Motivación existencial

Ricón para pequeñas reflexiones ahora que las puestas de sol se ven desde los cuarenta...
por Dondo Moreno




viernes, 21 de junio de 2013

Ausencia


  Pudiera parecer que a tenor del escaso movimiento que tiene este blog en las últimas semanas, el que suscribe lo que aquí se manifiesta, hubiera decidido abandonar la siempre saludable práctica de decir lo que uno piensa y ponerlo negro sobre blanco con la intención de transmitirlo a un público más o menos numeroso. Nada más lejos de la realidad. Distintas obligaciones de las que en mayor o menor medido os iré haciendo partícipes en los próximas entregas, me han consumido el tiempo hasta el punto de hacer prácticamente imposible el acceder a mi cuenta y publicar cualquier cosa.

 Se me antoja difícil que pueda incluir algo en lo que queda de mes de junio, así que he pensado que a modo de correa de transmisión estas pequeñas lineas sirvan para justificar mi ausencia de estas semanas, así como renovar mi interés por seguir publicando. Que así sea y que así lo sigáis contemplando aquellos de vosotros que tenéis la paciencia de leerme.

 Como me sabe a poco dejaros estas pacatas lineas, sin más, acudo al siempre socorrido recurso de  hacer uso de lo creado por otros para animar y, de paso, dar sentido a esta entrada de hoy. Qué mejor que recurrir a un maestro para aderezar una ausencia, la mía de este mes de junio, mes de cambios y de transición:

Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.

Jorge Luis Borges


  Hasta muy pronto chicos.