Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




jueves, 3 de marzo de 2016

Anómalo

 Mañana es la segunda vuelta de esta sesión de investidura anómala, tan diferente a ninguna otra que el candidato que se somete a ella no forma parte de la lista más votada en los comicios del pasado mes de diciembre.

  De un tiempo a esta parte todo es anómalo. Anómalo está nuestro bolsillo, lleno de agujeros tan grandes que no hay parche alguno que consiga taponar la hemorragia de calderilla que se cuela por los descosidos desde hace ya la friolera de ocho años. Anómalos son también los comportamientos, las reacciones de la gente. Es época de excesos, de extremismos, de posturas rotundas y contundentes, de postureos abrumadores, de reacciones desairadas, de lenguaraces que se reproducen por las televisiones como champiñones, de doctores que sientan cátedra sin tener ni puñetera idea de por dónde vienen los tiros, ni menos aún de cómo esquivarlos. 

  Cargamos excendentes de contumacia, la tenemos a raudales, ¡Què alguien la tarifique y le de salida para exportarla! Qué característica arraigada en el ADN patrio que nos hace caer una y otra vez en los mismos errores sin aprender de los girones que éstos van dejando en el pasado. Mañana seremos testigos de una nueva vuelta de tuerca, donde el orgullo y la cerrazón darán paso a otra oportunidad perdida, a otra semana de desgobierno, a otra etapa de incertidumbre, de falta de liderazgo. ahora que hace más falta que nunca contar con quien tire del carro. Aquí somos así, unos dirán que somos Quijotes y que así vamos por la vida. Mejor llamar a las cosas por su nombre: somos esencialmente anómalos, y como tales, vivimos al día sin mirar para atrás y sin importarnos un bledo lo que pueda pasar mañana, por mucho que nos quejemos.