Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 16 de marzo de 2012

Adios Enciclopedia, Adios

De entre todas las noticias que podían encontrarse en los medios en los últimos días, llamaba especialmente la atención en las ediciones digitales de los periódicos, la de la clausura definitiva de la publicación en papel de la Enciclopedia Británica después de doscientos cuarenta y cuatro años, dejando para la posteridad como última edición, la del año 2010.

            Desde 1768, año tras año, fiel a su cita con las familias, los centros educativos, las empresas, y los amantes de los libros y la sabiduría en general, esta publicación se manifestó con el paso del tiempo como la más prestigiosa de las colecciones de consulta. En un escueta, pero no por ello menos sentida nota en la web, (http://www.britannica.com/blogs/2012/03/change/), la empresa y compañía editora, Encyclopaedia Britannica, anuncia el cese de su publicación dando paso a partir de ahora solo a la edición digital, que ya viene funcionando desde hace algunos años, en un claro intento de ganar terreno y competir con la casi imbatible Wikipedia en Internet.

Sin duda es otro claro síntoma de los nuevos tiempos que corren, renovarse o morir que siempre nos decían los viejos y que ahora cada vez en más ocasiones empleamos nosotros; pero hubo un tiempo en que tener una publicación de este calibre en casa era síntoma de prestigio (económico por un lado, dado su siempre significativo coste) y cultural, otorgando a su poseedor cierto caché intelectual; Cualesquiera padres de familia que se preciaran, no escatimaban esfuerzos en hacerse con un ejemplar de la enciclopedia que fuese, pagándola a plazos en no pocos casos y cerrando el trato en “orientadas convocatorias” que se hacían a través de los centros de enseñanza para captar clientes u otros medios, asegurando un regalo por el simple hecho de asistir a la presentación comercial de la nueva edición; Quien no recuerda el ya perdido y entrañable “vendedor de enciclopedias” que de cuando en cuando venía por las casas ofreciéndolas, en todo un ejercicio de venta a puerta fría digna de enseñarse en escuelas de negocios para formar a nuevos comerciales. Sea como fuere, las enciclopedias no dejaban de ser un elemento esencial en los estantes del mueble del salón de cada casa, formando un paisaje entrañable y reconocible de hogar. En el caso de esta enciclopedia, dado el tamaño y número de sus muy pesados volúmenes , era incluso una oportunidad de redecorar al tener que habilitar un espacio nuevo donde poder albergar tamaña  colección de libros.

Nunca tuvimos en casa una edición de esta enciclopedia en concreto; si que llegaron otras: una genérica, la clásica con información de todo, otra orientada a la salud, una última de geografía física y política… Todas fueron manuales de consulta  y con ellas documentamos innumerables trabajos en el colegio, resolvimos dudas surgidas en animadas conversaciones de salón o arduas disputas delante del tablero de un juego en pos del ansiado quesito…

Valoraciones ecológicas y prácticas al margen, con la clausura de  esta prestigiosa publicación se pone un nuevo punto y seguido a una era de educación y conocimiento, que ya desde hace tiempo sigue su curso por otros derroteros y que no hace otra cosa que ir cobrándose cadáveres a su paso, poco a poco. La salud del libro en papel esta en entredicho y antes o después el famoso e-book acaparará su cuota de uso, como ya vienen haciendo los ordenadores convecionales, ipad´s, smartphones y futuros dispositivos que tengan acceso a Internet.

Renovarse o morir. Aunque siempre habrá un momento para la nostalgia, y las viejas enciclopedias seguirán estando en casa, esperando para ser consultadas.


            A momentous event? In some ways, yes; the set is, after all, nearly a quarter of a millennium old. But in a larger sense this is just another historical data point in the evolution of human knowledge

Amen