Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




miércoles, 1 de junio de 2016

Apuntes sobre populismo y regresión


 He de reconocer que siento auténtica debilidad por Julián Marías. Considerado por muchos el escritor contemporáneo español más notable tras figuras como Delibes o Goytisolo, son varias las facetas en las que destaca de un modo notorio: como traductor, donde sus conocimientos de filología inglesa han dado como resultado trabajos que han llevado al español poemas de Yeats o textos de Faulkner, como novelista, con títulos como El hombre sentimental ,Corazón tan blanco o Tu rostro mañana, y  articulista, siendo su columna del suplemento dominical en El País, uno de los puntos de lectura casi obligatorios de los fines de semana.

 Parte de la admiración además viene motivada por la huella que puede apreciarse al leer sus reflexiones de la figura de su padre, el filósofo Julian Marías. Discípulo de Ortega y Gasset, autor de la Historia de la Filosofía más estudiada por sencilla y bien estructurada para no iniciados en la materia, e intelectual a la sombra de un franquismo que le represalió durante años por sus ideas liberales, negándole méritos para acceder a la docencia universitaria y  convirtiéndose por ello en una de las pocas luminarias de libre pensamiento en los años más opacos del anterior régimen que quedaron en el interior de un país que vio como sus grandes talentos y pensadores eran presa del exilio durante décadas.

 Ese bagaje personal e intelectual es el basamento sobre el que Marías hijo suscribe sus planteamientos no exentos de ese poso de amargura que siempre genera la injusticia y  la condena al ostracismo por unas ideas que no son populares o simplemente no son convenientes. Y precisamente sobre eso, sobre lo que es popular o no, sobre populismo, deja Javier buena nota de sus ideas en una entrevista que publica hoy El Mundo, en la que, entre otras cosas dice esto:

P. ¿Y el populismo?

"... Me parece una regresión espantosa, Podemos es un arcaísmo. Cuando oigo hablar a dirigentes de Podemos veo que son calcados a lo que éramos muchos de nosotros en los años 69-70. En mi primer año de universidad, fui activista en unos llamados Comités de Acción Revolucionaria. Duré poco, no me encontré cómodo. Me enteré que dependíamos del PCI [Partido Comunista Internacional] y que uno de nuestros jefes era un policía de la Social. En fin..., el caso es que decíamos cosas parecidas a las que ahora, casi cincuenta años después, dicen los de Podemos. Son arcaicos, anacrónicos, regresivos y también reaccionarios. El reaccionarismo no sólo existe en la derecha. No acabo de entender cómo algunos sobrinos míos de 30 años no lo ven... Claro, no vivieron aquello, no saben qué ideas van directas al fracaso o llevan a situaciones peores de las que tenemos."

   Como viene siendo lo habitual en periodos de incertidumbre, no son pocos los que aprovechan, o intentan aprovechar la coyuntura para sacar a pasear ambiciones y pretensiones de poder con la idea de pescar en rio revuelto, sabedores de que la confusión, penuria y honda desazón son el caldo de cultivo necesario para dar pábulo a unas ideas que no solo no son nada novedosas, sino que traen consigo un tufo reaccionario del que también beben otras ideologías aparentemente vacunadas contra los argumentos autoritarios. Disfrazados de falsa esperanza, ayudados por reflexiones del tipo " es que si no votamos esto, nos arriesgamos a seguir con lo mismo", algunos buscan acaparar protagonismo y notoriedad, siendo este el único objetivo que plantean sus acciones: cambiar unas élites políticas por otras nuevas, que buscarán seguir repartiéndose el pastel igual que lo hacían sus anteriores.Y no cejaran en su empeño mientras sigan galopando sobre esas grandes dosis de demagogia que les impelen a explotar hasta la extenuación el agotamiento de una ciudadanía desconcertada que no solo no encuentra motivos para la ilusión, sino que acaba fiando su sufragio a la opción que cree menos mala, sin querer escuchar argumentos en defensa de méritos u otras posibles capacidades.

 Aún con todo comparto con Marías la idea de que ese modo de votar no ha de ser necesariamente malo. Todo el mudo tiene derecho a frustrarse  y a votar castigando a quienes han esquilmado arcas públicas a manos llenas sin reparo y decoro alguno. Esa es la circunstancia actual, la que nos define como sujetos, y parafraseando a Ortega. si no la salvamos a ella, no nos salvamos nosotros. Es más que legítima la voluntad del individuo que como colectivo pude decidir cambiar unos figurantes políticos por otros, si con ello cree que va a mejor su prosperidad. De lo que debe huir el sujeto es de la manipulación, del seguidismo, de la actitud exenta de reflexión alguna que invita a muchos individuos a creer a pies juntillas los planteamientos de algunos que repiten como si de un mantra se tratase y que defienden a capa y espada como si fueran integrantes de alguna secta cuasi religiosa que invita a repeler a todo aquel que se atreva a dudar del mensaje o a poner en tela de duda la capacidad del líder

 La información es poder, el exceso de ella conlleva manipulación. Internet  y su exceso de datos y referencias, en la mayor parte de los casos faltos de contraste y verificación, tiene estos riesgos: la de convertirnos en  miembros de una nueva iglesia que celebra sus sesiones en alguna red social, donde el párroco de turno arenga a sus prosélitos, que asienten convencidos por el mensaje aceptando el mismo a través de un me gusta que sustituye al así sea que anteriormente definido con un simple amen. Si perdemos la capacidad de crítica y pasamos a convertirnos en meros secuaces de los dictados de quienes pretenden movilizar masas en beneficio propio corremos el riesgo de mantenernos en el mismo sitio en donde nos encontrabamos, habiendo sido simples medios de ejecución manipulados para que otros alcanzasen sus objetivos.
 

*** Aquí os dejo el link a la entrevista citada. No tiene nada de desperdicio en ninguno de sus temas:
http://www.elmundo.es/cronica/2016/06/01/574876a1e5fdeac73d8b461c.html