto como la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ha construido para los seguidores del mormón Smith, su gran Templo de Madrid, cuya fachada imponente de mármol blanco, coronada por la trompeta del apocalipsis dorada, visible desde distancias considerables, da a esta parte de Moratalaz un toque un tanto exótico, viendo pasear por sus calles a legiones de acólitos, siempre vestidos de riguroso pantalón/falda oscura y camisa blanca, acompañada de su caracteristica chapa identificativa. Originarios buena parte de ellos de los Estados Unidos, no es infrecuente verse uno en la tesitura de charlar con alguno de estos activistas religiosos, que utilizan su labor de predicación como pretexto para mejor su precario castellano.

 Para ser un barrio marginal, más conocido por ser quien da la bienvenida a la capital a quienes se aventuran a llegar a ella por la A3, Pavones no deja de tener reclamos y servicios que prestar a un barrio que ejerce como zona residencial de la periferia, pero que tiene vocación de distinción y de hacerse notar. 

 Y es que esto es, ni más ni menos , Moratalaz...