Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




jueves, 4 de diciembre de 2014

Apuntes sobre la violencia

 Aunque no es la forma habitual de crear entradas en este blog, cuya disciplina y regularidad carecen del rigor al que otrora se encomendara el causante de las lineas aquí reflejadas, no he querido dejar pasar más tiempo, ni si quiera esperar a mañana, para dejar constancia de un par de apuntes que tienen como fuente de referencia los hechos acontecidos el pasado domingo, treinta de noviembre de los corrrientes.

 Ese día, a horas casi diríase que intempestivas, dado el carácter festivo del día, y la baja temperatura que ya empieza a recordarnos la proximidad del acechante invierno, dos "manadas" de individuos, a los que no puede catalogarse de otro modo, pues esa es su manera de actuar y desenvolverse, como si fueran animales salvajes carentes de sentido u orientación, decidieron emplear los aledaños de un recinto deportivo, y más concretamente una zona de ocio y esparcimiento como es la remodelada rivera del Manzanares, para organizar un espectáculo de odio y sangre que tuvo como fatal colofón el fallecimiento de uno de los integrantes de la pelea, reventado literalmente a palos antes de ser lanzado como si se tratase de un fardo, a las aguas frías del río que le provocaron la hipotermia que acabó por hacerle entrar en parada cardiorespiratoria. Tras un penoso rescate y traslado a dependencias hospitaliarias, los galenos que le atendieron tan solo pudieron certificar su deceso.

 Han pasado ya algunos días de tan aborrecible hecho, y a las inevitables reflexiones sobre la conveniencia o  no de permitir la entrada a espectáculos deportivos a grupos de aficionados que aprovechan el reclamo futbolístico para unirse e identificarse con otras proclamas y referencias ideológicas, cabe preguntarse si este hecho puede catalogarse de hecho aislado, o si por el contrario se refiere a  actividades, por llamarlas de alguna manera, que están en franco crecimiento. Quizá no sean foco de atención constante, o pasen desapercibidas entre otras muchas situaciones que tienen como transfondo último el alto grado de malestar y descontento que como grupo o sociedad tenemos en éste preciso instante.

 ¿Por qué tienen atractivo determinadas ideologías? ¿Por qué especialmente entre los jóvenes? (Y no tan jóvenes;  el fallecido en la trifulca, entrado en los cuarenta y padre de dos hijos, ha dejado como lastre un generoso historial de hechos delictivos, entre los que cabe referirse episodios puntuales de violencia domestica y menudeo con drogas). ¿ Se está al tanto del progresivo aumento que estos grupos radicales denominados antisistema están consiguiendo con el siempre necesario caldo de cultivo que supone el periodo de zozobra en que vivimos?

 Para la mayoría de la gente el episodio del domingo quedará en un simple lance propiciado por las divulgación hecha a través de las redes sociales y con el fondo de un partido de fútbol, siempre generador de pasiones excesivas que se amplifican con la ingesta desenfrenada de alcohol; es algo a lo que en la medida de lo posible uno esta ya acostumbrado porque lo ha visto otra veces. Pero sería necesario estar muy pendiente de analizar el acto en sí: observar a quienes son capaces de organizar por whatsapp una quedada en otra ciudad, alquilar dos autobuses, desplazar a más de doscientas personas, encontrar apoyo en otros residentes en la ciudad donde se va a cometer la tropelía con las que se encuentra vínculo o proximidad... Detrás del hecho acaecido el domingo pasado hay toda una cultura de vida y de acción que puede dejar de ser un acto residual para convertirse en algo cotidiano en nuestro día a día. 

 A fin de cuentas con la violencia se saca a flote toda la adrenalina y frustración acumuladas. Hacer de ese modo de aliviar tensiones internas un estilo de vida, puede llevar a graves riesgos y desequilibrios. Con una tasa de desocupación superior al cuarenta por ciento de la población activa, el sector más joven de la sociedad corre el riesgo de caer en las garras de determinadas ideologías y grupos reaccionarios. Ya se sabe, en río revuelto...