Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 4 de enero de 2013

Dolor anónimo

 Comienzan mis andanzas de bloguero en este 2013 que apenas si estamos comenzando a saborear, con esta nueva entrega que tiene poco de novedosa ya que trata de cuestiones que están latentes en buena parte de mis comentarios. Esta vez quiero dejar aquí constancia de la amarga cara de la crisis cuando se lleva a casos extremos.

 Ayer supimos que un ciudadano de mediana edad, de apenas unos cincuenta y siete años, decidía quemarse a lo bonzo junto a las instalaciones del  Hospital Carlos Haya en la capital Malagueña. Acosado por deudas y sin perspectivas de conseguir un trabajo, en un arrebato incomprensible de desesperación, optó por quemarse así mismo en lo que aparentemente puede considerarse un intento de suicidio o de autolesionarse en aras de llamar la atención.

 Hoy los medios se hacían eco del terrible acontecimiento; y en apenas unas horas han constatado la defunción del mismo. Con cerca del ochenta por ciento del cuerpo afectado por las llamas, los doctores y cuidados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla,a donde fue traslado de urgencia por poseer una excelente unidad de quemados, no han podido hacer nada por salvar su vida.

 Es esta una muerte anónima. Anónima porque como tantas otras muertes que vienen sucediéndose nos pilla de refilón, casi de un soslayo irreverente.  Uno tiene siempre la primera reacción del impacto de conocer el hecho, y no puede evitar pensar en la desgracia y en qué puede haberle pasado a ese sujeto por la cabeza hasta el punto de buscar lesionarse. Pero en apenas cuestión de segundos, casi en lo que se tarda de cambiar de noticia o de imagen si se ha tenido conocimiento del acto a través de la televisión, uno pasa a otra cosa levantando esa especie de pantalla mental que nos permite eludir la realidad y ausentarnos de ella, hasta el punto de mostrarnos completamente ajenos a ella. Como suele decirse, uno no sabe lo que se pasa, hasta que le pasa a uno.

 Esta muerte es por ello una muerte anónima más, como tantas otras que vienen jalonando la más dura actualidad fruto de embargos derivados de desahucios, u otras desgracias cuya catalogación derivaría casi en un estudio a conciencia. Los demás seguimos subsistiendo, a lo nuestro, en mejor o peor medida,
conscientes de que la realidad es dura hasta extremos insufribles, pero felices de vernos ajenos a problemas que son de otros.

 No soy indiferente a esta técnica de esconder la cabeza o mirar para otro lado; pero esta muerte quizá me ha impactado por el hecho de ser buen conocedor de la zona, al tener en esa parte de Málaga familia residente muy cerca de ese hospital. La parada de taxis de la calle Ciprés, junto a la cual el desgraciado pirómano decidió inmolarse, así como el quiosco donde compró su ultimo paquete de cigarrillos y el encendedor con que se prendió fuego forman parte de un paisaje que me es grato y familiar cada vez que bajo a la capital de la Costa del Sol. Incluso el descampado donde trabajaba de gorrilla el malogrado con vista a sacarse un dinerillo en horario intempestivo. Quien sabe, quizá me haya cruzado con él en alguna ocasión y nos hayamos mirado con esa típica mirada que los sociólogos llaman desatención amable: cuando te cruzas con alguien por la calle a quien no conoces pero miras sin ninguna intención.

 Apenas si se saben datos del fallecido. Los que le frecuentaban han dado pistas sobre su edad y origen magrebí. A esta hora del día aun se desconoce su identidad fruto del deterioro de sus huellas dactilares, no siendo posible avisar a familiares para que se hagan cargo de los restos, ya sea aquí o en Marruecos. Es una muerte anónima, ajena al entorno, en consonancia con el mundo en que nos empeñamos en vivir, extraño a todo y a todos.

 Sirvan estas pequeños comentarios de homenaje a esta nueva anónima víctima marcada por un entorno cada vez más brutal y atroz. No podría haber encontrado otro mejor argumento para iniciar mi particular 2013 creativo.

 Va por ti. DEP.