Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 21 de septiembre de 2012

Muerte de un Ciclista

 Ese es el nombre de una película de los años cincuenta  dirigida por Juan Antonio Bardem y protagonizada por Lucía Bosé y Alberto Closas. En ella se narra la historia de una relación prohibida, la de un profesor de universidad y su amante, una mujer casada de la burguesía que atropellan accidentalmente a un ciclista, un obrero metalúrgico, al que dejan sin atención temerosos de que con el auxilio se descubra el adulterio.

  El argumento de esta película de culto desarrollada en el sórdido y asfixiante ambiente de los años de la posguerra en España se reproduce una y otra vez con el paso de los años. Ayer sin ir más lejos tuvimos conocimiento de un nuevo caso de atropello y desgraciado desenlace, en este caso un ciclista profesional de veintitrés años, Victor Cabedo.

  Sin esclarecerse del todo las causas de tan fatal desenlace y , por tanto, sin determinar a que pudo deberse, este accidente forma parte ya de las estadísticas, siempre frías e impactantes, que es necesario contextualizar para darles forma y sentido. Cuando se trata de referirlas a accidentes de tráfico son siempre demoledoras; baste decir que de los veinticinco ciclistas profesionales fallecidos sobre la bicicleta, nueve de ellos lo hicieron mientras realizaban un entrenamiento en carretera. Una cifra que se antoja elevadísima.


  Ante hechos así la pregunta que flota en el aire es más que obvia: ¿ Qué se podría hacer para paliar esto? 


 En este país ya estamos acostumbrados a asumir cifras de muerte en carretera,especialmente en épocas de asueto y, por tanto, disponibilidad para realizar desplazamientos, ya sean con el vehículo que sea; pero en este caso estamos hablando de un tipo de desplazamiento normalmente corto y realizado en la mayor parte de los casos en circuito urbano. La Dirección General de Tráfico (DGT) trabaja en la modificación del Reglamento de Circulación que podría obligar a los ciclistas a usar, como los profesionales, el casco también en los trayectos urbanos, iniciativa que cuenta con la opinión desfavorable de un sector que considera que obligar a llevar el casco podría afectar al uso de las bicicletas recomendado por razones medioambientales y saludables.

    


                   ¿Es un problema cultural o de concienciación?






 Parece obvio que España es un país que tiene poca concienciación con respecto al uso de la bicicleta. Su utilización suele ir asociada a ocio antes que a desplazamiento cotidiano y son muchos los que consideran que las bicicletas están de más en calles y carreteras. El aumento significativo de pasos específicos para este tipo de vehículos,que día a día vienen observándose en las ciudades con los famosos tramos de carril bici, redundan en esta idea. Es una demanda satisfecha de un tiempo a esta parte que además de ofrecer seguridad a los usuarios, tiene como objeto la de persuadir a muchos ciudadanos a que usen este medio para sus desplazamiento habituales. Pero no solo con la ampliación de los kilómetros de carril bici conseguiremos reducir en la medida de lo posible los accidentes. No siempre tendremos uno a mano y, además, dependiendo de la ciudad, este se encuentra en mejor o peor estado de conservación. Una debida concienciación, así como el respeto que entre usuarios deben profesarse quienes utilicen todo tipo de vías, debería permitir reducir unas estadísticas que en la mayor parte de los casos son casi anónimas. 

  Descanse en paz Victor. Ojalá su muerte sirva para persuadir y convencer de las ventajas de una conducción respetuosa por parte de todos, ciclistas y no ciclistas.