Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 5 de julio de 2013

Va de aeropuertos

 Tiene la cosa gracia. Si pretendiésemos en esta entrada hacer una especie de encuesta preguntando a cuantos conocidos pudiesemos cuántas horas han estado encerrados en un aeropuerto esperando a que les diesen vía libre para poder acceder a su vuelo, posiblemente acumulariamos un sin fin de testimonios y experiencias que sumarían más horas que las que pudo acumular el personaje que interpreta Tom Hanks en La Terminal.

 Esta semana que termina la gran noticia va precisamente de eso, de esperas, forzadas en este caso por razones de índole político y diplomático. El prófugo de la justicia americana Snowden, permanece encerrado en el Aeropuerto de Moscú en alguna zona de tránsito desde que hace algunos días partiera desde Hong Kong en una huida que posiblemente le hubiese llevado hasta la auxiliadora Ecuador, refugio de un tiempo a esta parte de perseguidos por divulgar información confidencial, tal y como sucede con el mentor del reconocido como escándalo Wikileaks, Julian Assange, cuyo destino no es una terminal de aeropuerto sino una sede diplomática en Londres.

 Casi parece el guión de una novela de Le Carré o Forsyth, aunque la ambientación en esta ocasión no hay que buscarla en los años sesenta u ochenta, ni viene motivada por las idas y venidas de la guerra fría. En esta ocasión los escenarios son otros y los protagonistas también.

 El tiempo dirá que grado de influencia ha tenido Chaves en el desarrollo y evolución de América Latina; pero es innegable el hecho de que sus formas y modos de comportarse en el escenario internacional han cambiado el papel de una zona del mundo otrora caracterizada por su posición secundaria y exenta de voz y ánimo de confrontación. 

 El ultimo episodio de lucha entra América del Sur y el imperio lo ha protagonizado el Boliviano Evo Morales, cuyo vuelo fue retenido varias horas en el aeropuerto de Viena en la sospecha de que podía ir embarcado en su vuelo el susodicho prófugo Snowden. Uno cree que ha visto muchas cosas pero desde luego no recuerda que se hubiera retenido a un presidente electo de una nación democrática por razón de unas sospechas más o menos fundadas. 

 Mucho se esta debatiendo ahora si desde el punto de vista de la legalidad internacional, la actitud de naciones como Francia o Italia de no permitir el paso de el avión presidencial por espacios aéreos propios,se corresponde con los preceptos que marca el derecho internacional. Desde luego las normas que si se han violado son las del decoro y respeto: Independientemente de las sospechas que pudieran albergarse de que un huido pudiera incluirse en el vuelo o no, no deja de ser un trato vejatorio el retener al presidente de la nación durante horas a la espera de poder encontrar alguna certidumbre que desbloquease la situación. Mal hacen las naciones europeas al abandonarse en su obligación de tener criterio propio para plegarse a las exigencias de un país que solo habla y acepta legalidades internacionales cuando y como le conviene. En honor al respeto y decoro mínimos, el señor Morales ha sido objeto de una privación de movimientos sin estar la misma sujeta a la más minima razón o justificación. La intervención de España, permitiendo el respostaje y posterior partida desde Canarias, lejos de mejorar la imagen de nuestro gobierno ante los ojos del mundo y de la propia América Latina, ha relazando la imagen de gobierno títere sumado al coro de las naciones europeas que siguen el juego a los estadounidenses.

 Uno echa en falta a los políticos de otras épocas, cuyo liderazgo les otorgaba condiciones de estadista que ahora brillan por su ausencia. ¿ Habrían aceptado un  Brandt o un Mitterrand  la retención  o negación de transito  de un presidente por unas sospechas? Cuesta trabajo creerlo.

 Habrá quien se preocupe por las olas de populismo que se abren paso en determinadas naciones de América. Sería apropiado preguntarse que se hace desde aquí para azuzar y alimentar tales circunstancias. El espíritu de Chaves se mantiene intacto y se agranda por momentos. Con tanta torpeza no dejará de crecer, estoy convencido de ello.